Migas de coliflor

Migas de coliflor con jamón, ajo, pimentón y huevo frito
Receta de Migas de coliflor

Las migas de coliflor son una forma de disfrutar de esta verdura, en un plato que recuerda a las migas españolas. La coliflor se pica hasta conseguir una textura similar a las migas de pan y se cocina en sartén con ajo, pimentón, aceite de oliva y jamón. El resultado es sencillo, rápido y lleno de sabor, perfecto para quienes buscan una receta saludable y reconfortante. Además, al cocinar la coliflor brevemente, queda suelta.

Para completar estas falsas migas, las servimos con un huevo frito, cuya yema aporta una textura cremosa que combina con la coliflor y el jamón. También puedes preparar el huevo a la plancha o utilizar una airfryer para reducir el aceite. Esta receta de migas de coliflor es ideal para una comida o cena ligera, económica y fácil de preparar en casa, cuando buscas ideas para incorporar verduras a tu menú sin complicaciones y con sabor.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 35 minutos
  • Raciones: 2
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Española
  • Calorías por ración: 447 kcal

Ingredientes

  • 500 g de coliflor
  • 70 g de jamón serrano
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • 2 huevos
  • Aceite de oliva para freír los huevos

Como hacer Migas de coliflor

  1. Preparar la coliflor: Retira las hojas y la parte más dura del tallo de la coliflor y separa los ramilletes. Lávalos bien con agua fría y sécalos completamente, ya que el exceso de agua dificultaría que las migas queden sueltas. Pica los ramilletes en una picadora o robot de cocina, trabajando en tandas y dando pulsaciones cortas hasta conseguir trocitos pequeños e irregulares, de aproximadamente 0,5-1 cm. También puedes rallarlos con un rallador grueso o picarlos a cuchillo. Es importante no triturar demasiado la coliflor, porque queremos una textura similar a la de unas migas y no una especie de arroz de coliflor.
  2. Dorar los ajos: Pela los 3 dientes de ajo y córtalos en láminas finas. Calienta los 50 g de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia a fuego medio y añade los ajos. Cocínalos lentamente hasta que comiencen a tomar un ligero color dorado, vigilándolos para que no se quemen. El ajo debe perfumar el aceite y aportar sabor a las migas, pero si se quema dará un gusto amargo a todo el plato.
  3. Rehogar el jamón: Corta los 80 g de jamón serrano en taquitos pequeños y añádelos a la sartén. Rehoga durante 1-2 minutos a fuego medio, removiendo para que el jamón se impregne del aceite y libere parte de su sabor. No es necesario cocinarlo demasiado, porque un exceso de cocción puede hacer que quede duro y demasiado salado.
  4. Añadir el pimentón: Aparta la sartén del fuego y añade la cucharadita de pimentón dulce. Remueve rápidamente para que se mezcle con el aceite y los demás ingredientes. Es importante hacerlo fuera del fuego o durante muy pocos segundos, porque el pimentón se quema con facilidad y puede adquirir un sabor amargo.
  5. Cocinar las migas de coliflor: Incorpora inmediatamente la coliflor picada y mezcla muy bien para que quede impregnada del aceite, el ajo, el pimentón y el jamón. Vuelve a poner la sartén a fuego medio y cocina durante 7-10 minutos, removiendo con frecuencia. La coliflor irá perdiendo humedad y quedará tierna, pero debe conservar cierta firmeza y mantenerse suelta. Si la sartén es amplia, mejor, porque permitirá que se evapore el agua con mayor facilidad. Prueba las migas al final y añade sal solo si es necesario, ya que el jamón serrano aporta bastante sabor y salinidad.
  6. Freír los huevos: Mientras terminan de cocinarse las migas, calienta abundante aceite de oliva en otra sartén. Casca los 2 huevos y fríelos uno a uno hasta que la clara esté completamente cuajada y los bordes ligeramente dorados, procurando que la yema permanezca líquida. Retíralos con una espumadera y deja escurrir el exceso de aceite. Aunque el huevo es un acompañamiento y puede omitirse, el huevo frito es especialmente apropiado para estas migas porque su yema aporta cremosidad al conjunto.
  7. Servir las migas de coliflor: Reparte las migas de coliflor bien calientes en dos platos y coloca un huevo frito sobre cada ración. Sírvelas inmediatamente, de manera que al romper la yema se mezcle con las migas. El resultado debe ser un plato de migas sueltas y sabrosas, con el aroma del ajo y el pimentón, el toque del jamón serrano y la cremosidad del huevo.

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