Dulce de leche cortada
El dulce de leche cortada es un postre tradicional muy querido en varios países de Latinoamérica, especialmente en la cocina venezolana, cubana, colombiana, dominicana y también en Puerto Rico. Aunque cada región tiene pequeños cambios en los ingredientes o el endulzante utilizado, todas comparten la misma esencia: transformar leche cortada en un exquisito dulce de textura suave, grumos tiernos y un delicioso almíbar de color caramelo aromatizado con canela y limón. Es una receta casera que ha pasado de generación en generación y que sigue siendo sinónimo de tradición y aprovechamiento.
Aprender cómo hacer dulce de leche cortada en casa es más fácil y rápido de lo que parece, ya que solo requiere ingredientes básicos y un poco de paciencia durante la cocción. Con esta receta conseguirás un postre auténtico, cremoso y perfectamente equilibrado, ideal para servir frío o a temperatura ambiente. Si buscas preparar la versión más tradicional y disfrutar de uno de los dulces más representativos de la gastronomía latinoamericana, esta receta te guiará paso a paso para obtener un resultado delicioso.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora y 30 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 45 minutos
- Raciones: 8
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Latinoamericana
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
- 2 litros de leche entera
- 400 g de azúcar
- 2 limones medianos
- 2 ramas de canela
- 3 o 4 clavos de olor
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 50 g de pasas (opcional)
Como hacer dulce de leche cortada
- Preparar la leche: Vierte la leche entera en una olla amplia de fondo grueso y añade las ramas de canela y los clavos de olor. Lava bien uno de los limones y, con un pelador o un cuchillo, retira únicamente la parte amarilla de la cáscara, evitando la parte blanca para que no aporte amargor. Incorpora la cáscara a la olla y calienta la mezcla a fuego medio hasta que comience a hervir suavemente, removiendo de vez en cuando para evitar que la leche se adhiera al fondo.
- Cortar la leche: Mientras la leche se calienta, exprime los dos limones hasta obtener todo su zumo. Cuando la leche alcance el hervor, incorpora el zumo de limón junto con la vainilla y remueve únicamente dos o tres veces para repartirlos. Deja de remover inmediatamente y permite que la leche se corte de forma natural. En pocos minutos comenzarán a formarse los característicos grumos, que serán más grandes y bonitos si evitas seguir mezclando la preparación.
- Añadir el azúcar: Cuando los grumos estén completamente formados, agrega el azúcar de manera uniforme sobre toda la superficie. Remueve muy suavemente una sola vez, solo lo necesario para ayudar a que el azúcar comience a disolverse sin romper los grumos. A partir de este momento evita remover constantemente, ya que hacerlo desharía la cuajada y el resultado perdería su textura tradicional.
- Cocinar lentamente: Reduce el fuego al mínimo y cocina la preparación destapada entre 60 y 90 minutos. De vez en cuando puedes mover ligeramente la olla o pasar una cuchara con mucho cuidado por el fondo si notas que comienza a pegarse, procurando no romper los grumos. Mantener una cocción suave es fundamental para que el almíbar se concentre lentamente sin quemarse y para que los grumos absorban parte del jarabe conservando una textura tierna.
- Dar el punto final: Si deseas incorporar las pasas, agrégalas durante los últimos 10 minutos de cocción para que se hidraten sin deshacerse. Continúa cocinando hasta que el almíbar adquiera un color caramelo claro o ámbar y los grumos estén bien definidos. Si prefieres un dulce más espeso, prolonga la cocción entre 10 y 15 minutos más, vigilando constantemente que el fondo de la olla no se queme. Ten presente que el almíbar seguirá espesando y oscureciéndose ligeramente una vez retirado del fuego.
- Enfriar y servir: Retira la olla del fuego y deja enfriar el dulce completamente antes de servirlo. Puedes disfrutarlo a temperatura ambiente o refrigerarlo durante varias horas si prefieres una textura más firme y un sabor más refrescante. Guárdalo en un recipiente de vidrio con tapa dentro del refrigerador, donde se conservará en buen estado durante aproximadamente 3 o 4 semanas.