Fresco de crema guatemalteco
El fresco de crema guatemalteco es una bebida tradicional de Guatemala que destaca por su sabor suave, dulce y refrescante. Conocido también como cremita, se prepara principalmente con leche, agua, canela, azúcar, vainilla y esencia de crema, una combinación sencilla que da como resultado un refresco cremoso y aromático. Es una de esas bebidas caseras que forman parte de los recuerdos de muchas familias guatemaltecas y que suele disfrutarse bien fría, especialmente en días calurosos o durante reuniones familiares. Su preparación no requiere técnicas complicadas y permite ajustar el dulzor al gusto, por lo que resulta una opción práctica para preparar en casa y compartir.
Preparar esta bebida guatemalteca es tan sencillo como infusionar la leche con canela, mezclarla con agua, esencia de crema y vainilla, endulzarla y dejarla enfriar antes de servirla con hielo. El resultado es un refresco de sabor delicado, con una textura ligera y un aroma agradable que recuerda a la cocina tradicional de Guatemala. Si buscas una bebida casera diferente, fácil de preparar y perfecta para servir fría, esta receta de fresco de crema guatemalteco es una excelente opción para disfrutar en cualquier ocasión.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 10 minutos
- Tiempo total: 20 minutos, más el tiempo de enfriado
- Raciones: 8
- Categoría: Bebidas
- Tipo de cocina: Guatemalteña
- Calorías por ración: 180 kcal
Ingredientes
- 1 litro de leche entera
- 1 litro de agua
- 1 raja grande de canela
- 6 cucharadas de esencia de crema
- 2 cucharadas de esencia de vainilla
- Azúcar al gusto
- 1 pizca de sal
- Hielo
Como hacer fresco de crema guatemalteco
- Calentar la leche: Coloca la leche en una olla y añade la raja de canela. Lleva a fuego medio y calienta hasta que la leche comience a hervir, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo. Una vez que llegue al hervor, retira la olla del fuego y deja reposar unos minutos para que la canela aporte su aroma.
- Colar la leche: Retira la raja de canela y cuela la leche directamente sobre una jarra o recipiente amplio. Este paso permite eliminar cualquier resto de la canela y deja la bebida con una textura más limpia. Deja que la leche pierda un poco de temperatura antes de mezclarla con los demás ingredientes.
- Mezclar los ingredientes: Agrega el agua a la leche y después incorpora la esencia de crema, la esencia de vainilla, el azúcar y la pizca de sal. Mezcla muy bien con una cuchara grande o batidor hasta que el azúcar se disuelva por completo y todos los ingredientes queden perfectamente integrados. La cantidad de azúcar puede ajustarse al gusto.
- Enfriar el fresco: Tapa la jarra y llévala al refrigerador durante varias horas, hasta que el fresco esté completamente frío. Es preferible no añadir el hielo durante este tiempo, ya que al derretirse puede diluir la bebida y hacer que pierda intensidad de sabor.
- Servir con hielo: Remueve nuevamente el fresco antes de servir para que los ingredientes se distribuyan de manera uniforme. Llena los vasos con abundante hielo, sirve el fresco de crema bien frío y disfruta inmediatamente.