Chocoflan

Chocoflan
Receta de chocoflan

El chocoflan, también conocido como pastel imposible, es un postre mexicano que combina lo mejor de dos mundos: un pastel de chocolate intenso y un flan cremoso de vainilla, unidos en una sola preparación casera. Su nombre proviene del sorprendente efecto que ocurre al horno, cuando ambas mezclas intercambian posiciones dentro del molde. Aunque parece magia, en realidad es ciencia: la densidad del flan y la ligereza del bizcocho permiten que las capas se inviertan durante la cocción, creando un contraste perfecto de texturas y sabores.

Esta receta original de chocoflan se prepara a baño mária para lograr una textura suave y uniforme, garantizando un resultado fácil y espectacular incluso para principiantes. El toque final de caramelo brillante y su elegante acabado decorado lo convierten en el centro de atención en cualquier celebración. Chocolate, vainilla y caramelo se fusionan en cada bocado, haciendo de este clásico imposible un favorito irresistible.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 90 minutos
  • Tiempo total: 9 horas 30 minutos
  • Raciones: 12 porciones
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

Para el caramelo

  • 200 g (1 taza) azúcar blanca granulada

Para el flan de queso

  • 1 lata (397 g / 14 oz) leche condensada
  • 1 lata (354 ml / 12 oz) leche evaporada
  • 120 g (4 oz) queso crema
  • 4 huevos grandes
  • 1 cucharada extracto de vainilla (preferible mexicana)
  • 1 pizca de sal

Para el pastel de chocolate

  • 115 g (½ taza) mantequilla sin sal
  • 60 ml (¼ taza) aceite vegetal
  • 200 g (1 taza) azúcar blanca
  • 100 g (½ taza) azúcar morena
  • 3 huevos grandes
  • 240 ml (1 taza) buttermilk
  • 200 g (1¾ taza) harina de trigo
  • 60 g (½ taza) cocoa en polvo sin azúcar
  • 1½ cucharadita bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita polvo de hornear
  • ¼ cucharadita sal
  • 1 cucharadita café instantáneo

Como hacer chocoflan

  1. Preparar el molde y el horno: Precalienta el horno a 175 °C y coloca la rejilla en el centro. Engrasa generosamente todo el molde Bundt con mantequilla, asegurándote de cubrir cada ranura y el tubo central para evitar que el pastel se adhiera al desmoldar. Pon a hervir suficiente agua para el baño María, ya que este paso es fundamental para que el flan quede suave y sedoso y el pastel se cocine de manera uniforme.
  2. Elaborar el caramelo: Coloca el azúcar en una sartén a fuego medio y comienza a mover constantemente con una espátula resistente al calor para evitar que se queme. Primero se formarán grumos, luego se transformará en un jarabe dorado y finalmente en un tono ámbar profundo. Retíralo del fuego apenas alcance ese color, ya que el calor residual seguirá oscureciéndolo y si se pasa puede amargar. Vierte inmediatamente el caramelo en el fondo del molde y gíralo con cuidado para cubrir la base de manera uniforme. Deja que se endurezca completamente antes de continuar.
  3. Preparar la mezcla del flan: Coloca en la licuadora la leche condensada, la leche evaporada, el queso crema, los huevos, la vainilla y la sal. Licúa durante uno o dos minutos hasta obtener una mezcla completamente homogénea. Es importante que el queso crema esté a temperatura ambiente para que se integre sin grumos. Para lograr una textura extra fina y profesional, pasa la mezcla por un colador antes de usarla. Reserva mientras preparas el pastel.
  4. Preparar la masa del pastel de chocolate: En un recipiente amplio bate la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar blanca y el azúcar morena hasta que la mezcla esté cremosa y ligeramente aireada. Añade el aceite y mezcla hasta integrar. Incorpora los huevos uno a uno, asegurándote de que cada uno se integre antes de añadir el siguiente. Agrega el buttermilk y mezcla suavemente. En otro recipiente combina la harina, la cocoa, el bicarbonato, el polvo de hornear y la sal. Incorpora estos ingredientes secos a la mezcla húmeda sin sobrebatir, solo hasta integrar. Disuelve el café instantáneo en dos cucharadas de agua caliente y agrégalo a la masa; este paso intensifica el sabor del chocolate sin que el pastel sepa a café. La masa quedará ligeramente fluida, lo cual es correcto.
  5. Integrar las capas correctamente: Vierte la masa de chocolate sobre el caramelo ya endurecido y distribúyela suavemente para nivelarla. Después, con ayuda de una cuchara grande, vierte lentamente la mezcla de flan sobre la masa del pastel, haciéndolo despacio para no perforar la base. Aunque parezca que las mezclas se combinan, durante la cocción se separarán y se invertirán naturalmente, formando las capas características del chocoflan.
  6. Hornear a baño María: Cubre el molde con papel aluminio ligeramente engrasado por el lado que estará en contacto con el pastel. Coloca el molde dentro de una bandeja profunda y vierte el agua caliente hasta que alcance la mitad de la altura del molde. Este baño María garantiza que el flan se cocine suavemente sin agrietarse. Hornea entre 75 y 90 minutos, evitando abrir el horno antes de tiempo para no perder vapor. El pastel estará listo cuando la superficie se sienta firme y al insertar un palillo en la parte del bizcocho salga limpio, mientras que el centro puede tener un ligero movimiento, pero no debe estar líquido.
  7. Enfriar y reposar: Retira el molde del baño María con cuidado y deja enfriar completamente a temperatura ambiente durante aproximadamente dos horas. Luego refrigera al menos seis horas, preferiblemente toda la noche. Este reposo prolongado es esencial para que las capas se asienten, el caramelo se transforme en jarabe y el corte quede perfectamente definido.
  8. Desmoldar y servir: Pasa un cuchillo fino por el borde externo e interno del molde para despegar cualquier parte adherida. Si notas resistencia, coloca el molde sobre agua tibia durante unos minutos para ayudar a que el caramelo se afloje. Coloca un plato grande encima del molde, sujétalo firmemente y voltéalo con decisión en un solo movimiento. Levanta el molde con cuidado y deja que el caramelo escurra sobre la superficie del pastel antes de cortar y servir.