Cayeye

Cayeye colombiano tradicional
Receta de Cayeye

El cayeye colombiano, también conocido como mote de guineo o cabeza de gato, es uno de los desayunos más representativos del departamento del Magdalena. Nacido en la zona bananera y profundamente arraigado en ciudades como Santa Marta y municipios cercanos, este plato tradicional tiene como base el guineo verde cocido y machacado hasta obtener un puré suave y reconfortante. Su preparación sencilla, económica y sustanciosa lo convirtió en un imprescindible de los hogares caribeños, especialmente en familias vinculadas al cultivo de plátano y banano.

En su versión más clásica se mezcla con mantequilla y abundante queso costeño, logrando un equilibrio perfecto entre cremosidad y sabor salado. Muchas recetas incorporan hogao y, en presentaciones más completas, se acompaña con chicharron crocante para añadir contraste. Este desayuno costeño, también popular en Barranquilla, se disfruta recién hecho, cuando conserva su textura ligera y esponjosa que lo hace absolutamente irresistible.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 35 minutos
  • Raciones: 4
  • Categoría: Desayuno
  • Tipo de cocina: Colombiana
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

Para el cayeye

  • 6 guineos (bananos) verdes
  • 1 cucharada de sal
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 200–250 g de queso costeño
  • 3–4 cucharadas del agua de cocción (si es necesario)

Para el hogao

  • 1 cebolla roja o cabezona
  • 1 tallo de cebolla larga (opcional)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro
  • 2 cucharadas de aceite (puede infusionarse con achiote)
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto

Para acompañar (opcional)

  • 300–500 g de chicharrón crocante

Como hacer Cayeye

  1. Cocción de los guineos: Lava muy bien los guineos, corta las puntas y haz una incisión superficial a lo largo de cada uno sin llegar a la pulpa para facilitar el pelado posterior. Pon a hervir abundante agua con la cucharada de sal y, cuando esté en ebullición, agrega los guineos con cáscara. Cocina a fuego medio-alto durante 15 a 20 minutos o hasta que estén completamente blandos; deben dejarse perforar fácilmente con un tenedor y la cáscara comenzará a abrirse ligeramente. Retíralos del agua y pélalos mientras aún estén calientes, ya que al enfriarse se endurecen y será más difícil lograr una textura suave.
  2. Preparación del hogao tradicional: Mientras se cocinan los guineos, prepara el hogao. Pela y pica finamente la cebolla roja, el tallo de cebolla larga y los dientes de ajo. Corta el tomate en cubos pequeños. Calienta el aceite en una sartén; si deseas un color más tradicional, puedes infusionarlo primero con semillas de achiote y retirarlas antes de continuar. Sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes y fragantes, luego agrega el tomate, sal y pimienta al gusto. Cocina tapado a fuego bajo durante unos 8 a 10 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta obtener una salsa espesa, jugosa y bien integrada. El hogao debe quedar ligeramente húmedo para aportar cremosidad al plato.
  3. Elaboración del puré de cayeye: Coloca los guineos calientes en un recipiente amplio y machácalos inmediatamente con un tenedor o prensa. Este paso debe hacerse en caliente, ya que al enfriarse la textura se vuelve compacta. Añade la mantequilla y continúa triturando hasta integrarla por completo. Agrega parte del queso costeño rallándolo directamente sobre el puré y mezcla bien. Si notas que la preparación está muy espesa, incorpora gradualmente algunas cucharadas del agua de cocción reservada hasta obtener una textura suave, húmeda y ligera. Ajusta la sal solo al final, teniendo en cuenta que el queso aporta suficiente sabor.
  4. Integración y montaje final: Sirve el cayeye inmediatamente después de prepararlo, pues si reposa demasiado tiempo se vuelve pesado y compacto. Coloca una porción en cada plato, añade encima una cantidad generosa de hogao caliente y termina con más queso costeño rallado al gusto. Si deseas una presentación más completa al estilo caribeño, acompaña con chicharrón crocante al lado para aportar contraste de textura. Se disfruta mejor recién hecho, cuando conserva su suavidad característica.