Jalea de tamarindo colombiana

Jalea de tamarindo colombiana
Receta de jalea de tamarindo colombiana

La jalea de tamarindo es un dulce tradicional de la costa de Colombia, especialmente ligado a las preparaciones caseras que pasan de generación en generación. Elaborada con la pulpa del tamarindo, azúcar, clara de huevo y un toque de bicarbonato, esta receta destaca por su textura suave, aireada y ligeramente gelatinosa, además de su característico color grisáceo o blanco. A diferencia de una mermelada convencional, la preparación se bate hasta conseguir una mezcla espumosa y clara, dando como resultado un dulce con el equilibrio perfecto entre el intenso sabor ácido del tamarindo y la dulzura del azúcar.

Preparar jalea de tamarindo en casa es una excelente manera de recuperar una receta costeña poco habitual en tiendas y supermercados. Su sabor combina especialmente bien con panes, galletas o simplemente disfrutada a cucharadas. El tamarindo también aporta nutrientes y compuestos asociados con diversos beneficios, aunque no debe considerarse un alimento medicinal. Esta preparación tradicional resulta ideal para compartir en familia durante celebraciones, reuniones o la Semana Mayor, conservando el sabor auténtico de un dulce colombiano hecho en casa.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 0 minutos
  • Tiempo total: 15 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Colombiana
  • Calorías por ración: 360 kcal

Ingredientes

  • 250 g de pulpa de tamarindo
  • 500 g de azúcar
  • 1 clara de huevo
  • 2 g de bicarbonato de sodio
  • 15 g de agua tibia

Como hacer jalea de tamarindo colombiana

  1. Preparar el tamarindo: Coloca la pulpa de tamarindo en un recipiente amplio. Si está seca o muy compacta, añade una pequeña cantidad de agua tibia para ablandarla y déjala reposar unos minutos. Retira las semillas, fibras o partes duras que pueda contener. La pulpa debe quedar húmeda y manejable, pero procura no añadir más agua de la necesaria para que la preparación conserve una consistencia espesa.
  2. Mezclar el tamarindo con el azúcar: Agrega el azúcar a la pulpa y comienza a machacar y revolver con un molinillo, una cuchara de madera resistente o un utensilio similar. Continúa trabajando la mezcla hasta deshacer bien la pulpa e integrarla completamente con el azúcar, procurando obtener una pasta homogénea, espesa y sin trozos grandes de tamarindo.
  3. Incorporar la clara de huevo: Añade la clara de huevo y continúa batiendo enérgicamente. Puedes utilizar el molinillo o un batidor manual. Poco a poco, la mezcla comenzará a cambiar de textura y se volverá más suave y ligera, por lo que es importante seguir batiendo hasta que la clara quede completamente incorporada.
  4. Agregar el bicarbonato: Disuelve el bicarbonato de sodio en los 15 g de agua tibia y agrégalo poco a poco mientras continúas batiendo. Esta pequeña cantidad ayuda a aclarar la mezcla y a conseguir su característica textura espumosa, pero no conviene añadir más bicarbonato, ya que un exceso puede alterar el sabor de la jalea.
  5. Batir hasta obtener la textura característica: Sigue batiendo enérgicamente hasta que la mezcla aumente de volumen, adquiera un color notablemente más claro y tenga una consistencia suave, aireada y espumosa, similar a un merengue denso. Este es el punto característico de la jalea de tamarindo colombiana y puede requerir varios minutos de batido, especialmente si se prepara de forma manual.
  6. Servir la jalea: Cuando la preparación esté espumosa y mantenga su consistencia, sírvela en pequeños recipientes. Tradicionalmente también podía presentarse sobre tusa u hoja de mazorca. La jalea debe quedar mucho más clara que la pulpa natural del tamarindo y conservar una textura aireada, sin llegar a ser líquida como una salsa ni compacta como un dulce de tamarindo.

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