Tomaticán

Tomaticán chileno tradicional
Receta de Tomaticán

El tomaticán es un guiso tradicional chileno que resume la historia culinaria del campo y la mesa familiar en Chile y la región de Mendoza. Nacido del encuentro entre ingredientes indígenas y aportes españoles, combina tomate, choclo y vacuno en una preparación sencilla, sabrosa y profundamente estacional. Aunque hoy existen versiones con carne molida, también puede disfrutarse sin carne en formato vegetariano, manteniendo su esencia campesina y su carácter fácil de preparar en cualquier época del año, especialmente durante el verano.

Servido caliente y acompañado de arroz o papas, este plato destaca por su equilibrio de sabores, colores y texturas, convirtiéndose en un clásico reconfortante tanto en verano como en invierno. Su preparación casera, económica y nutritiva refleja la identidad gastronómica del sur andino y demuestra cómo ingredientes simples pueden crear una comida memorable, ideal para compartir en familia, celebrar tradiciones y redescubrir el sabor auténtico de la cocina criolla regional y contemporánea hoy mismo en cada hogar latinoamericano moderno.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 25 minutos
  • Tiempo total: 45 minutos
  • Raciones: 4 porciones
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Chilena
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite vegetal u oliva
  • 400–500 g de carne de vacuno (posta o asiento)
  • 1 cebolla grande
  • 1 diente de ajo
  • 4 tomates maduros
  • 2 choclos medianos (o 2 tazas de choclo)
  • ½ pimiento verde o rojo
  • 2 tazas de caldo de carne, agua o mezcla de agua y vino blanco
  • ½ cucharadita de ají color (paprika)
  • ½ cucharadita de orégano seco
  • ¼ cucharadita de comino (opcional)
  • Sal y pimienta a gusto
  • Albahaca fresca u orégano adicional (opcional, según temporada)

Para servir (opcional)

  • Arroz blanco
  • Papas cocidas o fritas
  • Cilantro o perejil picado

Como hacer Tomaticán

  1. Sellar la carne y comenzar la base de sabor: Calienta el aceite en una olla o sartén amplio a fuego medio-alto mientras cortas la carne en tiras o cubos de tamaño mediano. Agrégala salpimentada y dó¬rala brevemente por todos lados solo hasta que cambie de color, ya que terminará su cocción más adelante dentro del guiso; retirarla en este punto ayuda a que quede blanda y jugosa en el resultado final.
  2. Preparar el sofrito tradicional: En la misma olla incorpora la cebolla cortada en pluma y cocínala lentamente hasta que esté transparente y ligeramente dorada, lo que concentra el sabor dulce característico del tomaticán. Mientras se cocina, pica finamente el ajo y el pimiento, agrégalos junto con el ají color, el orégano y el comino si decides usarlo, revolviendo hasta que los aromas se integren; este sofrito es la base del sabor chileno del plato, por lo que no debe apurarse ni quemarse.
  3. Integrar tomates y choclo para formar el cuerpo del guiso: Corta los tomates en cubos medianos, con o sin piel según preferencia, y agrégalos con todo su jugo para que formen la salsa natural del plato. Cocina unos minutos hasta que comiencen a deshacerse y luego desgrana los choclos e incorpóralos, mezclando bien; es importante no sobrecocer en esta etapa para que el choclo conserve textura y dulzor, elementos esenciales del tomaticán tradicional.
  4. Cocinar el guiso hasta su punto justo: Devuelve la carne reservada con sus jugos a la olla y vierte el caldo, agua o vino suficiente para humedecer la preparación sin cubrirla completamente. Cuando hierva, baja el fuego, tapa y cocina suavemente entre 10 y 20 minutos hasta que la carne esté tierna y el conjunto adquiera una consistencia jugosa pero ligeramente espesa; una cocción excesiva haría que los ingredientes pierdan textura y frescura, por lo que conviene vigilar este punto.
  5. Ajustar sabores y reposar antes de servir: Prueba la preparación, corrige sal y pimienta y añade albahaca fresca picada si estás en temporada de verano, u orégano adicional en meses fríos, dejando reposar el tomaticán tapado unos minutos para que los sabores se asienten. Este breve reposo mejora notablemente el resultado, e incluso al día siguiente el plato suele ser aún más sabroso; puedes servirlo acompañado de arroz blanco, papas cocidas o fritas, y un toque de cilantro o perejil si lo deseas.