Sopa de tortilla
La sopa de tortilla es uno de los platillos más emblemáticos de la cocina mexicana, apreciado por su sabor profundo y su preparación tradicional que combina ingredientes sencillos con técnicas llenas de historia. Elaborada con un caldo aromático de jitomate, especias y chile ancho, esta receta destaca por sus tiras crujientes de maíz recién fritas y por el equilibrio perfecto entre textura, aroma y calidez que la hace inolvidable. Es un símbolo del hogar y la cocina casera actual viva.
Con el tiempo, esta sopa ha dado lugar a múltiples versiones regionales y familiares, desde preparaciones sencillas hasta opciones abundantes con pollo deshebrado y verduras. Aun así, su esencia permanece en la combinación de caldo sabroso, tortillas doradas y guarniciones frescas como aguacate, queso y crema. Servida en mesas cotidianas o en restaurantes populares, sigue siendo una receta reconfortante, rendidora y perfecta para compartir en cualquier ocasión. Su carácter casero invita a repetirla siempre en familia con gusto y tradición.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 20 minutos
- Tiempo de cocinado: 40 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 4–6
- Categoría: Sopas
- Tipo de cocina: Mexicana
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
Para la sopa
- 1½ litros de caldo de pollo casero
- 2 pechugas de pollo
- 5 jitomates Roma maduros
- ¼ de cebolla blanca
- 3 dientes de ajo
- 1 chile ancho seco sin semillas
- 1 chile pasilla o guajillo seco sin semillas
- 1 cucharada de aceite vegetal o de oliva
- 1 cucharadita de orégano mexicano
- 1 rama pequeña de epazote (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
Para las tiras de tortilla
- 6–8 tortillas de maíz
- ½ taza de aceite vegetal
- Sal al gusto
Guarniciones clásicas
- 1–2 aguacates
- ½ taza de queso fresco o panela
- ¼–½ taza de crema mexicana
- ½ taza de cilantro fresco
- Limones en gajos
- Semillas de calabaza tostadas o chile en rodajas (opcional)
Como hacer Sopa de tortilla
- Cocer el pollo y preparar el caldo: Coloca las pechugas en una olla con parte del caldo y un poco de sal, y hiérvelas a fuego medio hasta que estén completamente cocidas y suaves, lo que tomará alrededor de quince a veinte minutos. Retíralas, déjalas enfriar lo suficiente para manipularlas y deshébralas con las manos o con ayuda de dos tenedores, reservando tanto la carne como el caldo porque ambos aportarán profundidad de sabor a la sopa.
- Asar los ingredientes base: En un comal o sartén caliente coloca los jitomates enteros, la cebolla y los dientes de ajo, dejándolos asarse hasta que su superficie esté ligeramente quemada y aromática, ya que este dorado es fundamental para lograr el sabor tradicional. Mientras tanto, tuesta brevemente los chiles secos solo hasta que se vuelvan flexibles, cuidando que no se quemen para evitar amargor, y después sumérgelos en agua caliente durante unos minutos hasta que se suavicen.
- Licuar la salsa de la sopa: Pasa a la licuadora los jitomates asados, la cebolla, el ajo, los chiles suavizados, una parte del caldo, el orégano, la sal y la pimienta, y procesa hasta obtener una mezcla completamente lisa. Si es necesario, realiza el licuado en dos tandas para evitar derrames y conseguir una textura fina, ya que una base bien molida es clave para una sopa equilibrada y con cuerpo.
- Cocinar y sazonar la sopa: Calienta el aceite en una olla amplia y vierte la salsa licuada, dejándola freír unos minutos hasta que cambie a un tono rojo más profundo y concentre su aroma, paso esencial para desarrollar el sabor. Incorpora el resto del caldo, el epazote y el pollo deshebrado, y cocina a fuego medio-bajo durante quince a veinte minutos para que todos los ingredientes se integren. Prueba y ajusta la sal, buscando una consistencia ligeramente espesa pero aún fluida, nunca aguada.
- Preparar las tiras de tortilla: Corta las tortillas en tiras delgadas y fríelas en el aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes, luego colócalas sobre papel absorbente y añade una pizca de sal. Freírlas justo antes de servir garantiza la textura característica de la sopa y aporta un sabor mucho más auténtico que usar totopos comerciales, aunque también podrían hornearse si se desea una versión más ligera.
- Servir al estilo tradicional: Distribuye primero algunas tiras de tortilla en el fondo de cada plato y añade queso y aguacate. Vierte la sopa bien caliente encima para que suavice ligeramente las tortillas sin quitarles su crocancia, y termina con crema, cilantro fresco, unas gotas de limón y cualquier guarnición adicional como semillas tostadas o rodajas de chile, permitiendo que cada persona ajuste los sabores a su gusto como se hace tradicionalmente en la mesa mexicana.