Buñuelos de yuca venezolanos
Los buñuelos de yuca son un dulce profundamente ligado a la Semana Mayor y a la memoria familiar en Venezuela. Año tras año, las abuelas transmiten esta tradición preparando estos buñuelos venezolanos hechos con masa de yuca frita y bañados en melao de papelón, símbolo de reunión y celebración. Su origen mezcla herencias españolas y productos locales, donde la yuca sustituyó a la harina de trigo, dando lugar a una receta humilde, aromática y reconfortante que hoy forma parte esencial de la dulcería criolla.
Algunos llevan queso blanco rallado, logrando el clásico contraste dulce-salado, y se sirven generosamente con melao de papelón, espeso y fragante. Aunque son típicos de Pascua, no hay que esperar fechas especiales para disfrutarlos: cualquier merienda es perfecta. Crujientes por fuera y suaves por dentro, estos buñuelos resumen sabores, aromas y texturas que conectan cocina, historia y tradición popular venezolana viva transmitida en hogares y celebraciones cotidianas con café o chocolate caliente durante todo el año con cariño.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 40 minutos
- Tiempo de cocinado: 1 hora
- Tiempo total: 1 hora y 40 minutos
- Raciones: 6
- Categoría: Postres tradicionales
- Tipo de cocina: Venezolana
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
Para los buñuelos
- 1 kg de yuca fresca
- 1 huevo grande
- 150–200 g de queso blanco duro venezolano
- 2 cucharadas de harina de trigo o maicena
- 2 cucharadas de azúcar morena o papelón rallado
- 1 pizca generosa de sal
- Aceite vegetal para freír
Para el melado de papelón
- 200–250 g de papelón (panela, piloncillo)
- 1½ tazas de agua
- 4–6 clavos de olor
- 1 astilla pequeña de canela
Como hacer Buñuelos de yuca venezolanos
- Cocción de la yuca: Pela la yuca y colócala en una olla con abundante agua. Llévala a hervor y cocina a fuego medio durante 30 a 40 minutos, hasta que esté muy blanda y comience a abrirse por sí sola. Este punto es clave para que luego se pueda majar correctamente. Una vez lista, escúrrela bien y, mientras aún esté caliente, retira cuidadosamente la vena o fibra central, ya que es dura y arruina la textura final del buñuelo.
- Majado y preparación de la masa: Coloca la yuca tibia en un bol amplio y májala con pisapuré o tenedor hasta obtener un puré fino y sin grumos. Es importante hacerlo mientras conserva algo de calor, ya que facilita un majado uniforme. Deja reposar unos minutos y luego incorpora el huevo, el queso blanco rallado, el azúcar, la sal, y la harina o maicena. Amasa con las manos hasta obtener una masa homogénea, suave y ligeramente pegajosa. No agregues más harina aunque la masa lo pida, ya que una masa pesada produce buñuelos duros y secos.
- Formado de los buñuelos: Humedece ligeramente las manos con agua o con un poco de aceite y forma bolitas de tamaño parejo, de unos 4 a 5 cm de diámetro. Trabajar con las manos apenas húmedas evita que la masa se pegue y ayuda a que los buñuelos queden bien redondos. Déjalos reposar mientras se calienta el aceite para que mantengan su forma al freír.
- Fritura correcta: Coloca suficiente aceite en un caldero pequeño o sartén profunda y caliéntalo a fuego medio. El aceite no debe estar demasiado caliente, ya que los buñuelos pueden aplastarse o abrirse. Fríe los buñuelos de pocos en pocos, moviéndolos suavemente para que se doren de forma pareja y no se peguen al fondo. Cuando estén bien dorados por fuera, retíralos y colócalos sobre papel absorbente. Si el aceite acumula restos de masa y comienza a oscurecerse, es recomendable cambiarlo antes de continuar para evitar sabores amargos.
- Elaboración del melado de papelón: Coloca el papelón en trozos en una olla junto con el agua, los clavos de olor y la canela. Cocina a fuego medio durante 30 a 45 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el papelón se disuelva por completo y el líquido reduzca y espese ligeramente. El melado debe quedar brillante y aromático, sin llegar a caramelizarse en exceso. Apaga el fuego, deja reposar unos minutos y cuela para eliminar las especias y cualquier residuo.
- Servicio y reposo: Sirve los buñuelos calientes o tibios y báñalos generosamente con el melado de papelón. También puedes colocarlos directamente dentro del melado y dejarlos reposar, como se hace tradicionalmente en muchas casas, ya que al absorber el jarabe ganan sabor y mejor textura. Al día siguiente suelen estar incluso más sabrosos, bien impregnados del melado y con un contraste delicioso entre el exterior y el interior suave.