Pan de caja integral

Pan de caja integral
Receta de Pan de caja integral

Disfrutar de un pan de caja integral en casa es mucho más fácil de lo que imaginas. Esta receta combina lo mejor de la panadería artesanal con ingredientes sencillos, logrando un pan integral, esponjoso y lleno de sabor. Preparado en molde, con levadura seca, semillas y un toque de huevo para un acabado dorado, es perfecto para desayunos o sándwiches. Además, puedes adaptarlo fácilmente o incluso probar variantes con masa madre si buscas un perfil más tradicional.

Hornear tu propio pan no solo es una experiencia gratificante, también es una alternativa saludable frente a los productos industriales. Al hacerlo en casa, controlas cada ingrediente y evitas conservadores, obteniendo un resultado más natural y delicioso. Este pan de caja integral destaca por su textura suave y su sabor casero, ideal para acompañar mantequilla o mermeladas. Sin duda, una receta que transformará tu rutina y te hará disfrutar del pan recién hecho cada día.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 30-45 minutos
  • Tiempo total: 2 horas 30 minutos
  • Raciones: 1 pan de molde
  • Categoría: Pan
  • Tipo de cocina: Internacional
  • Calorías por ración: 220 kcal

Ingredientes

Para el prefermento

  • 200 ml de agua
  • 11 g de levadura seca
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de harina de trigo

Para la masa

  • 250 g de harina de trigo
  • 250 g de harina integral
  • 100 ml de leche
  • 2 cucharaditas de sal
  • 50 g de mantequilla
  • 30 g de salvado de trigo (opcional)
  • 8 g de germen de trigo (opcional)

Para decorar

  • Semillas al gusto
  • 1 huevo o leche

Como hacer Pan de caja integral

  1. Preparar el prefermento: Coloca el agua tibia en un recipiente y disuelve la levadura junto con el azúcar y la harina, mezclando hasta obtener una preparación homogénea. Cubre y deja reposar durante 15 minutos hasta que se forme espuma en la superficie, lo que indica que la levadura está activa; este paso es clave porque mejora el sabor, la textura y ayuda a obtener un pan más esponjoso y con mejor desarrollo.
  2. Mezclar los ingredientes secos: En un bowl grande o en la batidora, integra la harina de trigo, la harina integral, la sal, el salvado de trigo y el germen de trigo. Mezcla ligeramente para distribuir todos los ingredientes de manera uniforme; esto permite que la masa se desarrolle de forma equilibrada y evita zonas con exceso de sal o levadura.
  3. Formar y amasar la masa: Agrega la leche, el prefermento ya activado y la mantequilla a temperatura ambiente a la mezcla de ingredientes secos. Amasa durante 8 a 12 minutos, ya sea con gancho o a mano, hasta obtener una masa suave, elástica y ligeramente pegajosa; si notas que está muy seca, puedes añadir pequeñas cantidades de agua poco a poco, ya que la harina integral absorbe más líquido. Para saber si está lista, estira una pequeña porción: si forma una membrana sin romperse fácilmente, el gluten está bien desarrollado.
  4. Primer levado: Forma una bola con la masa y colócala en un recipiente ligeramente engrasado, cubriéndola con un paño o plástico. Déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 a 1.5 horas, o hasta que duplique su tamaño; este tiempo puede variar según la temperatura ambiente, por lo que es importante guiarse más por el volumen que por el reloj.
  5. Formar el pan: Una vez que la masa haya levado, colócala sobre una superficie ligeramente enharinada y presiona suavemente para desgasificar. Extiéndela con un rodillo hasta formar un rectángulo de aproximadamente 1 cm de grosor, distribuye las semillas sobre la superficie y luego enrolla firmemente formando un cilindro, asegurándote de sellar bien la unión para evitar que se abra durante el horneado; este enrollado es clave para lograr la forma clásica del pan de caja.
  6. Segundo levado: Coloca el rollo de masa dentro de un molde rectangular previamente engrasado y cúbrelo nuevamente. Déjalo reposar en un lugar cálido hasta que vuelva a duplicar su tamaño, lo cual permitirá obtener una miga más ligera y aireada; es importante no apresurar este paso para evitar un pan denso.
  7. Hornear el pan: Precalienta el horno a 180 °C mientras la masa termina de levar. Antes de hornear, bate el huevo o utiliza la leche para barnizar la superficie del pan y añade más semillas por encima. Hornea durante 30 a 45 minutos hasta que esté bien dorado; si notas que se dora demasiado rápido, puedes cubrirlo ligeramente con papel aluminio, y sabrás que está listo cuando al golpear la base suene hueco.
  8. Enfriar y conservar: Retira el pan del horno, desmóldalo y déjalo enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortarlo, ya que hacerlo en caliente puede afectar la textura interna. Una vez frío, puedes conservarlo bien envuelto a temperatura ambiente o rebanarlo y congelarlo para prolongar su duración sin perder calidad.