Coca de mollitas
La coca de mollitas es una de las elaboraciones más populares de la repostería alicantina, especialmente en zonas como el Baix Vinalopó, el Vinalopó Mitjà y l’Alacantí. Esta especialidad de la cocina valenciana se disfruta durante todo el año como almuerzo, merienda o aperitivo, y es habitual encontrarla en las panaderías de la provincia de Alicante. Su encanto reside en la combinación de una base dorada, con una miga tierna y aireada, y una cobertura de pequeñas migas de harina, aceite de oliva y sal, que quedan sueltas y ligeramente crujientes tras el horneado.
Preparar esta coca en casa es muy sencillo y permite recuperar ese sabor tradicional que recuerda a las recetas de la abuela, con ingredientes básicos y una elaboración sin complicaciones. La masa necesita un tiempo de levado para conseguir su textura característica y, con unos pocos pasos, obtendrás una coca sabrosa y perfecta para compartir. Puedes servirla tal cual o acompañarla de salazones, como es costumbre en la zona. También existe una deliciosa versión de chocolate, ideal para quienes prefieren disfrutar de esta especialidad alicantina como un dulce.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 1 hora y 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 25-30 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 45 minutos
- Raciones: 8
- Categoría: Panadería y repostería
- Tipo de cocina: Valenciana, alicantina
- Calorías por ración: 350 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 300 g de harina de trigo
- 50 ml de aceite de oliva
- 100 ml de vino blanco
- 125 ml de agua
- 12 g de levadura fresca de panadero
- 1/2 cucharadita de sal
Para las mollitas
- 160 g de harina de trigo
- 60 ml de aceite de oliva
- 1/2 cucharadita de sal
Como hacer coca de mollitas
- Prepara la masa: Disuelve la levadura fresca en el agua ligeramente templada, procurando que no esté demasiado caliente. Añade el vino blanco y el aceite de oliva y mezcla. Incorpora la harina y la sal y amasa durante 8-10 minutos, hasta obtener una masa homogénea, suave y elástica. Si queda ligeramente pegajosa, evita añadir demasiada harina para que la base no resulte seca.
- Deja levar la masa: Forma una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado y cúbrela con un paño limpio. Déjala reposar entre 45 y 60 minutos, o hasta que aumente notablemente de volumen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente. Este reposo permitirá conseguir una base con una miga más aireada.
- Extiende la masa en la bandeja: Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo y sin ventilador. Coloca la masa sobre una bandeja cubierta con papel vegetal y extiéndela suavemente con las manos hasta formar una capa de aproximadamente 1 cm de grosor. Procura no aplastarla demasiado para conservar parte del aire de la fermentación. En esta versión no es necesario pinchar la superficie con un tenedor.
- Prepara las mollitas: Pon la harina y la sal en un bol y añade el aceite de oliva poco a poco mientras mezclas con los dedos, frotando la harina para formar pequeñas migas irregulares. La textura debe quedar granulosa, con mollitas sueltas y algunos grumos más grandes que mantengan su forma al apretarlos ligeramente. Si la mezcla queda demasiado húmeda, incorpora un poco más de harina; si está excesivamente seca y no se forman las migas, añade unas gotas más de aceite.
- Reparte las mollitas sobre la coca: Distribuye las migas por toda la superficie de la base, procurando que queden bien repartidas y formen una cobertura generosa. Colócalas con suavidad, sin aplastarlas, para conservar su textura característica. Si quieres facilitar el corte posterior, marca las porciones cuadradas con un cuchillo antes de hornear, sin presionar demasiado para no compactar las mollitas.
- Hornea la coca de mollitas: Introduce la bandeja a media altura y hornea durante unos 25-30 minutos a 180 °C, hasta que la base esté cocida y dorada y las mollitas comiencen a tostarse ligeramente. El tiempo puede variar según el horno y el grosor de la masa, así que comprueba que la parte inferior también esté bien hecha. Evita que la cobertura se dore en exceso para que las migas no queden demasiado secas.
- Deja enfriar y sirve: Retira la coca del horno y déjala reposar unos minutos en la bandeja antes de pasarla a una rejilla, si lo deseas. Espera a que se temple para que la base termine de asentarse y las porciones se separen con mayor facilidad sin que se desprendan demasiadas mollitas. Sírvela a temperatura ambiente para disfrutar del contraste entre la base ligeramente esponjosa por dentro, dorada por fuera, y la cobertura de migas tiernas y desmenuzables.