Mazamorra morada
La mazamorra morada es uno de los postres más emblemáticos del Perú, una preparación dulce y reconfortante de tradición peruana elaborada a partir del intenso color y sabor del maíz morado. Su origen se remonta a antiguas mezclas prehispánicas que, con el paso del tiempo y la influencia colonial, dieron forma a una receta casera muy querida, asociada a celebraciones, tardes familiares y recuerdos de la abuela. Hoy en día sigue siendo símbolo de identidad y sabor tradicional vigente siempre.
Prepararla implica cocer el maíz morado con frutas, especias y azúcar hasta obtener una textura espesa que puede lograrse con harina de camote o incluso maicena. Se disfruta sola o en el clásico combinado con arroz con leche, unión que resume sabor, memoria e historia popular. Esta receta reúne técnicas tradicionales, consejos caseros y equilibrio perfecto de dulzor y aroma para que puedas preparar en casa una mazamorra auténtica, intensa y profundamente reconfortante en cualquier época del año peruano también.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora 30 minutos
- Tiempo total: 1 hora 50 minutos
- Raciones: 6 porciones
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Peruana
- Calorías por ración: 250 kcal
Ingredientes
Para la base de chicha morada
- 500 g de maíz morado (en mazorcas o desgranado)
- 4–5 litros de agua
- Cáscara de 1 piña
- 1 manzana
- 1 membrillo
- 3 ramas de canela
- 4 clavos de olor
- 1 anís estrella (opcional)
Para la mazamorra
- 1 taza de azúcar blanca o rubia (ajustar al gusto)
- ½ taza de guindones (ciruelas secas)
- ½ taza de pasas
- ½ taza de orejones o damascos secos
- 1 taza de piña fresca en cubos pequeños
- ½ manzana picada en cubos
- ½ taza de membrillo picado
- ½–¾ taza de harina de camote, chuño o fécula de papa (también puede usarse maicena)
- ¼ taza de jugo de limón o lima
- Canela en polvo, para espolvorear
Como hacer Mazamorra morada
- Cocinar la chicha morada base: Coloca en una olla grande el agua junto con el maíz morado previamente lavado, la cáscara de piña, la manzana y el membrillo enteros, además de la canela, los clavos y el anís. Lleva a ebullición y cocina a fuego medio durante unos 45 a 60 minutos, hasta que el líquido adquiera un color morado profundo y concentrado, señal de que el maíz ha liberado todo su pigmento y sabor. En este punto, cuela la preparación y reserva únicamente el líquido, desechando los sólidos, ya que la textura final debe ser suave y sin restos fibrosos.
- Endulzar e hidratar las frutas secas: Regresa el líquido colado al fuego y añade el azúcar junto con los guindones, las pasas y los orejones. Cocina a fuego medio durante aproximadamente 15 a 20 minutos, permitiendo que las frutas secas se hidraten lentamente y aporten dulzor y profundidad al conjunto. Es importante no apresurar esta etapa, porque una hidratación adecuada mejora notablemente la textura final de la mazamorra.
- Incorporar la fruta fresca: Mientras la preparación hierve suavemente, pela la piña, la manzana y el membrillo que se usarán en la mazamorra, retira sus partes duras y córtalos en cubos pequeños antes de agregarlos a la olla. Cocina durante unos 10 minutos adicionales, el tiempo suficiente para que la fruta libere su sabor sin deshacerse por completo, manteniendo pequeños trozos que son característicos de la versión tradicional.
- Espesar hasta lograr la textura correcta: Disuelve la harina de camote, chuño, fécula de papa o maicena en un poco de agua fría o en parte del líquido morado ya frío, mezclando bien hasta eliminar cualquier grumo, ya que esto garantiza una textura lisa. Incorpora esta mezcla poco a poco a la olla sin dejar de remover y cocina entre 5 y 10 minutos, hasta que la preparación espese y adquiera una apariencia brillante y semitransparente que permita ver el fondo de la olla al pasar la cuchara, punto clásico que indica que la mazamorra está lista.
- Perfumar y reposar antes de servir: Retira la olla del fuego y añade el jugo de limón, mezclando suavemente para equilibrar el dulzor y realzar el color morado intenso. Deja reposar unos minutos para que la preparación tome cuerpo, recordando que al enfriar espesará un poco más. Puede servirse tibia o fría, espolvoreando canela en polvo por encima, y de forma tradicional se acompaña con arroz con leche en el conocido postre peruano llamado “clásico” o “sol y sombra”.