Ajiaco cubano

Ajiaco cubano
Receta de Ajiaco Cubano

El ajiaco cubano, también conocido como ajiaco criollo, es una sopa espesa y reconfortante que representa la esencia de la cocina cubana. Preparado con un sabroso sofrito y una combinación de cerdo, carne de res y pollo, este plato destaca por su profundidad de sabor y su carácter casero. A diferencia de otras versiones latinoamericanas, el ajiaco cubano incorpora una gran variedad de viandas como yuca, malanga, boniato y calabaza, junto con maiz y plátanos, creando una textura rica y única. Es una receta perfecta para disfrutar en cualquier época del año.

La historia del ajiaco se remonta a la época prehispánica y ha evolucionado hasta convertirse en uno de los platos más emblemáticos de Cuba. Tradicionalmente preparado en reuniones familiares y celebraciones, este guiso simboliza la mezcla cultural de la isla. Su cocción lenta permite que los ingredientes liberen todo su sabor, logrando un caldo espeso, aromático y lleno de matices. Servido caliente, es una opción ideal para quienes buscan una comida nutritiva, abundante y llena de tradición.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 2 horas
  • Tiempo total: 2 horas 30 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Cubana
  • Calorías por ración: 480 kcal

Ingredientes

  • 500 g de carne de cerdo (espaldilla o stew meat)
  • 250 g de falda de res (flank steak)
  • 500 g de pollo (muslos o pechuga)
  • 300–500 g de jamón ahumado o hueso de jamón (opcional)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 4–6 dientes de ajo
  • 200 g de tomate triturado o 1 taza de salsa de tomate
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 hoja de laurel
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto
  • 1 yuca (mandioca)
  • 1 malanga
  • 1 boniato (batata blanca)
  • 300 g de calabaza (auyama)
  • 1 plátano verde
  • 1 plátano pintón (semi maduro)
  • 1 plátano maduro
  • 2–3 mazorcas de maíz
  • 10–12 tazas de agua o caldo
  • Jugo de 1–2 limones o limas
  • Cilantro fresco (opcional)

Como hacer Ajiaco Cubano

  1. Cocinar las carnes y formar el caldo base: Coloca en una olla grande la carne de cerdo, la falda de res, el pollo y el jamón si decides usarlo, añade el agua junto con sal, pimienta y la hoja de laurel, y lleva a ebullición. Luego baja a fuego medio-bajo y cocina durante aproximadamente una hora hasta que las carnes estén bien blandas y hayan soltado todo su sabor. Durante la cocción puedes retirar la espuma o exceso de grasa de la superficie para lograr un caldo más limpio, aunque dejar parte de la grasa aporta sabor tradicional. Una vez listas, retira las carnes, sepáralas en trozos o desmenúzalas y resérvalas, manteniendo el caldo caliente, ya que esta base es el corazón del ajiaco.
  2. Preparar el sofrito (base de sabor): En la misma olla, añade el aceite de oliva y sofríe la cebolla y el pimiento, cortados en trozos pequeños en este momento, hasta que comiencen a ablandarse y soltar su aroma. Incorpora el ajo bien picado y cocina brevemente, evitando que se queme. Agrega el comino, el orégano, sal y pimienta, y mezcla bien para que las especias liberen su fragancia. Luego añade el tomate triturado o la salsa de tomate, cocinando unos minutos hasta que el sofrito se concentre. Este paso es clave porque define el perfil del plato; aunque algunas versiones antiguas no llevan tomate, esta base es muy común en recetas completas y modernas.
  3. Incorporar el caldo y las primeras viandas: Vierte nuevamente el caldo caliente sobre el sofrito y mezcla bien. En este momento pela y corta en trozos medianos la yuca, la malanga y el plátano verde, añadiéndolos a la olla. Cocina a fuego medio durante unos 20 a 30 minutos, permitiendo que estas viandas más firmes comiencen a ablandarse y a soltar almidón, lo cual ayudará a espesar naturalmente el ajiaco. Es importante añadir primero estos ingredientes porque requieren más tiempo de cocción y son fundamentales para lograr la textura característica del plato.
  4. Añadir el resto de las viandas y el maíz: Mientras se cocinan las primeras viandas, pela y corta el boniato, la calabaza, las mazorcas en trozos y el plátano pintón. Incorpora todo a la olla y continúa la cocción durante unos 20 minutos más. En esta etapa el caldo empezará a volverse más espeso y con cuerpo, lo cual es deseado, ya que el ajiaco no es una sopa ligera sino un guiso espeso. Puedes remover ocasionalmente para evitar que se pegue, teniendo cuidado de no deshacer demasiado los ingredientes.
  5. Integrar las carnes y el plátano maduro: Corta el plátano maduro en trozos y agrégalo junto con las carnes que habías reservado. Cocina durante 10 a 15 minutos adicionales, permitiendo que todos los sabores se integren completamente. El plátano maduro aporta un toque dulce característico que equilibra el conjunto, mientras que las carnes terminan de impregnarse del sabor del caldo y las viandas. En este punto, algunas viandas pueden comenzar a deshacerse ligeramente, lo cual es totalmente normal y deseado para lograr la textura rústica tradicional.
  6. Ajustar sabor y servir: Añade el jugo de limón o lima al gusto, lo cual es esencial para realzar los sabores y equilibrar la riqueza del plato. Prueba y ajusta sal y pimienta según sea necesario. Si deseas, puedes agregar cilantro fresco justo antes de servir. El ajiaco debe quedar espeso, con una mezcla de trozos enteros y otros parcialmente deshechos, creando una textura rica y reconfortante. Se sirve caliente, tradicionalmente solo, aunque también puede acompañarse con arroz blanco o pan.