Quesadillas de papa

Quesadillas de papa
Receta de Quesadillas de papa

Las quesadillas de papa son un platillo clásico mexicano que combina la suavidad del puré de papa con el sabor irresistible del queso derretido, creando una experiencia culinaria que encanta a grandes y chicos. Preparadas con masa fresca, estas quesadillas se rellenan con papa, queso y, si deseas, un toque de chorizo para intensificar su sabor, doblándolas cuidadosamente y sellándolas antes de freírlas en suficiente aceite caliente. Al cocinarse, las quesadillas fritas quedan perfectamente doradas por fuera, mientras que el interior conserva una textura cremosa y deliciosa que hace que cada bocado sea reconfortante y satisfactorio.

Ideales para una comida rápida, un antojo o una reunión familiar, las quesadillas de papa son versátiles, económicas y muy fáciles de preparar. Su exterior crujiente y su relleno suave las convierten en un platillo que no pasa desapercibido, y gracias a la combinación de masa, queso y aceite, cada porción logra un sabor auténtico que resalta lo mejor de la cocina tradicional mexicana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30 minutos
  • Tiempo total: 1 hora
  • Raciones: 6–8 porciones
  • Categoría: Comida
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 450 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 3 tazas de masa harina
  • 2 a 2 ¼ tazas de agua tibia
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de polvo para hornear (opcional)

Para el relleno de papa

  • 700 g de papas
  • 1 taza de queso que derrita (Oaxaca, Chihuahua, Monterey Jack o mozzarella)
  • 2 cucharadas de jalapeños en escabeche
  • 2 a 3 cucharadas de crema mexicana
  • ¼ taza de leche (opcional)
  • 2 cucharadas de cebolla blanca
  • 1 diente de ajo
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto

Para freír

  • Aceite suficiente

Para acompañar

  • 2 tazas de lechuga
  • 1 ½ tazas de queso fresco
  • 1 ½ tazas de crema mexicana
  • Salsa al gusto

Como hacer Quesadillas de papa

  1. Cocer las papas y formar el relleno: Coloca las papas en una olla con agua suficiente junto con el diente de ajo y un trozo de la cebolla para aportar sabor desde la cocción, y deja hervir hasta que estén muy suaves, lo cual tomará entre 25 y 30 minutos dependiendo del tamaño. Una vez cocidas, retíralas del agua, deja que enfríen un poco y pélalas si lo deseas; después machácalas hasta obtener un puré rústico. En este punto, pica finamente el resto de la cebolla y los jalapeños, e incorpóralos al puré junto con el queso, la crema y la leche si decides usarla para suavizar la mezcla. Sazona con sal y pimienta y mezcla bien hasta lograr un relleno cremoso pero firme, evitando que quede demasiado húmedo para que no rompa la masa al armar las quesadillas.
  2. Preparar la masa: En un recipiente amplio mezcla la masa harina con la sal y el polvo para hornear, luego añade poco a poco el agua tibia, amasando hasta obtener una masa suave, húmeda pero que no se pegue a las manos. Es importante trabajarla bien para que tenga buena elasticidad y no se agriete al formar las quesadillas; si la sientes seca puedes agregar un poco más de agua, y si está muy pegajosa espolvorea un poco más de masa harina. Cubre la masa con un paño y deja reposar durante 10 a 15 minutos para mejorar su textura y facilitar el manejo.
  3. Formar las quesadillas: Divide la masa en porciones iguales y forma bolitas del tamaño de una pelota de golf. Coloca cada porción entre dos plásticos y aplánala con una prensa o un plato hasta formar una tortilla de grosor medio. En ese momento toma una pequeña cantidad del relleno y colócala en el centro, procurando no excederte ya que demasiado relleno puede hacer que la quesadilla se abra durante la cocción. Dobla la tortilla en forma de media luna y presiona bien las orillas con los dedos para sellarlas correctamente y evitar que entre aceite al freír.
  4. Freír las quesadillas: Calienta suficiente aceite en un sartén profundo a fuego medio y, cuando esté bien caliente, coloca las quesadillas con cuidado. Fríelas durante aproximadamente 4 a 6 minutos, volteándolas una o dos veces hasta que estén doradas y crujientes por ambos lados; puedes bañar ligeramente la parte superior con aceite caliente mientras se cocinan para ayudar a que sellen mejor y se inflen ligeramente. Evita saturar el sartén para mantener la temperatura del aceite constante y lograr una fritura uniforme. Una vez listas, retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  5. Servir y acompañar: Sirve las quesadillas calientes y añade encima la lechuga previamente picada finamente, el queso desmoronado, la crema y la salsa al gusto. Este tipo de quesadillas se disfruta mejor recién hechas para conservar su textura crujiente por fuera y suave por dentro, aunque si tienes sobrantes puedes dejarlas enfriar completamente y guardarlas en refrigeración hasta por 3 días, recalentándolas en sartén para devolverles parte de su textura original.