Pan chancay

Pan Chancay
Receta de Pan Chancay

El pan chancay es un tradicional bizcocho peruano originario de la ciudad de Chancay, al norte de Lima, cuya historia se remonta al siglo XIX y se atribuye al panadero Manuel de Santa Cruz. Este pan peruano destaca por su forma redonda, su miga suave y esponjosa, su característico color amarillento y su delicado aroma a anís, que lo convierten en uno de los panes dulces más emblemáticos del país. Su sabor ligeramente dulce lo ha mantenido como un favorito en panaderías, mercados y hogares durante generaciones.

Preparar pan chancay en casa es más sencillo de lo que parece y permite disfrutar de una receta tradicional con todo su aroma y textura. Elaborado con ingredientes básicos como harina, azúcar, levadura, huevo y anís, este bizcocho peruano resulta perfecto para acompañar un café, un vaso de leche o un clásico emoliente. Con esta receta aprenderás paso a paso cómo obtener un pan tierno, esponjoso y lleno de sabor, respetando la esencia de una de las preparaciones más queridas de la panadería peruana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 2 horas y 20 minutos
  • Raciones: 10 unidades
  • Categoría: Pan
  • Tipo de cocina: Peruana
  • Calorías por ración: 275 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 400 g de harina de trigo
  • 100 g de azúcar
  • 4 g de sal
  • 6 g de levadura seca instantánea
  • 20 g de mantequilla o manteca vegetal
  • 2 yemas de huevo
  • 210 ml de agua
  • 1 cucharadita (3-5 ml) de esencia de chancay
  • Colorante amarillo alimentario o cúrcuma (opcional)

Para el acabado (opcional)

  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharada de leche

Como hacer Pan Chancay

  1. Mezcla los ingredientes secos: Coloca la harina en el recipiente de una batidora o en un bol grande. Añade el azúcar en un lado, la sal en otro extremo y la levadura en una zona separada para evitar que entre en contacto directo con el azúcar o la sal antes de comenzar a mezclar, ya que esto puede afectar la acción de la levadura. Remueve ligeramente hasta distribuir todos los ingredientes secos de manera uniforme.
  2. Prepara los ingredientes líquidos: En otro recipiente mezcla el agua con las yemas, la esencia de chancay y, si deseas obtener el color amarillo característico de este pan, incorpora una pequeña cantidad de colorante alimentario o cúrcuma. Remueve bien hasta integrar todos los ingredientes y vierte esta mezcla poco a poco sobre los ingredientes secos mientras comienzas a amasar. Si notas que la masa queda demasiado seca, añade un poco más de agua, una cucharada a la vez, hasta conseguir una masa suave.
  3. Incorpora la mantequilla y amasa: Cuando toda la harina esté hidratada y se haya formado una masa uniforme, añade la mantequilla o la manteca a temperatura ambiente. Continúa amasando durante 10 a 15 minutos, ya sea con el gancho de la batidora o manualmente, hasta obtener una masa lisa, elástica y ligeramente brillante. Evita agregar harina en exceso durante el amasado, ya que una masa ligeramente húmeda dará como resultado un pan mucho más tierno y esponjoso.
  4. Comprueba el desarrollo del gluten: Toma una pequeña porción de masa y estírala suavemente entre los dedos. Debe formar una membrana muy fina y casi transparente sin romperse con facilidad, conocida como prueba de la ventana. Si la masa todavía se desgarra rápidamente, continúa amasando durante unos minutos más hasta conseguir el desarrollo adecuado del gluten, lo que permitirá obtener una miga suave y aireada.
  5. Divide y forma los panes: Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y divídela en porciones de aproximadamente 40 a 50 g. Forma bolas lisas tensando la superficie de cada porción y llevando los bordes hacia la parte inferior para que queden bien selladas. Este boleado ayuda a que los panes mantengan una forma uniforme durante la fermentación y el horneado.
  6. Deja fermentar la masa: Engrasa ligeramente una bandeja para horno y acomoda las piezas dejando entre ellas unos 2 o 3 cm de separación para que puedan crecer sin unirse demasiado. Cubre la bandeja con un paño limpio o con papel film y deja fermentar entre 60 y 90 minutos, o hasta que los panes hayan duplicado su tamaño. Si prefieres desarrollar un sabor más intenso y una mejor textura, puedes refrigerar la bandeja durante toda la noche y hornear los panes al día siguiente.
  7. Barniza antes de hornear: Si deseas obtener un acabado brillante y un color dorado más atractivo, mezcla la yema con la leche y pincela suavemente la superficie de cada pan justo antes de llevarlos al horno. Hazlo con cuidado para no desinflar la masa después del levado.
  8. Hornea el pan chancay: Precalienta el horno a 180 °C y hornea los panes durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén bien dorados y desprendan el aroma dulce característico del pan chancay. Evita prolongar demasiado la cocción para que la miga conserve su suavidad. Si observas que se doran demasiado rápido, puedes cubrirlos ligeramente con papel de aluminio durante los últimos minutos de horneado.
  9. Enfría y sirve: Retira los panes del horno y desmóldalos inmediatamente sobre una rejilla para evitar que la humedad se acumule en la base. Déjalos enfriar por completo antes de consumirlos, ya que durante este tiempo la miga termina de asentarse y adquiere su textura definitiva. Una vez fríos, consérvalos en una bolsa o recipiente hermético para mantenerlos tiernos durante varios días, o congélalos si deseas disfrutarlos más adelante.

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