Kam lu wantán
El kam lu wantán es uno de los platos más representativos del chifa, la fusión chino-peruano que forma parte esencial de la gastronomía del Perú. Este clásico combina wantanes fritos crujientes rellenos tradicionalmente de cerdo, bañados con una brillante salsa agridulce de tamarindo y acompañados de pollo, langostinos y verduras salteadas como holantao, pimiento y piña. Su equilibrio entre sabores dulces y salados, junto a su contraste de texturas, lo convierten en uno de los platos más pedidos en restaurantes chinos peruanos.
Considerado una auténtica receta peruana creada en territorio nacional, el kam lu wantán se sirve comúnmente después de la sopa wantán y suele acompañarse con arroz chaufa o arroz blanco graneado. Existen versiones especiales que incluyen chancho asado o pato, pero la base tradicional mantiene la esencia que lo ha convertido en favorito familiar. Si disfrutas los sabores intensos y agridulces, esta preparación es perfecta para ti.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 1 hora
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 1 hora 30 minutos
- Raciones: 4-6
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Peruana chifa
- Calorías por ración: 650 kcal
Ingredientes
Para los Wantanes (36 unidades aprox.)
- 200 g carne de cerdo molida
- 200 g pierna de pollo sin piel
- 1 clara de huevo
- 1 cucharada fécula de maíz (chuño)
- 1 cucharadita jengibre (kion)
- 1 cucharada cebolla china
- ½ cucharadita aceite de sésamo tostado
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 36 láminas de masa wantán
- 3 tazas aceite vegetal (para freír)
Para el salteado
- 200 g pechuga de pollo
- 200 g carne de cerdo
- 200 g langostinos limpios
- 1 cucharadita salsa de soya
- ½ cucharadita aceite de sésamo tostado
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 1 taza holantao
- 1 pimiento rojo
- 3 tallos cebolla china
- 1 ½ taza piña fresca
Para la salsa agridulce de tamarindo
- 250 g pulpa de tamarindo
- 2 tazas agua caliente
- 3 cucharadas ketchup
- 2 cucharadas azúcar rubia
- 1 cucharada vinagre blanco
- 1 cucharadita jengibre
- 1 cucharadita ajo
- 1 cucharadita salsa de soya
- 1–2 cucharadas fécula de maíz disuelta en agua fría
- Gotas de aceite de sésamo tostado
Para decorar
- Semillas de sésamo tostado
- Parte verde de cebolla china
Como hacer Kam Lu Wantán
- Preparar el relleno y formar los wantanes: Pica finamente la pierna de pollo hasta obtener textura similar a la carne molida y mézclala con el cerdo molido en un bol. Incorpora la clara de huevo, la fécula, el jengibre picado muy fino, la cebolla china finamente picada, el aceite de sésamo, sal y pimienta, y mezcla hasta lograr una pasta homogénea ligeramente pegajosa; esta textura asegura que el relleno quede jugoso y no se desarme al freír. Coloca una pequeña porción en el centro de cada lámina de wantán, humedece los bordes con agua y ciérralos presionando bien para evitar que se abran. Fríe en abundante aceite caliente a temperatura media hasta que estén dorados y crocantes, evitando fuego demasiado alto para que no se quemen por fuera y queden crudos por dentro; retira y escurre sobre papel absorbente y resérvalos en un lugar seco para mantener su crocancia.
- Preparar la salsa agridulce de tamarindo: Disuelve la pulpa de tamarindo en el agua caliente, presionando hasta separar completamente la pulpa y luego cuela para obtener un líquido limpio y sin fibras. En una olla sofríe el ajo y el jengibre finamente picados en un poco de aceite hasta que desprendan aroma sin dorarse en exceso, añade el líquido de tamarindo colado junto con el ketchup, azúcar, vinagre, salsa de soya y cocina hasta que rompa hervor. Incorpora poco a poco la fécula disuelta en agua fría mientras remueves constantemente para lograr una textura brillante, espesa y sedosa; la salsa debe napar la cuchara, no quedar líquida ni demasiado gelatinosa. Finaliza con unas gotas de aceite de sésamo y ajusta dulzor o acidez según tu preferencia, buscando siempre equilibrio entre dulce, ácido y salado.
- Sellar y saltear las carnes: Corta la pechuga de pollo y la carne de cerdo en láminas delgadas y sazónalas ligeramente con sal, pimienta, salsa de soya y aceite de sésamo. En un wok o sartén grande muy caliente agrega aceite vegetal y saltea primero el pollo hasta que selle y cambie de color sin secarse, retira y reserva; repite el proceso con el cerdo buscando un ligero dorado que aporte sabor. Finalmente saltea los langostinos hasta que se tornen rosados y firmes, evitando sobrecocerlos para que no queden gomosos. Reserva todas las carnes juntas, manteniéndolas jugosas.
- Saltear verduras y frutas: Corta el pimiento en cuadrados medianos, el holantao en mitades si es muy largo, la parte blanca de la cebolla china en trozos diagonales y la piña en cubos medianos. En el mismo wok caliente añade un poco más de aceite si es necesario y saltea primero la parte blanca de la cebolla china para aromatizar, luego incorpora el holantao y el pimiento y cocina brevemente para que mantengan textura crujiente y color vivo; la clave es saltear a fuego alto y por poco tiempo para evitar que suden. Agrega la piña y saltea solo un minuto para que se integre sin deshacerse, ya que debe aportar frescura y contraste dulce natural.
- Integrar el Kam Lu: Devuelve las carnes al wok junto con las verduras y frutas, mezcla brevemente y vierte la salsa de tamarindo caliente, removiendo con movimientos envolventes hasta que todo quede bien glaseado y brillante. Cocina solo lo necesario para que la salsa cubra los ingredientes sin hervir en exceso, pues un exceso de cocción ablandaría las verduras y opacaría los sabores; si la salsa espesa demasiado puedes añadir unas cucharadas de agua caliente para aligerarla ligeramente.
- Montaje tradicional y servicio: Coloca los wantanes fritos como base en una fuente amplia y vierte encima el salteado con abundante salsa, asegurándote de servir inmediatamente para que los wantanes mantengan contraste entre crujiente y jugoso. Decora con semillas de sésamo tostado y la parte verde de la cebolla china finamente picada para aportar frescura y aroma final. Tradicionalmente se acompaña con arroz chaufa o arroz blanco graneado, y el secreto de un buen Kam Lu Wantán está en el equilibrio entre textura crocante, verduras firmes y una salsa brillante perfectamente balanceada.