Pastel de choclo chileno
El pastel de choclo chileno es uno de los platos más emblemáticos de la cocina de Chile y un verdadero clásico de la abuela. Este plato tradicional combina una suave y cremosa capa de maíz molido con un sabroso relleno de pino, preparado con carne, cebolla y especias, al que se añaden trozos de pollo, aceitunas y huevo duro. Todo se cubre con la pasta de choclo, se espolvorea con un toque de azúcar y se lleva al horno hasta que la superficie se dore ligeramente. El resultado es una receta reconfortante, llena de sabor y perfecta para disfrutar en familia, además de ser una preparación relativamente fácil y económico de elaborar en casa.
La historia de este plato se remonta al periodo colonial, cuando las tradiciones culinarias indígenas basadas en el maíz se mezclaron con ingredientes introducidos por los españoles. Con el tiempo, esta combinación dio lugar a una receta que hoy forma parte esencial de la identidad gastronómica chilena. Aunque originalmente el choclo se molía de forma manual, hoy en día se puede preparar fácilmente usando una licuadora, manteniendo intacto su sabor tradicional y su profundo origen.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 40 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora y 20 minutos
- Tiempo total: 2 horas
- Raciones: 6
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Chilena
- Calorías por ración: 520 kcal
Ingredientes
Para el pino (relleno de carne)
- 2 cucharadas de aceite vegetal o de oliva
- 2 cebollas grandes
- 2 dientes de ajo
- 800 g de carne molida de vacuno
- 1 cucharadita de ají de color o paprika
- ½ cucharadita de comino en polvo
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- ½ taza de caldo de carne
Para el pollo
- 2 pechugas de pollo
- Sal al gusto
Para la pastelera de choclo
- 10–12 choclos dulces o 1,3 kg de granos de choclo
- 2 cucharadas de mantequilla
- ½ cebolla
- 1 taza de leche
- 10–12 hojas de albahaca fresca
- 1–2 cucharadas de azúcar
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Para el armado
- 3 huevos
- 12 aceitunas negras
- ¼ taza de pasas (opcional)
- 1 cucharada de azúcar granulada (opcional)
Como hacer pastel de choclo chileno
- Preparar el pino de carne: Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio. Mientras tanto, pela las cebollas y córtalas en cubos pequeños, y pica finamente los dientes de ajo. Sofríe primero la cebolla durante unos 10 a 15 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que se vuelva transparente, suave y ligeramente dorada, ya que una cocción lenta ayuda a desarrollar el sabor característico del pino chileno. Incorpora el ajo picado, el ají de color, el comino y el orégano, mezcla bien y cocina alrededor de un minuto para que las especias liberen su aroma. Añade la carne molida y cocínala desmenuzándola con una cuchara hasta que se dore. Agrega el caldo de carne, sazona con sal y pimienta y deja cocinar a fuego bajo durante unos 15 a 20 minutos, hasta que el relleno quede jugoso pero no líquido. En muchas cocinas chilenas se deja reposar el pino un tiempo antes de usarlo, incluso desde el día anterior, porque los sabores se concentran y el resultado final es aún más sabroso.
- Cocinar y preparar el pollo: Coloca las pechugas de pollo en una olla con agua suficiente para cubrirlas y añade una pizca de sal. Cocina a fuego medio durante unos 25 a 30 minutos, manteniendo un hervor suave para que la carne quede tierna y jugosa. Una vez cocidas, retíralas del líquido y déjalas enfriar ligeramente. Luego córtalas en trozos grandes o desmenúzalas con las manos. Tradicionalmente el pollo se utiliza como complemento del pino y no como protagonista, por lo que se distribuye en pequeñas porciones dentro del pastel para aportar textura y sabor.
- Preparar la pastelera de choclo: Si utilizas choclos frescos, desgránalos primero con un cuchillo y coloca los granos en una licuadora junto con la leche y las hojas de albahaca. Licúa hasta obtener una mezcla espesa con algo de textura, ya que la pastelera tradicional no debe quedar completamente lisa. En una olla grande derrite la mantequilla a fuego medio y pela la media cebolla restante para cortarla en cubos muy pequeños, sofriéndola hasta que esté suave y transparente. Vierte la mezcla de choclo licuado en la olla, añade el azúcar, sal y pimienta, y cocina a fuego medio-bajo durante unos 20 a 25 minutos. Durante este tiempo es importante remover constantemente con una cuchara de madera para evitar que el choclo se pegue al fondo, ya que al espesar puede quemarse con facilidad. La mezcla estará lista cuando tenga una consistencia cremosa similar a un puré espeso y el sabor del choclo ya no se sienta crudo. La albahaca es un ingrediente muy tradicional en Chile y aporta un aroma fresco que distingue a la pastelera.
- Cocer los huevos y preparar los ingredientes del relleno: Coloca los huevos en una olla con agua y cuécelos durante aproximadamente 10 minutos desde que el agua comience a hervir. Luego enfríalos bajo agua fría, pélalos y córtalos en mitades o en rodajas gruesas. Si las aceitunas tienen hueso, retíralo antes de utilizarlas. Las pasas se pueden usar directamente o hidratarlas unos minutos en agua tibia para que queden más suaves. Aunque algunas personas prefieren omitirlas, la combinación de sabores dulces y salados es una característica clásica del pastel de choclo chileno.
- Armar el pastel de choclo: Precalienta el horno a 200 °C. Si tienes pailas de greda, utilízalas para una preparación más tradicional, aunque también puedes usar una fuente grande apta para horno. Coloca primero una capa generosa de pino de carne en el fondo del recipiente y distribuye encima los trozos de pollo. Añade las mitades o rodajas de huevo duro, las aceitunas y las pasas repartidas por toda la superficie. Finalmente cubre todo con la pastelera de choclo, extendiéndola con una cuchara o espátula hasta formar una capa uniforme que selle el relleno. Si deseas seguir la costumbre de muchas cocinas chilenas, espolvorea un poco de azúcar granulada sobre la superficie para que se caramelice ligeramente durante el horneado.
- Hornear y servir: Introduce el pastel en el horno precalentado y hornéalo durante unos 35 a 45 minutos, hasta que la superficie esté firme y ligeramente dorada. Si quieres un acabado más tostado, puedes activar el grill del horno durante los últimos 3 a 5 minutos para que la parte superior adquiera un color dorado intenso. Una vez listo, retira el pastel del horno y déjalo reposar unos 10 minutos antes de servir, lo que permitirá que las capas se asienten y sea más fácil porcionarlo. Tradicionalmente se sirve bien caliente y suele acompañarse con pebre chileno o una ensalada chilena de tomate y cebolla, que aportan frescura y equilibrio al plato.