Arroz con dulce

Arroz con dulce
Receta de Arroz con Dulce

El arroz con dulce es uno de los postres más emblemáticos de Puerto Rico, profundamente ligado a la cocina criolla y a las celebraciones navideñas. Esta receta tradicional combina arroz, leche de coco, azúcar y especias aromáticas como canela, clavo y jengibre, creando una textura cremosa y un sabor reconfortante que evoca hogar. Con raíces que se remontan al siglo XIX y al clásico “arroz con coco”, este dulce puertorriqueño ha pasado de generación en generación, convirtiéndose en un imprescindible de la mesa boricua.

Preparar arroz con dulce es una experiencia que conecta con esas recetas de la abuela, donde el tiempo y los aromas lo son todo. Desde el remojo del arroz hasta la cocción lenta con leche de coco, cada paso aporta profundidad y carácter. Su sabor dulce, ligeramente especiado y su textura cremosa lo convierten en un postre irresistible que se disfruta frío o a temperatura ambiente. No es solo una receta, es una tradición viva que sigue conquistando paladares.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 2 horas
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Tiempo total: 2 horas 45 minutos
  • Raciones: 6-8
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Puertorriqueña
  • Calorías por ración: 320 kcal

Ingredientes

  • 1 ½ tazas de arroz de grano medio o corto
  • Agua suficiente para remojar + 4 tazas de agua
  • 1 trozo de jengibre fresco
  • 3–4 ramas de canela
  • 6–8 clavos de olor
  • ¼ cucharadita de nuez moscada
  • 3 latas (13.5 oz cada una) de leche de coco
  • ¾ taza de azúcar (blanca o morena)
  • ½ cucharadita de sal
  • ½–1 taza de pasas
  • ¼ taza de coco rallado (opcional)

Para servir

  • Canela en polvo
  • Coco tostado (opcional)

Como hacer Arroz con Dulce

  1. Remojar el arroz: Coloca el arroz en un recipiente amplio y cúbrelo con suficiente agua, asegurándote de que quede varios centímetros por encima, luego déjalo reposar durante al menos 2 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche para lograr una mejor textura final. Este paso es clave porque hidrata el grano y permite una cocción más uniforme y cremosa; una vez listo, escurre el arroz y enjuágalo ligeramente para retirar el exceso de almidón superficial sin eliminar completamente su capacidad de espesar la preparación.
  2. Preparar la infusión de especias: En una olla grande agrega las 4 tazas de agua junto con el jengibre pelado y cortado en rodajas, las ramas de canela, los clavos de olor y la nuez moscada, lleva a ebullición y luego cocina a fuego medio durante 10 a 15 minutos hasta que el líquido se vuelva aromático y ligeramente oscuro. Este proceso es esencial para un sabor tradicional profundo, así que no conviene acortarlo; una vez listo, cuela y conserva solo el líquido, eliminando las especias para evitar sabores demasiado intensos o texturas indeseadas.
  3. Cocinar el arroz: Vierte el líquido infusionado nuevamente en la olla, añade dos latas de leche de coco junto con la sal y mezcla bien antes de llevar a ebullición. Incorpora el arroz escurrido, reduce el fuego a bajo y cocina tapado durante 15 a 20 minutos, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo. En esta etapa el arroz comienza a ablandarse y absorber los sabores, por lo que es importante mantener una cocción suave y controlar que siempre tenga suficiente líquido.
  4. Incorporar la cremosidad y el dulzor: Añade la tercera lata de leche de coco junto con el azúcar, las pasas y el coco rallado si decides usarlo, mezclando suavemente para integrar todo sin romper el grano. Cocina a fuego bajo y sin tapar durante unos 15 a 25 minutos, removiendo con frecuencia para evitar que se pegue o se queme, hasta lograr una textura cremosa tipo pudding. Es importante no cocinarlo en exceso, ya que aunque se vea ligeramente suelto al final, espesará de forma natural al enfriarse.
  5. Ajustar textura y cocción: Observa la consistencia del arroz y, si el líquido se reduce demasiado antes de que el grano esté completamente tierno, añade pequeñas cantidades de agua caliente o leche de coco adicional poco a poco, permitiendo que se integren antes de añadir más. Este ajuste es clave para mantener una textura cremosa y húmeda, evitando que el arroz con dulce quede seco; en este punto también puedes ajustar el nivel de azúcar o sal según tu preferencia.
  6. Reposar y servir: Cuando el arroz esté suave y la mezcla tenga una consistencia cremosa, retira del fuego y vierte en un recipiente o en porciones individuales, dejando enfriar primero a temperatura ambiente antes de refrigerar. Durante el reposo el arroz terminará de absorber el líquido y espesar hasta alcanzar la textura ideal; al servir, espolvorea canela en polvo y, si deseas, añade coco tostado para aportar contraste, disfrutándolo frío o a temperatura ambiente como dicta la tradición.