Tortitas de pollo en salsa roja
Las tortitas de pollo en salsa roja son un clásico de la cocina mexicana, una receta casera, rendidora y perfecta para el día a día cuando buscas algo fácil y económico. Elaboradas con pollo desmenuzado y una salsa de jitomate llena de sabor, estas tortitas destacan por su textura suave por dentro y ligeramente fritas por fuera. Son ideales para quienes están empezando a cocinar, ya que no requieren técnicas complicadas y siempre ofrecen un resultado delicioso que conquista a todos en casa.
Este platillo tradicional, lleno de recuerdos familiares, se caracteriza por el famoso “capeado”, que aporta una textura esponjosa y dorada incomparable. Servidas con arroz, papas o verduras, estas tortitas se convierten en una comida completa y reconfortante. Además, su versatilidad permite adaptarlas a diferentes gustos, manteniendo siempre ese toque casero que recuerda a la cocina de mamá y las abuelitas, haciendo de cada bocado una experiencia auténtica y deliciosa.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 50 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: Comida
- Tipo de cocina: Mexicana
- Calorías por ración: 350 kcal
Ingredientes
Para las tortitas
- 1 pechuga de pollo cocida y deshebrada
- 2 huevos
- 1 cucharada de harina o fécula de maíz
- 2 cucharadas de cebolla
- 1 pizca de orégano seco molido (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Aceite suficiente para freír
Para la salsa roja
- 5 jitomates
- 1 a 2 chiles guajillo
- 1 chile serrano (opcional)
- 1/4 de cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 1/2 a 2 tazas de agua o caldo de pollo casero
- 1 rama de epazote o 1 hoja de laurel (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 1 cucharada de aceite
Como hacer Tortitas de pollo en salsa roja
- Preparar la base de las tortitas: Asegúrate de que el pollo esté bien deshebrado en hebras finas, ya que esto permite que la mezcla se integre mejor y las tortitas no se rompan al freír; si las hebras son muy gruesas, puedes desmenuzarlas un poco más con las manos. Ten lista la harina o fécula de maíz, ya que será la encargada de dar estructura a la mezcla, siendo esta la opción más tradicional en lugar de la avena.
- Cocer y licuar la salsa roja: Coloca en una olla los jitomates junto con los chiles guajillo y el chile serrano (si decides usarlo) y cúbrelos con agua; cocina durante aproximadamente 8 a 10 minutos hasta que todo esté suave. Después, pasa los ingredientes a la licuadora, agrega el ajo y la cebolla, junto con un poco del agua de cocción, y licúa hasta obtener una salsa homogénea; si prefieres una textura más fina puedes colarla, aunque dejarla ligeramente rústica aporta un sabor más casero y tradicional.
- Sofreír y sazonar la salsa: En una cacerola, calienta la cucharada de aceite y vierte la salsa licuada, cocinándola a fuego medio para que se sofría correctamente; este paso es clave porque intensifica el sabor y elimina la acidez del jitomate. Agrega el agua o caldo de pollo casero e incorpora el epazote o laurel si lo estás utilizando, dejando hervir suavemente durante unos 10 minutos mientras se integra todo; mueve ocasionalmente y ajusta la sal y pimienta, procurando que la salsa quede bien sazonada ya que será la base del platillo.
- Preparar la mezcla de las tortitas: Separa los huevos y bate las claras hasta que estén espumosas y firmes, lo cual es un truco tradicional que hará que las tortitas queden más esponjosas y ligeras; después incorpora las yemas con movimientos suaves. Añade el pollo deshebrado, la harina o fécula de maíz, la cebolla finamente picada, el orégano (si decides usarlo), sal y pimienta, mezclando con movimientos envolventes para no perder el aire incorporado, ya que esto ayudará a que las tortitas tengan mejor textura al freírse.
- Formar y freír las tortitas: Calienta suficiente aceite en un sartén a fuego medio y, con ayuda de una cuchara, toma porciones de la mezcla y colócalas en el aceite, dándoles forma suavemente. Fríe cada tortita durante unos 2 a 3 minutos por lado hasta que estén doradas; evita moverlas demasiado al inicio para que no se deshagan y, una vez listas, retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Integrar las tortitas en la salsa: Cuando la salsa esté caliente y bien sazonada, incorpora cuidadosamente las tortitas y déjalas cocinar a fuego bajo durante 5 a 8 minutos, permitiendo que absorban el sabor sin deshacerse. Este paso final es fundamental, ya que es lo que hace que las tortitas queden jugosas por dentro y completamente impregnadas de la salsa, logrando ese resultado casero y reconfortante tan característico del platillo.
- Servir y acompañar: Sirve las tortitas bien calientes con suficiente salsa por encima y acompaña con arroz blanco, frijoles o tortillas de maíz; como recomendación final, deja reposar el platillo un par de minutos antes de servir para que los sabores se asienten mejor y la salsa tome una consistencia más integrada.