Tallarines verdes peruanos

Tallarines verdes peruanos con bistec
Receta de tallarines verdes peruanos

Los tallarines verdes peruanos son una de las preparaciones más queridas de la gastronomía de Perú. Esta receta peruana tiene su origen en el pesto italiano que los inmigrantes genoveses llevaron al país hace siglos. Con el tiempo, la preparación se adaptó a los ingredientes locales y nació el conocido pesto peruano, una cremosa salsa elaborada principalmente con albahaca, espinaca, queso fresco y leche evaporada. El resultado es un plato lleno de aroma, color y sabor que hoy forma parte de la cocina cotidiana del país y que destaca por ser una preparación casera, nutritiva y sorprendentemente fácil de preparar.

Tradicionalmente, estos tallarines se sirven acompañados de bistec de carne, aunque también es muy común encontrarlos con pollo, milanesa o incluso con huevo frito. Su textura cremosa y su sabor suave los convierten en un plato ideal para toda la familia. Esta versión casera de los tallarines verdes peruanos conserva la esencia del clásico plato de Perú y demuestra por qué esta pasta verde se ha convertido en una de las recetas más populares y queridas de la cocina peruana.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 25 minutos
  • Tiempo total: 45 minutos
  • Raciones: 4
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Peruana
  • Calorías por ración: 640 kcal

Ingredientes

  • 400 g de tallarines o espaguetis
  • 150 g de espinacas frescas (solo hojas)
  • 60 g de albahaca fresca (aprox. 1 taza de hojas)
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 160 g de queso fresco o queso andino
  • 200 ml de leche evaporada
  • 6–8 nueces pecanas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Para acompañar (opcional)

  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 4 filetes de lomo o bistec de res
  • 1 cucharada de aceite

Como hacer tallarines verdes peruanos

  1. Cocer los tallarines: Pon una olla grande con abundante agua a fuego alto hasta que hierva y añade una buena cantidad de sal. Incorpora los tallarines y cuécelos siguiendo el tiempo indicado en el paquete hasta que queden al dente, es decir, cocidos pero firmes en el centro. Es importante no sobrecocerlos porque después se mezclarán con la salsa caliente y terminarán de ablandarse ligeramente. Antes de escurrirlos, reserva unas cucharadas del agua de cocción, ya que puede servir después para ajustar la textura de la salsa si queda demasiado espesa.
  2. Saltear las espinacas: Lava bien las espinacas y la albahaca y separa las hojas de los tallos si estos son gruesos. Calienta un chorrito de aceite en una sartén amplia a fuego medio y añade las espinacas. Cocínalas durante unos 2 o 3 minutos hasta que se reduzcan y se vuelvan suaves. No es necesario cocinarlas demasiado tiempo, ya que un exceso de cocción puede oscurecer su color y afectar el sabor de la salsa. Retíralas del fuego y resérvalas para utilizarlas más adelante en el licuado.
  3. Preparar el sofrito: En la misma sartén añade el aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Pela y pica la cebolla en trozos pequeños y haz lo mismo con los dientes de ajo. Incorpora primero la cebolla y cocínala durante unos minutos hasta que se vuelva suave y ligeramente transparente. Después añade el ajo y cocina todo junto aproximadamente un minuto más, removiendo para que no se queme. Este sofrito aportará profundidad de sabor a la salsa verde, por lo que es importante cocinarlo lo suficiente para que la cebolla quede tierna.
  4. Licuar la salsa verde: Coloca en una licuadora o procesador de alimentos las espinacas salteadas, las hojas de albahaca, el sofrito de cebolla y ajo, el queso fresco, las nueces pecanas y la leche evaporada. Tritura todo hasta obtener una salsa verde cremosa y homogénea. Si notas que la mezcla está demasiado espesa puedes añadir un poco del agua de cocción de la pasta reservada anteriormente para lograr una textura más suave. Prueba la salsa y ajusta el punto de sal y pimienta, teniendo en cuenta que algunos quesos frescos ya aportan bastante sal.
  5. Cocinar la salsa: Vierte la salsa verde en una sartén grande o en la misma olla donde prepararás la pasta y cocínala a fuego medio-bajo durante unos 4 o 5 minutos, removiendo ocasionalmente para que se integren bien los sabores. Este paso ayuda a que la salsa espese ligeramente y adquiera un sabor más redondo. Si en algún momento notas que queda demasiado densa, añade un poco más del agua de cocción de la pasta para ajustar su consistencia.
  6. Mezclar los tallarines con la salsa: Añade los tallarines cocidos a la sartén con la salsa verde y mezcla bien para que la pasta quede completamente cubierta. Mantén el fuego bajo mientras remueves suavemente para que los tallarines se impregnen de la salsa sin que esta se reduzca demasiado. Si la mezcla se vuelve demasiado espesa durante este proceso, incorpora pequeñas cantidades del agua de cocción reservada hasta conseguir una textura cremosa y ligera.
  7. Cocinar los filetes de res: Calienta una sartén aparte con el aceite a fuego fuerte. Sazona los filetes de res con sal y pimienta y colócalos en la sartén cuando el aceite esté bien caliente. Cocínalos aproximadamente entre 2 y 3 minutos por cada lado, dependiendo del grosor y del punto de cocción que prefieras. Es importante no cocinarlos demasiado tiempo para evitar que la carne quede seca; si tienes dudas, es mejor retirarlos un poco antes y comprobar su interior.
  8. Servir los tallarines verdes: Sirve los tallarines verdes bien calientes en los platos y coloca un filete de res sobre la pasta o a un lado, como se presenta tradicionalmente en Perú. Si lo deseas, espolvorea un poco de queso parmesano rallado por encima para aportar un toque extra de sabor. Este plato se disfruta mejor recién hecho, cuando la salsa mantiene su textura cremosa y el aroma de la albahaca y las espinacas está en su punto.