Torta de almojábana

Torta de almojábana colombiana con queso y bocadillo de guayaba
Receta de torta de almojábana

La torta de almojábana es una deliciosa preparación colombiana que transforma uno de los panecillos más queridos de la gastronomía de Cundinamarca en un postre casero, húmedo y lleno de sabor. Su protagonista es la almojábana, elaborada tradicionalmente con queso o cuajada, cuya textura resulta perfecta para preparar esta torta. Al desmenuzar las almojábanas y mezclarlas con leche, huevos y azúcar, se consigue una masa suave que al hornearse adquiere una superficie dorada y un interior compacto y jugoso. Es una receta sencilla para aprovechar almojábanas del día anterior y convertirlas en un delicioso postre para compartir.

El toque especial llega con el queso campesino o la cuajada y los trozos de bocadillo de guayaba, una combinación muy apreciada en Colombia por su irresistible contraste entre dulce y salado. La ralladura de naranja y la vainilla aportan un aroma delicado que complementa los sabores del queso y la guayaba. Esta torta de almojábana es perfecta para acompañar el café, disfrutar durante las onces o servir como postre después de una comida familiar.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Colombiana
  • Calorías por ración: 452 kcal

Ingredientes

  • 600 g de almojábanas, preferiblemente del día anterior
  • 400 g de leche entera
  • 4 huevos grandes
  • 100 g de azúcar blanca
  • 200 g de queso campesino o cuajada
  • 200 g de bocadillo de guayaba
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 naranja
  • 1 pizca de sal
  • Mantequilla para engrasar el molde

Como hacer torta de almojábana

  1. Precalentar el horno y preparar el molde: Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa con mantequilla un molde cuadrado de 20 × 20 cm, cubriendo bien la base y las paredes para facilitar el desmolde. Si lo deseas, coloca papel de horno en la base del molde para que la torta sea más fácil de retirar una vez fría.
  2. Preparar la mezcla líquida: En un recipiente grande bate los huevos con el azúcar, la leche, la esencia de vainilla, la ralladura de naranja y la pizca de sal hasta obtener una mezcla homogénea. Al rallar la naranja, utiliza solamente la parte exterior de la cáscara y evita la parte blanca, ya que puede aportar un sabor amargo a la torta.
  3. Hidratar las almojábanas: Desmenuza las almojábanas en trozos medianos y agrégalas a la mezcla líquida. Remueve suavemente para que absorban la leche y déjalas reposar durante 20 a 30 minutos, mezclando una o dos veces con cuidado. Las almojábanas del día anterior son especialmente apropiadas para esta preparación porque están más firmes y absorben mejor la mezcla sin deshacerse por completo. No es necesario triturarlas hasta formar una pasta, ya que conservar algunos trozos proporciona una textura más característica.
  4. Incorporar el queso y el bocadillo: Corta el queso campesino o la cuajada en cubitos pequeños y corta también el bocadillo de guayaba en trozos pequeños. Incorpóralos a las almojábanas hidratadas y mezcla delicadamente con una espátula para repartirlos por toda la preparación. El contraste entre las almojábanas, el queso y los trozos dulces de bocadillo es uno de los elementos más característicos de esta torta.
  5. Verter la preparación en el molde: Pasa la mezcla al molde previamente engrasado y distribúyela de manera uniforme con una espátula. No presiones demasiado las almojábanas, porque la preparación debe conservar cierta ligereza para que el resultado sea compacto y húmedo, pero no excesivamente pesado.
  6. Hornear la torta: Lleva el molde al horno precalentado y hornea durante 35 a 45 minutos, o hasta que la superficie esté ligeramente dorada y los bordes estén firmes. Para comprobar el punto, introduce un cuchillo en el centro; debe salir sin masa líquida, aunque puede conservar algo de humedad. No esperes a que salga completamente seco, porque esta torta debe quedar húmeda en el interior y un exceso de cocción puede hacer que pierda su textura característica.
  7. Dejar reposar y desmoldar: Retira la torta del horno y déjala reposar dentro del molde durante 15 a 20 minutos. Después, pásala con cuidado a una rejilla y deja que se enfríe antes de desmoldarla por completo. Este reposo permite que la torta termine de asentarse y facilita que las porciones mantengan su forma al cortarlas.
  8. Servir: Una vez fría o ligeramente tibia, corta la torta en porciones y sírvela. Debe presentar una textura húmeda y compacta, con trozos de queso y bocadillo repartidos en el interior. Puedes disfrutarla sola o acompañarla con café o chocolate caliente.

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