Yerba mate latte

Yerba mate latte con leche espumada y canela
Receta de yerba mate latte

La yerba mate latte es una bebida cremosa que combina la intensidad de la yerba mate con la suavidad de la leche caliente y una ligera capa de espuma. También puede describirse como mate de leche o bebida de yerba mate con leche, una preparación moderna que adapta la tradicional infusión sudamericana al estilo de los lattes. Sus notas herbales y ligeramente amargas se equilibran con el dulzor del azúcar y el aroma de la vainilla, dando lugar a una bebida reconfortante que se puede disfrutar a cualquier hora del día.

La yerba mate tiene su origen en Sudamérica, donde forma parte de la cultura cotidiana de países como Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. Además de contener cafeína de forma natural, destaca por sus compuestos antioxidantes y otros componentes vegetales asociados a sus posibles beneficios. Esta versión con leche es una alternativa interesante al café y permite disfrutar del sabor del mate de una manera diferente. Su preparación es sencilla, admite leche de origen vegetal y permite ajustar el dulzor, la vainilla y la canela según las preferencias de cada persona.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 5 minutos
  • Tiempo de cocinado: 10 minutos
  • Tiempo total: 15 minutos
  • Raciones: 2
  • Categoría: Bebidas
  • Tipo de cocina: Sudamericana
  • Calorías por ración: 105 kcal

Ingredientes

  • 3 cucharadas de yerba mate
  • 360 ml de agua
  • 120 ml de leche entera
  • 2 cucharaditas de azúcar (opcional, al gusto)
  • ¼ cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
  • ¼ cucharadita de canela molida (opcional)

Como hacer yerba mate latte

  1. Preparar la yerba mate: Coloca la yerba mate en una prensa francesa, un infusor de té o un recipiente resistente al calor. Humedece las hojas con un chorrito de agua a temperatura ambiente para evitar que reciban directamente el agua caliente. Calienta el resto del agua hasta alcanzar unos 75-80 °C, sin dejar que hierva, y viértela sobre la yerba.
  2. Dejar infusionar: Deja reposar durante 4-6 minutos para obtener una infusión concentrada y aromática. Si prefieres un sabor más intenso, puedes prolongar ligeramente el tiempo. Cuela la preparación con un colador fino o presiona el émbolo de la prensa francesa para separar las hojas del líquido.
  3. Calentar la leche: Mientras se infusiona la yerba, vierte la leche en un cazo y caliéntala a fuego medio, sin dejar que hierva. Si utilizas extracto de vainilla, incorpóralo durante este proceso. Retira del fuego cuando la leche esté caliente y comience a producir vapor.
  4. Espumar la leche: Bate la leche caliente con un espumador eléctrico, una varilla manual o una batidora hasta conseguir una textura cremosa y una capa ligera de espuma. La leche entera proporciona un resultado suave, aunque también puedes utilizar leche de avena, almendras o coco, preferiblemente una variedad apta para espumar.
  5. Endulzar la infusión: Reparte la yerba mate preparada entre dos tazas y añade el azúcar si deseas una bebida más dulce. Remueve hasta que se disuelva por completo y ajusta la cantidad según tu gusto. También puedes utilizar miel, sirope de arce u otro endulzante de tu preferencia.
  6. Incorporar la leche y servir: Vierte la leche caliente sobre la infusión de yerba mate, distribuyéndola entre las dos tazas. Termina colocando la espuma por encima y espolvorea un poco de canela molida si deseas darle un toque especiado. Sirve inmediatamente, mientras todavía está caliente.

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