Volteado de piña

Volteado de piña
Receta de Volteado de piña

Si buscas un postre tropical, dulce y con una presentación espectacular, el volteado de piña es el pastel perfecto para ti. Esta receta clásica combina piña caramelizada, cerezas brillantes y un bizcocho fácil y esponjoso que conquista a primera vista. Aunque tradicionalmente se hornea, también puede prepararse en sartén, convirtiéndose en una opción práctica y rápida para cualquier ocasión. Su textura húmeda y su sabor equilibrado lo hacen ideal para cumpleaños, meriendas o reuniones familiares, sin necesidad de técnicas complicadas. Además, puedes usar piña en lata y aprovechar su jugo para intensificar el sabor.

El volteado de piña casero tiene una historia que se remonta a los años 1920, cuando los pasteles invertidos se popularizaron en Estados Unidos gracias a la piña en conserva. Desde entonces, se ha convertido en un clásico de la abuela en muchos hogares latinoamericanos. Al desmoldarlo, el caramelo y la fruta quedan en la superficie creando un acabado brillante, jugoso y absolutamente irresistible.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
  • Raciones: 10–12 porciones
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Latinoamericana
  • Calorías por ración: 320 kcal

Ingredientes

Para el caramelo y decoración

  • Para el caramelo y decoración
  • ¾ taza (150 g) de azúcar morena
  • 4 cucharadas (60 g) de mantequilla sin sal
  • 1 lata (aprox. 820 g) de piña en almíbar en rodajas
  • 8–10 cerezas en almíbar

Para el bizcocho

  • Para el bizcocho
  • ½ taza (115 g) de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • ¾ taza (150 g) de azúcar blanca
  • 3 huevos grandes a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 ¾ tazas (220 g) de harina de trigo todo uso
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear
  • ½ cucharadita de sal
  • ¾ taza (180 ml) de leche entera
  • ½ taza (120 ml) del jugo de la piña en almíbar

Como hacer Volteado de piña

  1. Preparar el molde y el caramelo: Precalienta el horno a 175 °C (350 °F). Coloca las 4 cucharadas de mantequilla en un molde redondo de 23–25 cm y llévalo unos minutos al horno hasta que se derrita. Retira el molde y distribuye el azúcar morena sobre la mantequilla derretida, inclinando ligeramente el molde para cubrir bien el fondo. La mantequilla ayudará a que el caramelo quede suave y brillante después del horneado, evitando que se cristalice o se endurezca demasiado al enfriar.
  2. Acomodar la piña y las cerezas: Escurre la piña y reserva el almíbar, ya que lo usarás en la masa. Coloca las rodajas enteras sobre el azúcar formando un diseño armonioso, dejando una en el centro y el resto alrededor. Si el molde lo requiere, corta algunas rodajas por la mitad para cubrir bien los espacios vacíos y lograr un acabado uniforme. Coloca una cereza en el centro de cada rodaja y, si sobran huecos pequeños, puedes añadir pequeños trozos de piña para que la base quede completamente cubierta, lo que garantizará una presentación más atractiva al momento de voltear.
  3. Preparar la base del bizcocho: En un bol amplio bate la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar blanca durante 3 a 4 minutos hasta obtener una mezcla cremosa y más clara. Este paso es importante porque incorpora aire y ayudará a que el bizcocho quede esponjoso. Agrega los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición para evitar que la mezcla se corte. Incorpora la vainilla, que aportará un aroma tradicional muy sutil sin dominar el sabor final.
  4. Integrar los ingredientes secos y líquidos: En otro recipiente mezcla la harina, el polvo para hornear y la sal. Añade esta mezcla a la preparación anterior en tres partes, alternando con la leche y el jugo de piña, comenzando y terminando con los ingredientes secos. Mezcla solo hasta integrar para evitar desarrollar demasiado el gluten, lo que podría endurecer la miga. Si deseas un pastel aún más jugoso, puedes cortar una o dos rodajas adicionales de piña en cubos pequeños e incorporarlas suavemente a la masa en este momento.
  5. Verter y hornear: Vierte la masa cuidadosamente sobre la fruta ya acomodada, procurando no mover el diseño. Extiende con una espátula para nivelar la superficie. Hornea durante 40 a 50 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro este salga limpio. Si notas que la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela ligeramente con papel aluminio sin presionar. El tiempo puede variar según el horno, por lo que conviene revisar a partir de los 40 minutos.
  6. Reposo y volteado perfecto: Retira el pastel del horno y déjalo reposar entre 10 y 15 minutos, pero no más tiempo, ya que el caramelo puede endurecerse y dificultar el desmolde. Pasa un cuchillo por el borde para despegarlo y coloca un plato grande sobre el molde. Con firmeza y decisión, voltea el pastel y levanta el molde lentamente. Si algún trozo de fruta queda adherido, colócalo de nuevo en su lugar mientras el caramelo aún está caliente. Deja enfriar antes de cortar para que la miga termine de asentarse y conserve su jugosidad.