Salpicón nicaragüense

Salpicón Nicaragüense
Receta de Salpicón Nicaragüense

El salpicón nicaragüense es un plato tradicional de Nicaragua que destaca por su sencillez, sabor fresco y preparación práctica. Se elabora principalmente con carne de res cocida, finamente picada y mezclada con cebolla, chiltoma y jugo de limón, logrando un equilibrio perfecto entre lo ácido y lo natural. A diferencia de otros platos nacionales que recurren a frituras o grasa abundante, el salpicón es una opción más ligera y saludable, ideal para el día a día y muy común en los hogares nicaragüenses.

Este plato se sirve tradicionalmente acompañado de arroz blanco, frijoles rojos pequeños y plátano maduro, formando una comida completa, reconfortante y rendidora. Es una excelente forma de aprovechar cortes de carne más firmes, ya que el picado fino los vuelve tiernos y sabrosos. Aunque también existen versiones con pollo, la receta clásica de Nicaragua se prepara con carne de res, convirtiéndose en una solución rápida, económica y deliciosa que nunca falla en la mesa familiar.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 50 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Cocina nicaragüense
  • Calorías por ración: 380 kcal

Ingredientes

Para el salpicón

  • 2 libras (900 g) de carne de res magra (salón blanco, mano de piedra, posta o similar)
  • 5 chiltomas verdes
  • 1 cebolla blanca o amarilla
  • 4 limones (o al gusto)
  • Sal al gusto

Para la cocción de la carne

  • 3–4 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimienta negra en grano
  • 2 hojas de laurel
  • Agua suficiente

Para servir (opcionales)

  • Chayotes cocidos
  • Culantro fresco
  • Aguacate
  • Arroz blanco o gallo pinto
  • Plátano maduro cocido o frito
  • Frijoles rojos cocidos

Como hacer Salpicón Nicaragüense

  1. Cocción tradicional de la carne: Coloca la carne en una olla grande junto con una parte de la chiltoma y la cebolla, los dientes de ajo, la pimienta en grano, las hojas de laurel y la sal. Cubre con agua hasta que la carne quede bien sumergida y lleva a ebullición. Una vez que hierva, baja el fuego y cocina a temperatura media durante unos 25 a 30 minutos, hasta que la carne esté bien cocida pero aún firme, ya que una carne demasiado blanda pierde textura al picarse. Retira la carne de la olla y déjala enfriar completamente; este enfriado es fundamental para lograr el picado fino tradicional. El líquido de cocción y los aromáticos se desechan, ya que no se reutilizan en la receta clásica.
  2. Enfriado y reposo previo: Deja reposar la carne cocida hasta que esté completamente fría, ya sea a temperatura ambiente o ligeramente refrigerada. Este paso, aunque sencillo, es clave para facilitar el picado uniforme y evitar que la carne se deshaga o se vuelva pastosa al procesarla, algo que alteraría la textura tradicional del salpicón.
  3. Picado fino de la carne: Cuando la carne esté totalmente fría, pícala muy finamente con cuchillo o en procesador de alimentos, procurando obtener trozos pequeños y sueltos, similares a migas gruesas. La textura correcta no debe ser ni puré ni hebras largas, ya que el picado fino permite que la carne absorba bien el limón y se mezcle de forma equilibrada con los demás ingredientes.
  4. Preparación de las verduras: Pica finamente la chiltoma y la cebolla restantes hasta que queden bien pequeñas y uniformes, de modo que aporten frescura sin opacar el sabor de la carne. Si decides usar culantro, pícalo en este momento y en poca cantidad, ya que su uso es opcional y depende de la costumbre familiar.
  5. Mezcla y sazonado del salpicón: En un recipiente amplio, mezcla la carne picada con la chiltoma, la cebolla y, si aplica, el culantro. Agrega el jugo de los limones poco a poco, mezclando bien, hasta obtener un sabor ácido marcado pero equilibrado; en Nicaragua suele preferirse ligeramente más acidito. Ajusta la sal y, si lo deseas, añade un toque mínimo de pimienta molida. Probar y corregir en este punto es esencial, ya que el balance entre carne, limón y sal define el carácter del plato.
  6. Reposo para integrar sabores: Cubre el salpicón y déjalo reposar en refrigeración durante al menos una hora. Este reposo permite que la carne absorba el limón y que los sabores se integren correctamente. En muchos hogares nicaragüenses se prepara con anticipación, ya que de un día para otro el sabor resulta aún más intenso y agradable.
  7. Servicio tradicional: Sirve el salpicón frío o a temperatura ambiente, acompañado de arroz blanco o gallo pinto, plátano maduro cocido o frito y, si se desea, frijoles rojos. El aguacate se añade al momento de servir para aportar cremosidad. Tradicionalmente se presenta como un plato sencillo, fresco y completo, sin necesidad de salsas adicionales ni aderezos modernos.