Pasta Alfredo con camarones

Pasta Alfredo con camarones
Receta de Pasta Alfredo con camarones

La pasta Alfredo con camarones es una opción perfecta para disfrutar en casa durante la Cuaresma o cualquier fin de semana especial. Inspirada en la tradicional receta italiana creada por Alfredo di Lelio en Roma, este plato combina la sencillez de sus orígenes con la cremosidad que hoy tanto se aprecia. Preparada con fettuccine y una deliciosa salsa a base de mantequilla, queso parmesano y crema, logra una textura suave y envolvente que convierte cada bocado en un auténtico placer.

A lo largo del tiempo, esta receta ha evolucionado hasta incluir ingredientes como los camarones, aportando un toque marino que eleva su sabor y la hace aún más irresistible. La pasta Alfredo con camarones es fácil de preparar, versátil y perfecta para quienes buscan un platillo elegante sin complicaciones. Ideal para sorprender, su equilibrio entre tradición y modernidad la convierte en un clásico que nunca pasa de moda.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 30 minutos
  • Raciones: 4 porciones
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Italiana
  • Calorías por ración: 650 kcal

Ingredientes

  • 400–500 g de fettuccine
  • 400–500 g de camarones crudos, pelados y desvenados
  • 2 tazas de crema de leche (heavy cream)
  • 80 g de mantequilla
  • 100 g de queso parmesano rallado
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 1/2 taza de agua de cocción de la pasta
  • Perejil fresco picado

Como hacer Pasta Alfredo con camarones

  1. Cocer la pasta: Hierve abundante agua y añade sal hasta que esté bien sazonada. Incorpora el fettuccine cuando el agua esté en ebullición y cocínalo hasta que quede al dente, removiendo ocasionalmente. Antes de escurrir, reserva parte del agua de cocción, ya que su contenido de almidón será clave para ajustar la textura de la salsa más adelante. No enjuagues la pasta para que conserve su capacidad de absorber y adherir la salsa.
  2. Preparar los camarones: Asegúrate de que los camarones estén bien secos para que se sellen correctamente. Sazónalos con sal y pimienta justo antes de cocinarlos, lo que ayudará a resaltar su sabor sin extraer su humedad con anticipación.
  3. Sellar los camarones: Calienta una sartén amplia a fuego medio-alto y añade el aceite de oliva junto con una pequeña porción de la mantequilla. Cocina los camarones durante 1–2 minutos por cada lado hasta que estén rosados. Retíralos inmediatamente para evitar que se sobrecocinen, ya que podrían volverse duros. Conserva los jugos que dejan en la sartén, ya que aportarán sabor a la salsa.
  4. Crear la base de la salsa: En la misma sartén, añade el resto de la mantequilla y deja que se derrita a fuego medio. Mientras tanto, pica finamente el ajo y agrégalo, cocinándolo suavemente sin que llegue a dorarse para evitar sabores amargos. Este paso es clave para aportar el aroma característico de la versión americana.
  5. Elaborar la salsa Alfredo cremosa: Vierte la crema de leche en la sartén y mezcla bien con la mantequilla y el ajo. Cocina a fuego medio-bajo permitiendo un hervor suave mientras remueves, lo que ayudará a que la salsa espese ligeramente. Añade el queso parmesano poco a poco, integrándolo completamente hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Si la salsa queda demasiado espesa, incorpora un poco del agua de cocción reservada para aligerarla y mejorar su textura.
  6. Integrar la pasta: Agrega la pasta directamente a la sartén y mezcla con movimientos envolventes hasta que quede completamente cubierta por la salsa. Ajusta la consistencia con pequeñas cantidades del agua de cocción si es necesario, buscando una textura cremosa que se adhiera bien sin quedar pesada.
  7. Añadir los camarones: Devuelve los camarones a la sartén e intégralos suavemente con la pasta. Cocina todo junto durante uno o dos minutos a fuego bajo para que se calienten y absorban parte de la salsa sin perder su jugosidad.
  8. Ajustar y servir: Prueba y ajusta de sal y pimienta según sea necesario. Sirve inmediatamente para disfrutar la salsa en su punto perfecto de cremosidad, ya que tiende a espesarse al reposar. Justo antes de servir, espolvorea un poco de perejil fresco finamente picado por encima para aportar color y un toque fresco.