Chocotejas

Chocotejas
Receta de Chocotejas

Las chocotejas peruanas son uno de los dulces más representativos del Perú, nacidas en Ica como una deliciosa evolución de las tradicionales tejas. Su historia se remonta a este postre clásico relleno de manjar blanco y frutos secos, que con el tiempo incorporó el chocolate como cobertura, dando origen a una versión más práctica y popular. Hoy en día, se elaboran fácilmente en casa utilizando un molde, logrando piezas brillantes, firmes y perfectas para cualquier ocasión especial.

Estas delicias destacan por su equilibrio de texturas y sabores, donde el dulzor del manjar se combina con el toque crocante de las pecanas y la intensidad del chocolate. Además, su versatilidad permite incluir rellenos como frutas confitadas o pasas maceradas. Gracias a su excelente conservación y atractiva envoltura, las chocotejas son ideales para regalar, vender o disfrutar en casa como un clásico de la repostería peruana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 40 minutos
  • Tiempo de cocinado: 10 minutos
  • Tiempo total: 50 minutos
  • Raciones: 20–24 unidades
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Peruana
  • Calorías por ración: 180 kcal

Ingredientes

  • 500 g de chocolate de cobertura bitter (mínimo 60% cacao)
  • 250–300 g de manjar blanco (consistencia firme)
  • 150–200 g de pecanas

Otros rellenos (opcionales)

  • 50 g de pasas
  • 50 g de ciruelas
  • 30 ml de pisco, ron o aguardiente (para macerar)
  • 30 g de cáscara de naranja o limón confitada
  • 30 g de coco rallado

Como hacer Chocotejas

  1. Preparar los rellenos: Si decides usar pasas o ciruelas, colócalas en un recipiente y cúbrelas con el licor elegido, dejándolas reposar por al menos 2 horas, aunque lo ideal es dejarlas más tiempo para intensificar el sabor. Antes de utilizarlas, escúrrelas bien para evitar que el exceso de líquido afecte la textura del relleno. En este mismo paso puedes revisar las pecanas, partirlas con cuidado si están enteras y asegurarte de que no tengan restos de cáscara, ya que esto influye directamente en la calidad final de la chocoteja.
  2. Derretir y templar el chocolate: Trocea el chocolate para facilitar un derretido uniforme y colócalo en un bowl a baño María, asegurándote de que el agua caliente no toque el recipiente ni salpique el chocolate, ya que el contacto con agua lo arruina. Derrítelo suavemente hasta alcanzar aproximadamente 45 °C, luego retíralo del calor y remueve hasta que baje a 27–28 °C, y finalmente vuelve a calentarlo ligeramente hasta 31–32 °C. Este proceso de templado es clave para lograr chocotejas brillantes, firmes y fáciles de desmoldar, evitando además que aparezcan manchas blanquecinas o una textura opaca.
  3. Formar la base en los moldes: Vierte el chocolate templado en cada cavidad del molde, asegurándote de cubrir completamente base y paredes; puedes ayudarte girando el molde o usando un pincel para distribuirlo de manera uniforme. Luego, voltea el molde para retirar el exceso y limpia los bordes con una espátula para obtener un acabado prolijo. Es importante que la capa no sea demasiado delgada para evitar que se rompa, ni demasiado gruesa para que no resulte pesada. Lleva el molde boca abajo a refrigeración durante unos 5 a 10 minutos o hasta que el chocolate esté completamente firme.
  4. Rellenar las chocotejas: Una vez que la base de chocolate esté sólida, rellena cada cavidad con manjar blanco utilizando una manga pastelera, cuidando de no llenar hasta el borde para dejar espacio para el sellado. En este punto, coloca encima las pecanas previamente partidas y añade, si deseas, las pasas, ciruelas maceradas, coco rallado o fruta confitada. La combinación clásica peruana incluye manjar, pecanas y un toque de fruta seca o licor, pero puedes ajustar el relleno según preferencia manteniendo siempre un buen equilibrio para que no domine un solo ingrediente.
  5. Sellar con chocolate: Cubre cada cavidad con más chocolate templado, asegurándote de sellar completamente el relleno, y alisa la superficie con una espátula para que queden uniformes. Da unos pequeños golpes suaves al molde contra la mesa para eliminar posibles burbujas de aire, lo que evitará imperfecciones o huecos en el resultado final. Es importante trabajar con el chocolate aún fluido, por lo que si comienza a endurecerse puedes calentarlo ligeramente sin superar la temperatura adecuada.
  6. Enfriar y desmoldar: Lleva nuevamente el molde a refrigeración durante 10 a 20 minutos hasta que las chocotejas estén completamente firmes, procurando no dejarlas más tiempo del necesario para evitar cambios en la textura o apariencia. Para desmoldar, voltea el molde y da un golpe suave; si el templado se realizó correctamente, las chocotejas se desprenderán fácilmente y tendrán un acabado brillante. Si alguna se resiste, puedes aplicar un leve calor con las manos en la base del molde para ayudar a soltarlas sin dañarlas.
  7. Presentación y conservación: Una vez desmoldadas, puedes emparejar bordes si es necesario y dejar reposar unos minutos a temperatura ambiente antes de manipularlas. Tradicionalmente se envuelven en papel manteca o celofán, lo que no solo mejora su presentación sino que ayuda a conservarlas. Guárdalas en un lugar fresco y seco, evitando humedad y calor excesivo, ya que el chocolate puede perder su textura y brillo si no se mantiene en condiciones adecuadas.