Pastelitos hondureños
Los pastelitos hondureños son uno de los bocadillos más queridos de la gastronomía de Honduras, ideales para fiestas, reuniones familiares o como antojo callejero a cualquier hora del día. Elaborados con una masa de harina de maíz, estos pastelitos fritos destacan por su textura crujiente y su interior lleno de sabor. En Tegucigalpa y otras ciudades también se les conoce como pastelitos de perro, un nombre popular cargado de historia y tradición que los ha convertido en un verdadero ícono culinario.
El relleno clásico combina carne molida, arroz y papa, aunque algunas versiones incluyen pollo, reflejando cómo cada familia adapta la receta a su gusto. Esta especialidad hondureña es sencilla, económica y profundamente sabrosa, perfecta para experimentar con nuevos sabores sin perder su esencia tradicional. Servidos con repollo, salsa roja y queso, los pastelitos son una muestra auténtica de la riqueza cultural y culinaria del país.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 40 minutos
- Tiempo de cocinado: 50 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
- Raciones: 8
- Categoría: Entrantes
- Tipo de cocina: Hondureña
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
Para la masa
- 500 g (1 libra) de harina de maíz (Maseca o similar)
- 2½ tazas de agua tibia
- 1 cucharadita de achiote
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1½ cucharadas de consomé de pollo o res
- 1 pizca de sal (opcional)
- 1 cucharada de manteca, margarina o aceite (opcional)
- Aceite vegetal suficiente para freír
Para el relleno
- 500 g (1 libra) de carne molida de res
- 2–3 papas medianas
- ½ taza de arroz blanco crudo (opcional)
- 1 cebolla mediana
- 1 chile dulce (chile morrón)
- 2 tomates maduros
- 2–3 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharada de consomé de pollo o res
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1½–2 tazas de agua
Para la salsa roja
- 1 cebolla
- 2 tomates
- 1 chile dulce
- 2 dientes de ajo
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Comino u orégano (opcional)
- Agua suficiente
Para el chimol
- 2 tomates maduros
- ½ cebolla pequeña
- ½ chile dulce
- Cilantro fresco al gusto
- Jugo de 1 limón
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
Para acompañar
- ½ repollo blanco
- Queso fresco o semiseco rallado
Como hacer Pastelitos hondureños
- Sofreír los vegetales del relleno: En una sartén amplia se calienta el aceite y se sofríe la cebolla, el ajo y el chile dulce finamente picados hasta que estén fragantes y transparentes, cuidando que no se doren en exceso, ya que esta base es la que aporta el sabor tradicional al relleno.
- Cocinar la carne: Se agrega la carne molida a la sartén y se cocina moviendo constantemente para que quede bien suelta y sin grumos grandes, lo cual facilita luego el relleno y evita que los pastelitos se rompan durante la fritura.
- Incorporar papas, tomate y condimentos: Se añaden las papas cortadas en cubitos pequeños y los tomates picados o ligeramente triturados, se sazona con sal, pimienta y consomé, se mezcla bien y se cocina unos minutos para integrar los sabores.
- Añadir el arroz y finalizar el relleno: Se incorpora el arroz crudo junto con el agua, se tapa y se cocina a fuego medio-bajo hasta que el arroz y las papas estén completamente cocidos y el líquido casi se haya consumido; el relleno debe quedar húmedo pero no caldoso, ya que este punto es clave para que los pastelitos no se abran al freír.
- Enfriar el relleno: Una vez listo, el relleno se retira del fuego y se deja enfriar completamente antes de usarlo, ya que rellenar con la mezcla caliente puede romper la masa y afectar el sellado.
- Mezclar los ingredientes secos de la masa: En un tazón grande se coloca la harina de maíz y se mezcla en seco con el consomé, el polvo de hornear, la pizca de sal y el achiote, asegurándose de que el color quede bien distribuido de manera uniforme.
- Amasar la masa: Se agrega el agua tibia poco a poco mientras se amasa con las manos hasta obtener una masa suave, flexible y que no se pegue a los dedos, incorporando la manteca, margarina o aceite para evitar que la masa se cuartee al formar las tortillas.
- Reposar la masa: La masa se cubre y se deja reposar unos minutos para que se hidrate bien, lo que facilita su manejo y ayuda a que las tortillas no se quiebren.
- Formar las tortillas: Se toman porciones de masa del tamaño de una pelota de golf, se forman bolitas y se aplastan entre dos plásticos ligeramente engrasados hasta obtener tortillas delgadas y redondas.
- Rellenar y cerrar los pastelitos: En el centro de cada tortilla se coloca una o dos cucharadas del relleno frío, se dobla en forma de media luna y se presionan bien los bordes con los dedos para sellar, ya que un buen cierre evita que el pastelito se abra durante la fritura.
- Freír los pastelitos: En una sartén honda se calienta abundante aceite a temperatura media-alta y se fríen los pastelitos en tandas, sin amontonarlos, hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados, procurando no usar fuego demasiado alto para que se cocinen de manera uniforme.
- Escurrir el exceso de aceite: Los pastelitos se retiran del aceite y se colocan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa y conservar su textura crujiente.
- Cocer los ingredientes de la salsa roja: En una olla se colocan la cebolla, los tomates, el chile dulce y el ajo en trozos grandes, se cubren con agua y se hierven hasta que las verduras estén muy blandas.
- Licuar y terminar la salsa: Las verduras cocidas se licúan hasta obtener una salsa espesa y uniforme, se regresan al fuego, se sazonan con sal, pimienta y especias al gusto, y se cocinan unos minutos más para concentrar el sabor.
- Preparar el chimol: Los tomates, la cebolla y el chile dulce se pican muy finamente y se mezclan con cilantro, jugo de limón, sal y pimienta, logrando un acompañamiento fresco que contrasta con lo crujiente del pastelito.
- Preparar el repollo: El repollo se corta en tiras muy finas y se aliña ligeramente con jugo de limón y sal, ya que este acompañamiento es esencial y no debe faltar en la presentación tradicional.
- Servir: Los pastelitos se sirven bien calientes acompañados de repollo, chimol, salsa roja caliente y queso fresco o semiseco rallado, tal como se consumen tradicionalmente en casas, ferias y ventas populares de Honduras.