Mangú dominicano

Mangú dominicano
Receta de Mangú dominicano

El mangú dominicano es uno de los grandes símbolos de la gastronomía de República Dominicana. Este tradicional plato se elabora con plátano verde hervido y majado hasta obtener un puré suave y cremoso, que se corona con su clásico encebollado de cebolla morada preparado con aceite y vinagre.. Aunque el plátano es una fruta, en el Caribe se utiliza principalmente en preparaciones saladas como esta. Sencillo, económico y muy reconfortante, el mangú puede disfrutarse en cualquier momento del día, aunque su mayor protagonismo lo tiene como desayuno, siendo una receta imprescindible en los hogares dominicanos desde hace generaciones.

El origen del mangú está relacionado con las tradiciones culinarias africanas, especialmente con el fufú, adaptado al Caribe mediante el uso del plátano verde. Su textura cremosa y su sabor suave lo convierten en el acompañamiento perfecto de huevos, queso frito y salami dominicano, una combinación conocida como Los Tres Golpes. Si buscas preparar un auténtico mangú dominicano, esta receta tradicional reúne los ingredientes y la técnica clásica para conseguir un resultado cremoso, sabroso y fiel a la cocina de República Dominicana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 45 minutos
  • Raciones: 4
  • Categoría: Desayuno
  • Tipo de cocina: Dominicana
  • Calorías por ración: 315 kcal

Ingredientes

Para el mangú

  • 4 plátanos verdes grandes
  • 2 litros de agua
  • 2 cucharaditas de sal
  • 60 g de mantequilla sin sal o margarina

Para la cebolla encebollada

  • 1 cebolla morada grande
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 2 cucharadas de vinagre blanco
  • ½ cucharadita de sal

Como hacer Mangú dominicano

  1. Cocinar los plátanos: Pela los plátanos verdes y córtalos en trozos de aproximadamente 5 o 6 cm para que se cocinen de forma uniforme. Colócalos en una olla con los 2 litros de agua y las 2 cucharaditas de sal, procurando que queden completamente cubiertos. Lleva a ebullición y cocina durante 20 a 30 minutos, o hasta que estén muy tiernos y un tenedor entre fácilmente sin resistencia. Antes de escurrirlos, reserva entre 180 y 250 ml del agua de cocción, ya que su almidón será fundamental para conseguir la textura cremosa y auténtica del mangú. Evita utilizar plátanos amarillos o maduros, pues aportan dulzor y cambian el sabor tradicional del plato.
  2. Preparar la cebolla encebollada: Mientras los plátanos se cocinan, corta la cebolla morada en medias lunas finas. Calienta el aceite en una sartén a fuego medio y cocina la cebolla durante unos 4 o 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que esté tierna y ligeramente transparente, pero sin llegar a dorarse. Incorpora el vinagre y la sal, mezcla bien y cocina durante 1 o 2 minutos más para que el vinagre pierda parte de su intensidad y se forme una salsa ligera junto con el aceite. Reserva la cebolla caliente junto con todo el líquido de la sartén, ya que este también se sirve sobre el mangú y aporta gran parte de su sabor característico.
  3. Majar el mangú: Pasa los plátanos recién cocidos a un recipiente amplio o déjalos en la misma olla una vez escurridos. Añade la mantequilla y comienza a machacarlos inmediatamente mientras aún estén muy calientes, ya que al enfriarse se endurecen y resulta mucho más difícil obtener una textura fina. Incorpora poco a poco el agua de cocción reservada mientras continúas majando hasta conseguir un puré muy suave, cremoso y sin grumos. Si fuera necesario, agrega un poco más de agua de cocción hasta alcanzar una consistencia similar a la de un puré de papas sedoso. Es recomendable dejar el mangú ligeramente más suave de lo deseado, ya que se espesa de forma natural al reposar durante unos minutos. Prueba y ajusta la sal antes de servir. No utilices licuadora ni procesador, pues el exceso de trabajo sobre el almidón puede volver el mangú gomoso.
  4. Servir el mangú: Sirve el mangú bien caliente en los platos y distribuye por encima la cebolla encebollada junto con parte del aceite y el vinagre de la sartén. Tradicionalmente se acompaña con Los Tres Golpes, compuestos por queso frito, salami dominicano frito y huevos fritos, aunque también puede disfrutarse por sí solo como una guarnición o desayuno. Si sobra mangú, guárdalo refrigerado y, al recalentarlo, añade unas cucharadas de agua caliente mientras lo machacas suavemente para devolverle su textura cremosa original.

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