Carne deshebrada

Carne deshebrada
Receta de carne deshebrada

La carne deshebrada es una de las preparaciones más versátiles y tradicionales de la cocina mexicana. Se elabora cocinando lentamente res con ingredientes aromáticos hasta obtener una carne tierna, jugosa y llena de sabor que puede utilizarse en una gran variedad de platillos. Gracias a su sencillez y excelente rendimiento, esta receta se ha convertido en un básico de muchos hogares, ya que permite preparar comidas deliciosas sin complicaciones y aprovechar cada porción al máximo.

Una vez lista, la carne puede servirse en tacos, flautas, enchiladas, sopes, tostadas, burritos, tamales, salpicón o deliciosas tortas, entre muchas otras recetas tradicionales. Además, se conserva muy bien en el refrigerador y también puede congelarse durante varias semanas sin perder su textura ni su sabor, por lo que es ideal para cocinar con anticipación. Si buscas una receta auténtica, fácil y perfecta para cualquier ocasión, esta carne deshebrada será una opción práctica que querrás preparar una y otra vez.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 2 horas y 30 minutos
  • Tiempo total: 2 horas y 50 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 390 kcal

Ingredientes

  • 1 kg de falda de res, diezmillo (chuck roast), pecho (brisket) o cuete
  • ½ cebolla blanca
  • 4 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de orégano seco mexicano (opcional)
  • ½ cucharadita de comino en grano o molido (opcional)
  • ½ cucharadita de pimienta negra en grano (opcional)
  • 1½ cucharadas de sal
  • Agua suficiente para cubrir la carne

Para dorar la carne (opcional)

  • 2 cucharadas de aceite vegetal o manteca
  • ½ taza de caldo de cocción reservado

Como hacer carne deshebrada

  1. Preparar los ingredientes: Coloca la carne en una olla grande. Corta la cebolla en cuartos y agrégala junto con los dientes de ajo enteros, las hojas de laurel, el orégano, el comino, la pimienta y la sal. Añade suficiente agua para cubrir completamente la carne, procurando que el nivel del agua quede unos centímetros por encima para evitar que se evapore demasiado durante la cocción.
  2. Cocinar la carne hasta que esté muy tierna: Lleva la olla a fuego alto hasta que hierva. En cuanto comience la ebullición, retira con una cuchara la espuma que se forme en la superficie, ya que esto ayudará a obtener un caldo más limpio y de mejor sabor. Reduce el fuego al mínimo, tapa la olla y cocina durante 2 a 2½ horas, o hasta que la carne pueda deshacerse fácilmente con un tenedor. Si el nivel del líquido baja demasiado durante la cocción, agrega un poco de agua caliente para mantener la carne cubierta y lograr una cocción uniforme.
  3. Retirar la carne y conservar el caldo: Cuando la carne esté completamente tierna, retírala de la olla y déjala reposar entre 10 y 15 minutos para que sea más fácil manipularla. Cuela el caldo y resérvalo, ya que concentra gran parte del sabor de la carne y resulta ideal para preparar sopas, arroces, caldos o para humedecer nuevamente la carne si más adelante se recalienta o se utiliza en otra receta.
  4. Deshebrar la carne: Retira los trozos visibles de grasa, cartílago o tejido duro que puedan quedar. Deshebra la carne con las manos o utilizando dos tenedores, separando las fibras hasta obtener hebras de tamaño mediano o ligeramente cortas, ya que resultan más cómodas para rellenar tacos, flautas, enchiladas, tamales y otras preparaciones sin que queden demasiado largas.
  5. Dorar la carne (opcional): Si deseas darle un sabor más intenso y una textura más apetecible, calienta el aceite o la manteca en una sartén a fuego medio. Agrega la carne deshebrada y cocina durante 4 o 5 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que algunas hebras comiencen a dorarse ligeramente. Incorpora el caldo reservado y cocina un par de minutos más para que la carne recupere su jugosidad antes de utilizarla en tacos, flautas, enchiladas u otras preparaciones.
  6. Servir o conservar: Utiliza la carne deshebrada inmediatamente para preparar tacos, burritos, enchiladas, flautas, tostadas, sopes, tortas, empanadas, tamales, salpicón o cualquier otro platillo que requiera carne de res deshebrada. Si no la vas a consumir en ese momento, deja que se enfríe completamente antes de refrigerarla en un recipiente hermético junto con un poco del caldo de cocción para conservar su jugosidad. También puede congelarse durante varios meses sin perder su textura ni su sabor.

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