Cachitos de jamón venezolanos
Los cachitos de jamón venezolanos son un clásico irresistible del desayuno en Venezuela, reconocidos por su masa suave, ligeramente dulce y su aroma recién horneado que recuerda a la mejor panaderia tradicional. Este pan relleno forma parte de la rutina diaria y suele disfrutarse con café con leche o malta, convirtiéndose en una preparación casera muy apreciada por su textura esponjosa y sabor equilibrado, resultado de un amasado cuidadoso y un levado adecuado en casa para lograr un acabado perfecto.
En esta receta aprenderás a preparar la versión más auténtica, con relleno generoso de jamón que puede complementarse con tocineta o un toque de queso, y una técnica precisa para enrollar cada pieza logrando su forma característica. Siguiendo pasos claros y tiempos correctos de fermentación, obtendrás cachitos dorados, jugosos y llenos de tradición, ideales para compartir en familia o recrear en casa el sabor inconfundible de las panaderías venezolanas en cualquier momento del año con resultados siempre deliciosos y memorables.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocinado: 25 minutos
- Tiempo total: 2 horas 55 minutos
- Raciones: 16 cachitos medianos
- Categoría: Desayuno
- Tipo de cocina: Venezolana
- Calorías por ración: 260 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 500 g de harina de trigo todo uso
- ¾ taza (180 ml) de leche tibia
- ¼ taza (60 ml) de agua tibia
- 80 g de azúcar
- 8 g de levadura seca instantánea
- 1 huevos
- 70 g de mantequilla sin sal, derretida
- 1 cucharadita de sal
Para el relleno
- 350–400 g de jamón cocido o ahumado
- 80–120 g de tocineta o bacon
- 1 cucharada de mantequilla (opcional)
Para el barnizado
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharada de agua
- 1 cucharada de mantequilla derretida
Como hacer Cachitos de jamón venezolanos
- Activar la levadura: Coloca el agua tibia en un recipiente, añade una pequeña parte del azúcar y la levadura seca, mezcla suavemente y deja reposar durante unos minutos hasta que la superficie se vuelva espumosa. Este proceso confirma que la levadura está activa; si no aparecen burbujas es mejor reemplazarla, ya que una levadura inactiva impedirá que la masa leve correctamente y dará como resultado cachitos densos.
- Formar la masa: En un bol amplio mezcla la leche tibia, el resto del azúcar, un huevo y la mantequilla derretida hasta obtener un líquido homogéneo, luego incorpora la levadura activada. Agrega la harina poco a poco junto con la sal y comienza a amasar hasta conseguir una masa suave, lisa y elástica que apenas se adhiera a las manos. Un buen amasado de unos quince minutos desarrolla el gluten necesario para lograr una miga esponjosa; si la masa está muy pegajosa puedes añadir pequeñas cantidades extra de harina, pero evitando endurecerla.
- Primer levado: Forma una bola con la masa y colócala en un recipiente ligeramente engrasado, cúbrela y déjala reposar en un lugar tibio hasta que duplique su volumen, lo que puede tardar entre una y dos horas según la temperatura ambiente. Un levado completo es clave para obtener cachitos ligeros, por lo que no conviene apresurar este paso ni exponer la masa a corrientes de aire frío.
- Preparar el relleno: Mientras la masa reposa, corta el jamón y la tocineta en trozos pequeños y cocina ligeramente la tocineta hasta que libere parte de su grasa, luego mézclala con el jamón y, si deseas mayor jugosidad y sabor tradicional de panadería, incorpora una pequeña cantidad de mantequilla. Reservar el relleno ya frío evita que el calor afecte la estructura de la masa al momento del formado.
- Formar los cachitos: Una vez levada la masa, presiónala suavemente para retirar el exceso de gas y divídela en dos partes iguales. Estira cada porción hasta formar un círculo delgado y corta triángulos similares a los de una pizza; coloca relleno en la parte más ancha de cada triángulo, dobla ligeramente los bordes hacia adentro para evitar que se salga durante el horneado y enrolla hacia la punta formando la clásica media luna. Trabajar con suavidad en esta etapa mantiene el aire interno de la masa y ayuda a que los cachitos queden esponjosos.
- Segundo levado: Distribuye los cachitos en una bandeja dejando espacio entre ellos, cúbrelos y permite que reposen nuevamente hasta que aumenten de tamaño y se vean inflados, lo que suele tomar entre cuarenta y cinco minutos y una hora. Este reposo final mejora la textura interior y evita que la masa se abra en el horno, por lo que es un paso fundamental para un resultado de panadería.
- Barnizar y hornear: Mezcla el huevo restante con el azúcar y el agua, pinta suavemente la superficie de los cachitos y hornéalos en un horno previamente precalentado a 180 °C durante unos veinte a veinticinco minutos, hasta que estén bien dorados. Un horno correctamente precalentado asegura una cocción uniforme y un buen desarrollo del volumen.
- Acabado y reposo: Al sacar los cachitos del horno, píntalos de inmediato con mantequilla derretida para darles brillo, suavidad y aroma característico, luego déjalos reposar unos minutos antes de consumirlos para que la miga se asiente y el relleno conserve su jugosidad sin quemar al servir.