Pan de feria

Pan de Feria
Receta de Pan de Feria

El pan de feria, también conocido como pan de fiesta, es uno de los panes dulces más representativos del mexicano tradicional, especialmente en Tlaxcala y Puebla, donde forma parte esencial de celebraciones y ferias patronales. Su característico aroma, textura esponjosa y forma alargada lo convierten en un imprescindible de la repostería regional. Este pan no solo destaca por su sabor, sino también por su significado cultural, ya que simboliza convivencia, tradición y festividad en cada comunidad donde se elabora y se comparte.

Existen diversas versiones de este delicioso pan, algunas con sabor a nuez, otras con vainilla o incluso con relleno de crema pastelera, adaptándose a los gustos locales sin perder su esencia mexicano. Tradicionalmente, se vende en mercados y ferias, e incluso se envuelve en hojas para conservar su frescura y aportar un aroma único. Prepararlo en casa es una forma de mantener viva esta tradición y disfrutar de un auténtico clásico de la panadería mexicana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 2 horas 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 3 horas
  • Raciones: 10
  • Categoría: Pan dulce
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 1 kg de harina de trigo
  • 150 g de azúcar
  • 10 g de sal
  • 11 g de levadura seca (o 30 g de levadura fresca)
  • 200 ml de leche
  • 3 huevos
  • 80 g de mantequilla
  • 80 g de nata (crema)
  • 1 cucharada de extracto de vainilla

Para decorar

  • 2 huevos
  • 1 taza de crema pastelera
  • 2–3 cucharadas de ajonjolí

Como hacer Pan de Feria

  1. Activar la levadura: Coloca la leche ligeramente tibia en un recipiente, añade la levadura junto con una pequeña parte del azúcar y un poco de la harina, mezcla bien hasta disolver y deja reposar durante unos 10 a 15 minutos hasta que se forme una capa espumosa en la superficie; este paso es fundamental para asegurar una fermentación adecuada y obtener un pan más esponjoso, por lo que si la mezcla no espuma, es mejor reemplazar la levadura antes de continuar.
  2. Mezclar los ingredientes base: En un recipiente amplio o sobre la mesa de trabajo, coloca la harina junto con el resto del azúcar y la sal, procurando que la sal no entre en contacto directo con la levadura activada para no afectar su acción, luego añade los huevos, el extracto de vainilla y la mezcla de levadura, integrando poco a poco hasta obtener una masa inicial homogénea.
  3. Incorporar mantequilla y nata: Agrega la mantequilla y la nata a la masa y continúa mezclando hasta que ambos ingredientes se integren completamente; en este punto la masa puede sentirse pegajosa, lo cual es normal y deseable, ya que aportará suavidad al pan final, evitando la tentación de añadir más harina en exceso para no endurecer la textura.
  4. Amasar hasta lograr elasticidad: Trabaja la masa de forma continua durante aproximadamente 20 a 30 minutos hasta que se vuelva lisa, suave y elástica, despegándose de la superficie de trabajo; este proceso es clave para desarrollar el gluten, lo que dará como resultado un pan aireado y ligero, y aunque al inicio la masa pueda parecer difícil de manejar, con el amasado correcto se transformará en una textura perfecta.
  5. Primera fermentación: Forma una bola con la masa y colócala en un recipiente ligeramente engrasado, cúbrela y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 a 1.5 horas o hasta que duplique su tamaño; este reposo permite que la masa desarrolle sabor y estructura, por lo que es importante no apresurar este paso.
  6. Formar el pan: Una vez que la masa haya crecido, presiónala suavemente para liberar el aire acumulado y déjala reposar unos 15 a 20 minutos antes de manipularla; luego extiéndela y divídela en tiras, que irás uniendo o acomodando para formar una trenza o un diseño en zigzag sobre una bandeja, procurando que el formado sea firme pero sin aplastar demasiado la masa para conservar su aire interior.
  7. Decorar el pan: Bate los huevos y barniza toda la superficie del pan para lograr un acabado brillante y dorado tras el horneado, luego espolvorea el ajonjolí de manera uniforme y, con ayuda de una manga, coloca la crema pastelera siguiendo el diseño de la trenza o del zigzag, lo que dará al pan su apariencia tradicional característica de feria.
  8. Segunda fermentación: Deja reposar el pan ya formado durante 40 a 60 minutos en un lugar cálido hasta que aumente nuevamente su tamaño; este segundo levado es esencial para conseguir una textura esponjosa y ligera, por lo que debe respetarse el tiempo necesario hasta notar que el pan luce inflado.
  9. Hornear correctamente: Precalienta el horno a 170 °C y hornea el pan durante aproximadamente 25 a 30 minutos hasta que esté bien dorado en la superficie; es importante evitar abrir el horno durante los primeros minutos para no interrumpir el crecimiento, y retirar el pan en cuanto tenga un color dorado uniforme para mantener su humedad interior.
  10. Enfriar y servir: Saca el pan del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla para evitar que la base se humedezca, permitiendo que los vapores internos se liberen correctamente, lo que ayudará a conservar una textura suave y agradable; una vez tibio o frío, estará listo para disfrutarse con su característico aroma dulce y su miga esponjosa.