Bizcochuelo

Bizcochuelo casero argentino alto y esponjoso
Receta de Bizcochuelo

El bizcochuelo es una preparación casera, sencilla y versátil, perfecta para disfrutar recién horneada o utilizar como base de una torta. Esta versión sigue una fórmula tradicional utilizada en Argentina, con huevos, azúcar y harina en proporciones fáciles de recordar, sin aceite, mantequilla ni polvo de hornear. El resultado es un bizcochuelo esponjoso, alto y delicado, con una miga ligera que puede disfrutarse tal cual junto al café, el mate o el té.

Su preparación es más fácil de lo que parece y el secreto está en batir correctamente los huevos con el azúcar hasta alcanzar el punto letra, para después incorporar la harina con movimientos suaves y conservar el aire del batido. La vainilla aporta un aroma clásico, aunque también puedes darle otros matices. Si buscas un bizcochuelo casero para rellenar, cubrir o simplemente cortar y servir, esta receta ofrece una base tradicional, esponjosa y confiable para preparar en casa.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
  • Raciones: 10
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Argentina
  • Calorías por ración: 185 kcal

Ingredientes

  • 6 huevos
  • 180 g de azúcar
  • 180 g de harina 0000
  • 1 cucharadita de esencia o extracto de vainilla
  • Mantequilla (para el molde)
  • Harina (para el molde)

Como hacer Bizcochuelo

  1. Preparar el horno y el molde: Precalentar el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Enmantecar un molde de 24 cm de diámetro y espolvorearlo con una fina capa de harina, retirando el exceso. Si se desea facilitar aún más el desmoldado, cubrir la base del molde con un círculo de papel manteca. Es importante tener el molde preparado antes de comenzar a batir los huevos, ya que la preparación debe ir al horno inmediatamente después de incorporar la harina.
  2. Batir los huevos con el azúcar: Colocar los huevos a temperatura ambiente en un bowl grande junto con el azúcar y la esencia de vainilla. Batir con batidora eléctrica durante 8 a 10 minutos, hasta que la preparación aumente considerablemente de volumen, se vuelva más clara, espesa y alcance el llamado punto letra. Para comprobarlo, levantar las varillas y dejar caer un poco de la mezcla sobre la superficie; debe formar un hilo que permanezca visible durante unos segundos antes de integrarse. Este batido es fundamental, ya que el bizcochuelo tradicional obtiene gran parte de su volumen del aire incorporado en los huevos y no necesita polvo de hornear.
  3. Incorporar la harina: Tamizar la harina y agregarla al batido en 2 o 3 tandas. Incorporarla con una espátula o un batidor de alambre manual, realizando movimientos suaves y envolventes desde el fondo hacia arriba. No utilizar la batidora en esta etapa ni mezclar enérgicamente, porque se perdería parte del aire conseguido durante el batido. Continuar hasta que no queden restos de harina, procurando trabajar la mezcla lo justo para conservar su volumen.
  4. Colocar la mezcla en el molde: Verter la preparación poco a poco en el molde previamente preparado. Si la superficie queda irregular, alisarla suavemente con una espátula, sin golpear ni sacudir el molde. Llevarlo al horno inmediatamente para aprovechar el aire incorporado en el batido.
  5. Hornear el bizcochuelo: Cocinar durante aproximadamente 40 a 45 minutos, dependiendo de la intensidad del horno. Evitar abrir la puerta durante los primeros 35 minutos para que el cambio brusco de temperatura no provoque que el bizcochuelo se baje. Estará listo cuando la superficie esté dorada, los bordes comiencen a separarse ligeramente de las paredes del molde y al introducir un palillo o cuchillo en el centro, este salga limpio.
  6. Enfriar y desmoldar: Retirar el bizcochuelo del horno y dejarlo reposar dentro del molde durante 10 a 15 minutos. Después, pasar con cuidado un cuchillo por los bordes si fuera necesario y desmoldarlo sobre una rejilla. Dejar enfriar completamente antes de cortarlo, ya que hacerlo mientras todavía está caliente puede hacer que se rompa o pierda parte de su estructura.
  7. Cortar y rellenar: Una vez completamente frío, cortar el bizcochuelo horizontalmente en las capas que se necesiten utilizando un cuchillo de sierra largo. Si se va a preparar una torta rellena, humedecer cada capa con un poco de almíbar antes de añadir el relleno. También puede servirse sin rellenar, como bizcochuelo casero para acompañar el café, el té o el mate.

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