Sorullitos de maíz con queso
Los sorullitos, también conocidos como sorullos o surullitos, son uno de los antojitos más queridos de Puerto Rico. Estos bastoncitos fritos de masa de maíz, ligeramente dulces, forman parte de la cocina puertorriqueña tradicional y destacan por su textura crujiente por fuera y suave por dentro. Muy populares entre los boricuas, se disfrutan como desayuno, merienda o acompañamiento, ya sea solos, con café o con la clásica salsa de mayoketchup. Prepararlos en casa es fácil y rápido, con ingredientes básicos y resultados irresistibles.
En su versión más popular, los sorullitos van rellenos de queso fundido, creando un contraste delicioso entre lo dulce y lo salado. También puedes prepararlos sin relleno o incluso adaptarlos a métodos modernos como el air fryer para una opción más ligera. Los surullos admiten variaciones como añadir pasta de guayaba para un toque tradicional aún más auténtico. Versátiles, económicos y llenos de sabor, estos clásicos de Puerto Rico son perfectos para cualquier ocasión y siempre conquistan desde el primer bocado.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Tiempo de cocinado: 15 minutos
- Tiempo total: 40 minutos
- Raciones: 4 raciones
- Categoría: Aperitivo
- Tipo de cocina: Puertorriqueña
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
- 2 tazas de agua (o mitad agua y mitad leche)
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2–4 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 1 ½ tazas de harina de maíz fina (cornmeal amarillo)
- 150–200 g de queso (mozzarella, cheddar, gouda o similar)
- Aceite vegetal suficiente (para freír)
- Mayoketchup (para acompañar)
Como hacer Sorullitos de maíz con queso
- Preparar la base de la masa: En una olla mediana, añade el agua junto con la mantequilla, el azúcar y la sal, y lleva la mezcla a fuego medio hasta que comience a hervir suavemente. En ese punto, reduce el fuego y agrega la harina de maíz poco a poco en forma de lluvia mientras mezclas constantemente con una cuchara de madera o batidor para evitar grumos. Continúa cocinando y removiendo durante unos minutos hasta que la mezcla se transforme en una masa espesa que se despegue de las paredes de la olla. Es importante no dejar de mezclar para conseguir una textura suave y uniforme desde el inicio.
- Integrar el queso o preparar el relleno: Retira la olla del fuego y decide el estilo que deseas. Si prefieres una versión más tradicional y homogénea, incorpora parte del queso rallándolo directamente sobre la masa caliente y mezcla hasta que se funda completamente. Si buscas la versión más popular con centro cremoso, deja la masa tal cual y corta el queso en tiras o bastones delgados que usarás más adelante como relleno. Este paso define la textura final, ya que el queso integrado da uniformidad, mientras que el relleno crea un contraste más marcado.
- Enfriar y ajustar la textura: Deja reposar la masa durante unos 10 a 15 minutos hasta que esté tibia pero manejable con las manos. No conviene dejarla enfriar por completo porque se volverá más difícil de moldear. En este punto debes comprobar la textura, que debe ser suave, ligeramente elástica y similar a una plastilina. Si notas que está seca o quebradiza, añade pequeñas cantidades de agua y mezcla bien; si por el contrario está demasiado húmeda o pegajosa, incorpora un poco más de harina de maíz. Lograr este equilibrio es clave para que los sorullitos mantengan su forma y no se abran al freír.
- Formar los sorullitos: Toma pequeñas porciones de masa, aproximadamente del tamaño de una cucharada, y trabaja cada una con las manos. Si estás haciendo la versión rellena, primero aplana la masa, coloca en el centro un bastón de queso previamente cortado y ciérrala cuidadosamente, asegurándote de sellar bien todas las uniones para evitar que el queso se escape durante la fritura. Luego rueda la masa entre las manos o sobre una superficie limpia hasta formar cilindros de unos 5 a 7 centímetros. Si la masa comienza a resecarse mientras trabajas, puedes humedecer ligeramente tus manos para facilitar el proceso y obtener una superficie más lisa.
- Freír hasta dorar: Calienta suficiente aceite en una sartén profunda o caldero hasta alcanzar una temperatura aproximada de 170–180°C. Fríe los sorullitos en tandas pequeñas para no bajar la temperatura del aceite, ya que esto puede hacer que absorban más grasa o se abran. Cocínalos durante unos 3 a 4 minutos, girándolos ocasionalmente, hasta que estén bien dorados y crujientes por fuera. Una temperatura adecuada es esencial para lograr ese contraste perfecto entre exterior crujiente e interior suave sin que el queso se escape o la masa se rompa.
- Escurrir y servir: Retira los sorullitos del aceite y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Se deben servir calientes para disfrutar mejor su textura y el queso fundido en su interior. Si lo deseas, puedes acompañarlos mezclando mayonesa y ketchup hasta obtener una salsa tipo mayoketchup, que es el acompañamiento más clásico y complementa perfectamente el sabor ligeramente dulce y salado de los sorullitos.