Papas con choco
Las papas con choco son uno de los guisos marineros más representativos de Andalucía occidental, especialmente de Huelva y Cádiz, donde la sepia se convierte en protagonista de un plato casero lleno de sabor. La combinación de choco tierno, patatas y un buen sofrito da lugar a una elaboración humilde que ha pasado de generación en generación, conservando ese carácter tradicional de la cocina de siempre. Es una receta reconfortante, ideal para disfrutar de un buen plato de cuchara en cualquier época del año.
Preparar este guiso de patatas con choco es más fácil de lo que parece y no requiere ingredientes complicados. El secreto está en cocinar la sepia hasta que quede tierna, preparar un sofrito sabroso y dejar que las patatas suelten su almidón para conseguir un caldo bien trabado. Como sucede con tantas recetas de la abuela, el reposo ayuda a intensificar los sabores y hace que cada cucharada resulte aún más deliciosa. Sirve las papas con choco bien calientes y acompáñalas con pan para disfrutar hasta la última gota de su sabroso caldo marinero.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 60 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 20 minutos
- Raciones: 4 personas
- Categoría: Plato principal
- Tipo de cocina: Andaluza
- Calorías por ración: 380 kcal
Ingredientes
- 700 g de choco o sepia limpia
- 800 g de patatas para guisar
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde
- 3 dientes de ajo
- 2 tomates maduros
- 150 ml de vino blanco seco, preferiblemente fino o manzanilla
- 600 ml de caldo de pescado
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 hoja de laurel
- Unas hebras de azafrán (opcional)
- ½ cucharadita de pimentón dulce (opcional)
- Sal
- Pimienta negra molida
- Perejil fresco (opcional)
Como hacer papas con choco
- Preparar el choco y las verduras: Limpia el choco, retira las partes duras y córtalo en trozos de tamaño similar, adecuados para comer de un bocado. Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Retira el tallo y las semillas del pimiento verde y córtalo en dados pequeños. Ralla los tomates y reserva cada ingrediente por separado.
- Preparar el sofrito: Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia y añade la cebolla y el pimiento verde. Sofríe a fuego medio durante 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas. Incorpora el ajo picado y cocina durante un minuto más, sin dejar que se queme. Añade el tomate rallado y deja cocinar otros 8-10 minutos, hasta que pierda el exceso de agua y el sofrito quede bien concentrado.
- Incorporar el choco y el vino: Añade los trozos de choco a la cazuela y rehógalos durante 3-4 minutos para que se impregnen del sofrito. Si decides utilizar el pimentón dulce, incorpóralo ahora y mezcla rápidamente para evitar que se queme. Vierte el vino blanco y deja hervir durante 2-3 minutos para que se evapore parte del alcohol y se integren los sabores.
- Guisar el choco: Vierte el caldo de pescado caliente y añade la hoja de laurel. Si quieres utilizar azafrán, incorpora unas hebras en este momento para que aporten aroma y color al caldo. Salpimienta con moderación, lleva a ebullición y baja el fuego. Tapa parcialmente la cazuela y cocina a fuego suave durante 20-30 minutos, hasta que el choco empiece a estar tierno. El tiempo dependerá del tamaño y la dureza de la pieza, por lo que conviene comprobar su textura antes de añadir las patatas. Si no tienes caldo de pescado, puedes utilizar agua, aunque el caldo aportará más sabor marinero.
- Añadir las patatas: Pela las patatas y córtalas en trozos medianos, chascándolas al final de cada corte para que liberen parte de su almidón y ayuden a espesar el caldo. Incorpóralas a la cazuela y comprueba que el líquido las cubra casi por completo. Si falta líquido, añade un poco más de caldo o agua caliente, sin excederte para que el guiso no quede aguado.
- Cocinar hasta que las patatas estén tiernas: Deja cocer a fuego medio-suave durante 18-25 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y el choco tenga una textura agradable. Mueve la cazuela suavemente de vez en cuando, sujetándola por las asas y haciendo movimientos circulares, para integrar los ingredientes sin romper las patatas. Prueba el caldo y rectifica de sal y pimienta. Si queda demasiado líquido al final, cocina unos minutos con la cazuela destapada para que se reduzca. También puedes machacar un par de trozos de patata cocida y mezclarlos con el caldo para darle más cuerpo.
- Dejar reposar y servir: Retira la hoja de laurel y apaga el fuego. Deja reposar las papas con choco durante 5-10 minutos para que el caldo termine de coger cuerpo y los sabores se asienten. Si lo deseas, espolvorea perejil fresco picado justo antes de servir. Lleva el guiso a la mesa bien caliente, acompañado de pan para aprovechar el caldo. Como sucede con muchos guisos tradicionales, dejarlo reposar un poco más puede mejorar su sabor.