Pacayas envueltas en huevo
Las pacayas envueltas en huevo son un platillo tradicional de Centroamérica, muy apreciado tanto en Honduras como en Guatemala, donde forman parte de la cocina cotidiana desde hace generaciones. Este almuerzo casero se elabora a partir de la pacaya, una pequeña palmera comestible que crece de forma silvestre en los bosques de la región y que se consume especialmente cuando está tierna. Preparadas como pacayas forradas o capeadas, representan una forma sencilla, económica y profundamente arraigada de aprovechar este ingrediente ancestral.
En la gastronomía de Guatemala, las pacayas suelen servirse fritas en un suave envuelto de huevo, acompañadas de salsa de tomate, arroz blanco y tortillas de maíz, aunque también existen variantes en ensaladas y encurtidos. Su sabor delicado y ligeramente amargo las convierte en un ingrediente versátil, ideal para el desayuno, el almuerzo o la cena. Además de su valor cultural, la pacaya destaca por su aporte nutricional, lo que hace de este platillo una opción tradicional, sabrosa y muy valorada en la cocina centroamericana.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 40 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 10 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Centroamericana
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
Para las pacayas
- 6 pacayas frescas
- Agua suficiente
- 2 cucharadas de sal
- 1 cucharada de azúcar (opcional)
Para el envuelto
- 4 huevos grandes
- 2 cucharadas de harina (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Aceite vegetal suficiente para freír
Para la salsa de tomate (opcional)
- 6 tomates maduros
- ½ cebolla
- 1 diente de ajo
- ½ chile pimiento
- 1 hoja de laurel (opcional)
Como hacer pacayas envueltas en huevo
- Limpieza y preparación inicial de las pacayas: Retira cuidadosamente las hojas externas de las pacayas y elimina el tronco duro de la base. Lávalas bien bajo el chorro de agua para retirar cualquier residuo. Este paso es importante porque las pacayas frescas conservan savia natural que puede aportar amargor si no se limpian correctamente.
- Doble cocción para eliminar el amargor: Coloca las pacayas en una olla amplia, cúbrelas completamente con agua y agrega una cucharada de sal. Lleva a hervor y cocina durante unos quince minutos. Pasado este tiempo, escurre toda el agua, vuelve a cubrir con agua limpia y agrega la segunda cucharada de sal junto con el azúcar si decides usarla. Hierve nuevamente durante quince a veinte minutos, hasta que las pacayas estén suaves pero firmes. Este doble hervor es un método tradicional que ayuda a reducir el amargor sin perder sabor. Escúrrelas bien y déjalas enfriar por completo.
- Preparación del turrón de huevo: Separa las claras de las yemas y bate las claras hasta alcanzar un punto de nieve firme y estable. Una vez logrado, incorpora las yemas una a una con movimientos suaves para no bajar el volumen del batido. Agrega la harina, la sal y la pimienta, mezclando de forma envolvente. La harina es opcional, pero ayuda a que el envuelto quede más firme y facilite la fritura, especialmente para quienes no tienen mucha experiencia con este tipo de platillos.
- Envoltura y fritura de las pacayas: Calienta suficiente aceite en una sartén amplia a fuego medio. Cuando el aceite esté bien caliente, sumerge cada pacaya en el batido de huevo, cubriéndola completamente. Colócala con cuidado en la sartén y fríe hasta que esté dorada por un lado antes de voltearla. Es importante no moverlas constantemente para evitar que el huevo se desprenda. Una vez doradas por ambos lados, retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Preparación de la salsa de tomate tradicional: Coloca los tomates, la cebolla, el ajo y el chile pimiento en una olla con un poco de agua y cocina hasta que estén suaves. Licúa todo hasta obtener una salsa homogénea y, si lo deseas, cuélala para una textura más fina. Lleva la salsa al fuego, agrega la hoja de laurel y sal al gusto, y deja hervir durante cinco minutos hasta que espese ligeramente. De manera tradicional, muchas personas utilizan un poco del aceite donde se frieron las pacayas para darle más sabor a la salsa, aunque este paso es opcional.
- Integración final y servido: Sirve las pacayas envueltas en huevo bien calientes y presenta la salsa de tomate por separado, para colocarla por encima al momento de servir, según el gusto de cada comensal. Acompaña el platillo con arroz blanco, tortillas tostadas o pan, y una ensalada fresca que aporte contraste y frescura. Si se desea, unas gotas de limón o lima justo al servir realzan el sabor y equilibran el ligero amargor natural de la pacaya.