Pastelillos de carne
Los pastelillos de carne son una de las frituras más populares de Puerto Rico y un verdadero clásico de la comida callejera de la isla. En kioscos de playa, fiestas familiares y puestos de frituras es común encontrar estos deliciosos pastelillos recién hechos, con una masa fina y crujiente que encierra un relleno jugoso lleno de sabor. A diferencia de otras preparaciones similares del Caribe o de América Latina, los pastelillos tienen una identidad muy marcada dentro de la cocina boricua. Su relleno suele prepararse con carne molida sazonada con especias tradicionales, salsa de tomate y aceitunas, creando una combinación sabrosa que representa perfectamente el carácter de los sabores puertorriqueños.
Aunque a menudo se comparan con empanadas, en la gastronomía de Puerto Rico los pastelillos tienen su propia personalidad. Se elaboran con discos de masa delgada que se rellenan con carne molida, se sellan en forma de media luna y se fríen hasta quedar dorados y crujientes. El resultado es un antojito boricua irresistible que puede servirse como aperitivo, merienda o incluso como plato principal, especialmente cuando se acompañan con la clásica salsa mayoketchup tan popular entre los puertorriqueños.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 50 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 10 minutos
- Raciones: 20 pastelillos
- Categoría: Aperitivo
- Tipo de cocina: Puertorriqueña
- Calorías por ración: 280 kcal
Ingredientes
Para el relleno de carne
- 1 lb (450 g) de carne molida de res
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1/2 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de salsa de tomate
- 1/4 taza de aceitunas verdes
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de comino
- 1/2 cucharadita de chile en polvo (opcional)
- 1/4 cucharadita de paprika
- 2 cucharadas de cilantro fresco
- 1 chorrito del jugo de las aceitunas
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Para la masa
- 3 1/2 tazas de harina de trigo
- 2 cucharaditas de polvo de hornear
- 2 1/2 cucharaditas de sal
- 1/4 taza de manteca vegetal (shortening)
- 1 huevo
- 3/4 taza de agua
Para freír
- Aceite vegetal suficiente para freír
Como hacer pastelillos de carne
- Preparar el relleno de carne: Calienta una sartén amplia a fuego medio y añade el aceite de oliva. Incorpora la carne molida y cocínala removiendo hasta que pierda el color rosado y comience a dorarse ligeramente. Mientras se cocina, pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Agrégalos a la sartén y cocina durante unos minutos hasta que estén fragantes. Incorpora la salsa de tomate, las aceitunas previamente picadas, el orégano, el comino, el chile en polvo si decides usarlo y la paprika. Añade un pequeño chorrito del jugo de las aceitunas, mezcla bien y deja cocinar a fuego bajo durante unos 10 a 15 minutos para que los sabores se integren y el relleno espese. Pica el cilantro fresco y añádelo al final de la cocción. Ajusta la sal y la pimienta al gusto y deja reposar el picadillo hasta que esté tibio, ya que es importante que el relleno no esté caliente al armar los pastelillos para evitar que la masa se humedezca y se abra al freír.
- Preparar la masa casera: En un recipiente grande mezcla la harina de trigo con el polvo de hornear y la sal. Añade la manteca vegetal y trabaja la mezcla con un tenedor o con las manos hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el huevo ligeramente batido y mezcla nuevamente. Agrega el agua poco a poco mientras integras los ingredientes hasta que la masa comience a unirse. Traslada la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 5 a 7 minutos hasta que quede suave, flexible y uniforme. Forma una bola, cúbrela con film plástico o un paño y deja reposar durante unos 30 minutos. Este reposo permite que el gluten se relaje y facilita estirar la masa muy fina, lo que ayuda a conseguir los pastelillos crujientes y ligeros que caracterizan a la versión tradicional.
- Formar los discos de masa: Coloca la masa sobre una superficie enharinada y forma un cilindro largo. Corta pequeñas porciones de masa de tamaño similar para que todos los pastelillos queden parejos. Con un rodillo estira cada porción hasta obtener círculos finos de aproximadamente 10 a 12 centímetros de diámetro. Procura que la masa quede bastante delgada, ya que esto ayudará a que los pastelillos se inflen ligeramente y queden crujientes al freír. A medida que formes los discos colócalos sobre una bandeja y cúbrelos con un paño limpio para evitar que se sequen. Si utilizas discos de masa comprados, simplemente sepáralos y mantenlos cubiertos hasta el momento de rellenarlos para que no pierdan humedad.
- Rellenar y cerrar los pastelillos: Coloca uno de los discos de masa sobre la superficie de trabajo y añade aproximadamente una cucharada del relleno de carne en el centro. Evita poner demasiado relleno para que sea más fácil cerrar la masa y para que no se rompa durante la fritura. Humedece ligeramente el borde del disco con un poco de agua utilizando la yema de los dedos. Dobla la masa formando una media luna y presiona los bordes primero con los dedos para sellarlos. Después presiona el borde con los dientes de un tenedor para reforzar el cierre y dar el acabado tradicional. Asegúrate de que no haya relleno tocando los bordes, ya que esto puede impedir que la masa se selle correctamente y provocar que el pastelillo se abra mientras se fríe.
- Freír los pastelillos: Vierte suficiente aceite vegetal en una sartén profunda o cacerola hasta alcanzar unos 3 a 4 centímetros de profundidad y caliéntalo a fuego medio hasta que alcance aproximadamente 175 a 180 °C. Fríe los pastelillos en tandas pequeñas para evitar que la temperatura del aceite baje demasiado. Colócalos con cuidado en el aceite caliente y fríelos durante unos 2 a 3 minutos por cada lado hasta que estén dorados y crujientes. Durante la fritura verás que la masa puede inflarse ligeramente, lo cual es una señal de que está bien hecha y aireada. Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve los pastelillos calientes o tibios para disfrutar su textura crujiente y su relleno jugoso, que es la forma en que tradicionalmente se sirven en Puerto Rico en kioscos, playas y reuniones familiares, y muchas veces se acompañan con mayoketchup, una popular salsa boricua hecha mezclando mayonesa y ketchup que se usa con frecuencia para mojar todo tipo de frituras.