Pastel borracho guatemalteco
El pastel borracho guatemalteco es un postre tradicional de textura suave y muy húmeda, preparado con un bizcocho ligero que se empapa con una miel aromática y se cubre con un cremoso manjar de leche. Su combinación de canela, cítricos, ron y pasas le da un sabor casero y característico, mientras que su preparación utiliza ingredientes sencillos que suelen encontrarse fácilmente en casa. El origen de este pastel forma parte de la tradición repostera de Guatemala, donde se disfruta como un postre especial para compartir en reuniones familiares, celebraciones y ocasiones en las que se busca algo dulce y reconfortante.
Aunque puede parecer una preparación elaborada por sus diferentes componentes, hacer este pastel en casa resulta más sencillo de lo que parece. El bizcocho se prepara con pocos ingredientes y, una vez horneado, se perfora para que absorba la miel borracha hasta quedar bien jugoso. Después se cubre con el manjar de leche, se decora con canela y pasas y se deja enfriar antes de servirlo. El resultado es un postre tradicional, abundante y delicioso, perfecto para preparar con anticipación y disfrutar bien frío.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 2 horas y 15 minutos
- Raciones: 10
- Categoría: Postres
- Tipo de cocina: Guatemalteca
- Calorías por ración: 450 kcal
Ingredientes
Para el bizcocho
- 7 huevos
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de harina para todo uso
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pellizco de sal
Para la miel borracha
- 2 ½ tazas de agua
- 1 ½ tazas de azúcar
- 1 raja de canela
- 2 bayas de pimienta de Jamaica
- 2 clavos de olor
- 1 limón
- 1 pellizco de sal
- ⅓ taza de ron
Para el manjar
- 2 tazas de leche entera
- ½ taza de leche entera
- 4 cucharadas de maicena
- ½ taza de azúcar
- 2 yemas de huevo
- 1 raja de canela
Para decorar
- Pasas
- Canela molida
Como hacer Pastel borracho guatemalteco
- Prepara el molde y los ingredientes: Precalienta el horno a 175 °C (350 °F). Engrasa y enharina un molde para pastel, preferiblemente redondo. Separa las claras de las yemas y tamiza la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Si utilizas canela para la preparación de la miel, es preferible una canela aromática y quebradiza, conocida en Guatemala como canela dulce, en lugar de una raja excesivamente dura.
- Bate las claras: Coloca las claras en un recipiente limpio y bate hasta que comiencen a formar picos. Añade el azúcar poco a poco, en forma de lluvia, mientras continúas batiendo hasta obtener una mezcla firme, brillante y capaz de mantener su forma. Este paso es importante porque el aire incorporado en las claras es lo que ayuda a que el bizcocho quede ligero y pueda absorber la miel sin resultar compacto.
- Incorpora las yemas: Bate ligeramente las yemas en otro recipiente hasta que estén cremosas y espumosas. Incorpóralas poco a poco a las claras mediante movimientos envolventes con una espátula, procurando no trabajar demasiado la mezcla para no perder el volumen.
- Incorpora la harina: Agrega poco a poco la harina tamizada con el polvo de hornear y la sal, mezclando siempre con movimientos envolventes. No batas la preparación en este punto, ya que una mezcla demasiado trabajada puede perder el aire acumulado y producir un bizcocho más pesado.
- Hornea el bizcocho: Vierte la masa en el molde preparado y hornea durante 30 a 35 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio. Comienza a comprobarlo alrededor de los 30 minutos, ya que el tiempo puede variar según el molde y el horno. Retíralo cuando esté cocido y déjalo reposar hasta que esté tibio o alcance la temperatura ambiente antes de desmoldarlo.
- Prepara la miel borracha: Mientras se hornea el bizcocho, coloca el agua y el azúcar en una olla junto con la raja de canela, las bayas de pimienta de Jamaica, los clavos de olor y la sal. Lava bien el limón y corta una tira larga de su cáscara, procurando retirar la mayor cantidad posible de la parte blanca, ya que puede aportar un sabor amargo. Añade la cáscara a la olla y lleva todo a ebullición.
- Cocina y aromatiza la miel: Cocina la mezcla a fuego medio durante 10 a 15 minutos, hasta que el azúcar esté completamente disuelto y el líquido haya adquirido el aroma de las especias. La pimienta de Jamaica, conocida también como pimienta gorda o pimienta dulce, aporta un aroma característico a la miel. Retira del fuego y desecha la canela, los clavos, las bayas de pimienta de Jamaica y la cáscara de limón. Deja reposar unos minutos y, cuando la miel haya bajado ligeramente de temperatura, incorpora el ron y mezcla bien.
- Perfora y empapa el bizcocho: Desmolda el bizcocho y colócalo sobre el plato donde vayas a servirlo. Con un palillo de madera, un tenedor o la punta de un cuchillo fino, haz numerosos agujeros por toda la superficie, llegando a diferentes profundidades para facilitar que la miel penetre en el interior. Vierte lentamente una buena parte de la miel sobre el bizcocho, distribuyéndola por toda la superficie para que quede bien húmedo. No es necesario utilizarla toda de una vez; si el bizcocho necesita más líquido, puedes añadir el resto después de que haya absorbido la primera cantidad.
- Prepara la mezcla del manjar: Coloca ½ taza de la leche en un recipiente y disuelve allí la maicena hasta obtener una mezcla completamente lisa y sin grumos. Es especialmente práctico utilizar una taza medidora de vidrio con pico, porque permite incorporar la mezcla poco a poco a la leche caliente con mayor facilidad. En otra olla coloca las 2 tazas de leche, el azúcar y la raja de canela, y calienta a fuego medio hasta que la leche esté muy caliente y comience a hervir suavemente.
- Espesa el manjar: Retira la raja de canela y vierte lentamente la leche con maicena sobre la leche caliente mientras remueves constantemente. Bate las yemas aparte y agrégalas poco a poco, sin dejar de mover para que se integren sin formar grumos. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo continuamente y pasando la cuchara por el fondo de la olla para evitar que la preparación se pegue. Cuando el manjar haya espesado y tenga una consistencia cremosa, retíralo del fuego.
- Cubre el pastel: Cuando el bizcocho haya absorbido la miel y el manjar todavía esté caliente y cremoso, extiéndelo sobre toda la superficie del pastel. Deja que se distribuya de manera natural y que una pequeña cantidad pueda deslizarse por los lados. El manjar debe quedar suficientemente espeso para cubrir el bizcocho, pero no tan firme que resulte difícil de extender.
- Enfría y deja reposar: Lleva el pastel al refrigerador y déjalo enfriar durante al menos 1 hora. Para obtener una textura más húmeda y permitir que la miel y el manjar se integren mejor con el bizcocho, es preferible dejarlo reposar varias horas antes de servirlo. Este pastel se disfruta especialmente bien cuando está completamente frío.
- Decora y sirve: Antes de servir, espolvorea ligeramente canela molida sobre el manjar y distribuye las pasas por la superficie. La decoración tradicional puede mantenerse sencilla, ya que la combinación de canela y pasas es suficiente para terminar el pastel. Sirve el pastel borracho bien frío, cortándolo en porciones una vez que la cobertura esté firme.