Leche de arroz casera

Leche de arroz casera
Receta de leche de arroz casera

Si buscas una alternativa vegetal fácil, económica y natural, esta leche de arroz casera es una excelente opción. Preparada con arroz blanco, agua y unos pocos ingredientes aromáticos, consigue una textura suave y un sabor delicado que puedes disfrutar sola o utilizar en infinidad de recetas. A diferencia de muchas bebidas comerciales, aquí controlas completamente los ingredientes, por lo que puedes elaborarla sin azúcares añadidos o endulzarla a tu gusto. Además de ser muy sencilla de preparar, destaca por sus beneficios y propiedades, ya que no contiene lactosa y, al elaborarse con arroz, también es una alternativa apta para personas que siguen una alimentación sin gluten.

Esta receta tradicional se prepara sin cocer previamente el arroz y está lista en muy poco tiempo, conservando un sabor limpio y una cremosidad perfecta. Es ideal para tomar con café, cacao, batidos o cereales, así como para elaborar cualquier postre que requiera leche vegetal. Muchas personas también la buscan para bebés, aunque en ese caso siempre debe ofrecerse siguiendo las recomendaciones del pediatra y nunca como sustituto de la leche materna o de fórmula. Con esta receta conseguirás una bebida vegetal fresca, natural y deliciosa para disfrutar en casa.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 4 horas 10 minutos
  • Tiempo de cocinado: 5 minutos
  • Tiempo total: 4 horas 15 minutos
  • Raciones: 1 litro (8 porciones de 125 ml aproximadamente)
  • Categoría: Bebidas
  • Tipo de cocina: Internacional
  • Calorías por ración: 95 kcal

Ingredientes

  • 100 g de arroz blanco
  • 1 litro de agua filtrada
  • ½ rama de canela
  • 1 trozo de cáscara de limón
  • 1 pizca de sal

Opcionales

  • Azúcar, miel, panela o el endulzante de tu preferencia, al gusto
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla

Como hacer leche de arroz casera

  1. Preparar el arroz: Lava el arroz varias veces bajo el chorro de agua fría hasta que el agua salga casi transparente, ya que esto ayuda a eliminar el exceso de almidón y consigue una bebida con una textura más ligera. Después, colócalo en un recipiente con suficiente agua y déjalo en remojo durante 4 horas. Si utilizas arroz integral, aumenta el tiempo de remojo a entre 8 y 12 horas para que se ablande correctamente y sea más fácil de triturar.
  2. Licuar la mezcla: Escurre el arroz y enjuágalo una vez más. Calienta 500 ml del agua hasta que esté muy caliente, pero sin llegar a hervir. Con un pelador o un cuchillo retira únicamente la parte amarilla de la cáscara del limón, evitando la parte blanca porque puede aportar un sabor amargo. Coloca el arroz en la licuadora junto con el agua caliente, la cáscara de limón, la rama de canela y la pizca de sal. Licúa durante 2 o 3 minutos, hasta que el arroz quede completamente triturado y la mezcla tenga un aspecto uniforme. Añade los 500 ml restantes de agua junto con el extracto de vainilla y el endulzante si deseas una bebida dulce, y vuelve a licuar durante 1 o 2 minutos más para obtener una leche más fina y bien emulsionada. Si prefieres una textura más cremosa, puedes reducir la cantidad total de agua a unos 700 u 800 ml. Para una versión más ligera, aumenta el agua hasta aproximadamente 1,2 litros.
  3. Colar la leche: Coloca una bolsa para leches vegetales, una gasa limpia o un colador muy fino sobre un recipiente amplio y vierte poco a poco la mezcla. Presiona o exprime bien la pulpa para extraer la mayor cantidad posible de líquido. Si buscas una textura especialmente suave, puedes colarla una segunda vez. La pulpa restante no es necesario desecharla, ya que puede aprovecharse para enriquecer sopas, masas de pan, galletas, batidos o cualquier otra preparación donde aporte fibra y sabor.
  4. Conservar y servir: Pasa la leche de arroz a una botella o frasco de vidrio con tapa y deja que se enfríe completamente antes de refrigerarla. Se conserva en buen estado entre 3 y 4 días en el frigorífico. Es completamente normal que los sólidos se depositen en el fondo con el paso de las horas, por lo que solo tendrás que agitar el envase antes de servir. Si vas a utilizar la leche de arroz para recetas saladas, como salsas, cremas o purés, es recomendable prepararla sin endulzantes. Si la vas a beber sola o utilizar en café, chocolate caliente, batidos, cereales o avena, puedes endulzarla al gusto antes de servir. También puedes aromatizarla con un poco más de canela, sustituir la cáscara de limón por cáscara de naranja o añadir unas gotas de vainilla para obtener diferentes matices de sabor sin alejarte de la preparación tradicional.

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