Crema de farina

Crema de Farina
Receta de Crema de Farina

La crema de farina es uno de esos desayunos que forman parte del corazón de Puerto Rico, una tradición puertorriqueña que ha acompañado generaciones con su textura suave y su sabor reconfortante. Esta cremita caliente, fácil y rápida de preparar, se transforma en algo especial gracias al toque casero de canela, especias y dulzor equilibrado. Aunque la farina por sí sola puede ser sencilla, en nuestras cocinas la convertimos en una experiencia llena de sabor, perfecta para comenzar el día con energía y calidez.

Además de ser deliciosa, esta receta ofrece múltiples beneficios, ya que es nutritiva, rendidora y versátil para toda la familia. Ideal para mañanas frescas o cuando buscas algo que abrace el alma, la crema de farina es una excelente alternativa a la avena. Servida con un toque de mantequilla o acompañada al estilo boricua, sigue siendo un clásico que nunca pasa de moda y que siempre invita a repetir.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 5 minutos
  • Tiempo de cocinado: 10 minutos
  • Tiempo total: 15 minutos
  • Raciones: 2
  • Categoría: Desayuno
  • Tipo de cocina: Puertorriqueña
  • Calorías por ración: 220 kcal

Ingredientes

  • 2 tazas (480 ml) leche
  • 1 taza (240 ml) agua
  • 5 cucharadas de farina (cereal de trigo, tipo Cream of Wheat)
  • 3 cucharadas de azúcar blanca granulada (ajustar al gusto)
  • 2 cucharaditas de mantequilla (con o sin sal)
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 1 palito de canela
  • 1/2 cucharadita de vainilla
  • Canela en polvo para servir

Como hacer Crema de Farina

  1. Preparar y aromatizar la base: En una cacerola mediana agrega la leche, el agua y el palito de canela. Lleva la mezcla a fuego medio-bajo hasta que esté bien caliente y comience a soltar vapor sin dejar que hierva bruscamente, ya que esto permite extraer mejor los aromas de las especias y lograr un sabor más profundo y tradicional desde el inicio.
  2. Incorporar la farina sin grumos: Reduce ligeramente el fuego y añade la farina poco a poco en forma de lluvia mientras mezclas constantemente con una cuchara o batidor. Este proceso es clave para evitar grumos y conseguir una textura suave, por lo que es importante no dejar de remover en ningún momento y asegurarte de que la farina se integre de manera uniforme.
  3. Endulzar y dar cremosidad: Agrega el azúcar, la sal y la mantequilla, y continúa cocinando a fuego medio-bajo sin dejar de revolver durante aproximadamente 5 a 7 minutos. Notarás que la mezcla comienza a espesar y adquirir una textura cremosa; debe quedar ligeramente fluida, ya que al enfriarse espesará más, y si en algún momento la notas demasiado densa puedes añadir un poco más de leche para ajustar la consistencia sin afectar el sabor.
  4. Perfumar y finalizar la crema: Retira la cacerola del fuego, elimina el palito de canela y añade la vainilla mezclando bien. Este paso final aporta un aroma suave y característico que equilibra los sabores y le da ese toque casero clásico que distingue una buena crema de farina.
  5. Servir correctamente: Vierte la crema de inmediato en los recipientes de servir mientras aún está caliente, ya que continuará espesando al reposar. Espolvorea canela en polvo al gusto por encima y, si deseas un resultado más indulgente, puedes añadir un pequeño trocito de mantequilla o un chorrito adicional de leche justo antes de servir para intensificar su suavidad y sabor.