Mazamorra de calabaza

Mazamorra de calabaza peruana tradicional
Receta de mazamorra de calabaza

La mazamorra de calabaza es un postre tradicional del Perú con profunda historia y origen andino, muy presente en la cocina peruana y en las carretillas dulceras de Lima. Elaborada con calabaza, chancaca, especias y, en muchas versiones caseras, un toque de leche, esta preparación reconfortante se disfruta caliente o fría durante todo el año. Su sabor dulce y textura cremosa la convierten en un clásico familiar que ha pasado de generación en generación como parte de la tradición repostera.

Además de su exquisito sabor, destacan los beneficios asociados a su valor nutricional, ya que la calabaza aporta vitaminas, antioxidantes y fibra que favorecen la digestión y el bienestar general. Aunque contiene azúcares naturales de la chancaca y espesantes tradicionales, puede disfrutarse con moderación por personas de distintas edades. Esta receta resume la riqueza cultural del dulce andino y demuestra cómo un postre sencillo puede conservar costumbres, brindar energía y seguir vigente en la mesa cotidiana actual y familiar hoy.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 60 minutos
  • Tiempo total: 80 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Peruana
  • Calorías por ración: 280 kcal

Ingredientes

  • 1/2 calabaza macre o chiclayo grande (2.5–3 kg aprox.)
  • 3 a 4 tazas de agua
  • 400 a 500 g de chancaca (panela)
  • 1/2 taza de azúcar rubia (opcional, al gusto)
  • 1 rama grande de canela
  • 3 a 4 clavos de olor
  • 1/2 taza de harina de maíz amarillo tostada o 3 cucharadas de harina de trigo
  • 1 taza de leche evaporada
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 40 a 50 g de pasas (opcional)

Como hacer Mazamorra de calabaza

  1. Cocinar la calabaza: Coloca la calabaza en una olla grande junto con el agua, la canela y los clavos de olor, y cocina a fuego medio durante aproximadamente 45 a 60 minutos hasta que la pulpa esté muy suave y se desprenda con facilidad. En este punto retira del fuego, deja entibiar, separa la pulpa de la cáscara y resérvala con parte del líquido de cocción, teniendo en cuenta que una calabaza no demasiado madura permite obtener una textura más firme y equilibrada en la mazamorra.
  2. Disolver la chancaca: Devuelve la pulpa a la olla y añade la chancaca junto con el azúcar si decides utilizarlo, cocinando a fuego medio y removiendo constantemente hasta que la chancaca se derrita por completo y se integre en una mezcla homogénea, espesa y aromática. Es importante mantener el movimiento continuo para evitar que el dulce se adhiera al fondo y se queme, lo que alteraría el sabor final.
  3. Espesar la preparación: Tuesta ligeramente la harina elegida en una sartén hasta que desprenda un aroma suave, luego disuélvela en un poco del líquido reservado o en agua fría y agrégala a la olla sin dejar de mezclar. Continúa la cocción a fuego bajo durante varios minutos hasta que la mazamorra alcance una consistencia cremosa y ligeramente espesa, pudiendo ajustar la textura con un poco más de líquido si quedara demasiado densa.
  4. Incorporar la leche y los complementos: Añade la leche evaporada poco a poco mientras mezclas de forma constante para lograr una textura suave y uniforme, e incorpora en este momento las pasas. Prueba el dulzor y corrige con una pequeña cantidad adicional de azúcar solo si fuera necesario, manteniendo siempre una cocción suave para que los sabores se integren sin hervir en exceso.
  5. Aromatizar y reposar: Retira la olla del fuego, agrega la esencia de vainilla y mezcla bien para perfumar la preparación, dejando reposar unos minutos para que la mazamorra termine de espesar de manera natural y concentre su sabor especiado característico.
  6. Servir: Sirve la mazamorra tibia o caliente en porciones individuales, disfrutando de su textura cremosa, su aroma a chancaca y especias, y su dulzor equilibrado, características que la convierten en un postre casero tradicional muy reconfortante.