Tamal asado
El tamal asado es uno de los postres más tradicionales de Costa Rica y un clásico infaltable en muchas mesas familiares. Su textura queda entre un queque húmedo, un flan firme y un pan de maíz suave, con el sabor inconfundible de la leche agria, el queso fresco y el coco. Esta receta costarricense suele acompañarse con café por la tarde y forma parte de esos sabores que recuerdan la cocina de la abuela y los momentos más especiales en casa.
El verdadero tamal asado casero destaca por su equilibrio entre lo dulce y lo salado, creando ese sabor tan querido por todo paladar tico. Muchas familias tienen su propia versión, pero el toque de coco suele ser el secreto mejor guardado para lograr una textura más suave y deliciosa. Prepararlo en casa es una forma de mantener vivas las tradiciones de Costa Rica y disfrutar un postre sencillo, auténtico y lleno de historia.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Tiempo de cocinado: 55-70 minutos
- Tiempo total: 1 hora 30 minutos
- Raciones: 10
- Categoría: Postre
- Tipo de cocina: Costarricense
- Calorías por ración: 320 kcal
Ingredientes
- 2 tazas de harina de maíz seca
- 4 tazas de leche agria (1 litro)
- 1 taza de natilla
- 1 barra de mantequilla (113 g)
- 1 ½ tazas de azúcar blanca
- 3 huevos grandes
- 300 g de queso fresco
- 1 taza de coco rallado seco
- 1 cucharadita de canela en polvo
- ½ cucharadita de sal
Para la cobertura (opcional)
- ½ taza de natilla
- 2 cucharadas de azúcar
- 2 cucharadas de queso
- 1 cucharadita de jugo de limón
- 1 cucharadita de canela en polvo
Como hacer Tamal Asado
- Preparar el horno y el molde: Precalienta el horno a 175°C (350°F). Engrasa muy bien un molde rectangular de aproximadamente 23 x 33 cm o un pyrex mediano con mantequilla para evitar que el tamal se pegue y para ayudar a que los bordes queden dorados. Es importante engrasar bien las esquinas y los lados porque esta mezcla suele ser bastante húmeda.
- Preparar la mezcla líquida: Derrite la mantequilla y colócala en un tazón grande junto con el azúcar. Revuelve bien y luego agrega los huevos, la natilla y la leche agria. Mezcla hasta integrar completamente. Si no tienes leche agria, puedes prepararla mezclando leche regular con jugo de limón y dejándola reposar unos 15 minutos antes de usarla. Esta parte es clave porque la leche agria le da al tamal asado su sabor más tradicional y su textura característica.
- Incorporar la harina y dejar reposar: Agrega poco a poco la harina de maíz junto con la canela y la sal. Mezcla bien hasta que no queden grandes grumos y deja reposar la preparación entre 10 y 15 minutos para que la harina absorba bien el líquido. Aunque la mezcla al principio parezca muy líquida, este reposo ayuda a que tome mejor consistencia. Si después del reposo aún quedan grumos, puedes colar la mezcla o deshacerlos con las manos.
- Agregar el queso y el coco: Ralla el queso fresco, luego incorpóralo a la mezcla junto con el coco rallado. Revuelve bien hasta obtener una masa homogénea, espesa pero todavía bastante fluida, similar a una mezcla de queque húmedo. No debe quedar seca, porque el tamal asado tradicional necesita conservar bastante humedad para que al hornearse quede suave y cremoso por dentro.
- Hornear el tamal asado: Vierte toda la mezcla en el molde engrasado y distribúyela de forma pareja. Lleva al horno durante 55 a 70 minutos, dependiendo de la profundidad del molde y de tu horno. El punto correcto se reconoce cuando la superficie está bien dorada, el centro ya no se mueve al sacudir ligeramente el molde y al insertar un cuchillo este sale casi limpio. No conviene hornearlo de más porque puede secarse y perder su textura tradicional, que debe quedar húmeda y suave.
- Preparar y colocar la cobertura: Mientras termina el horneado, mezcla la natilla con el azúcar, el queso previamente rallado, el jugo de limón y la canela. Cuando el tamal esté casi listo, distribuye esta cobertura por encima y vuelve a llevarlo al horno usando la función de gratinar o broil durante 5 a 8 minutos, solo hasta que la parte superior tome un color ligeramente dorado. Este paso no siempre se hace, pero le aporta un acabado mucho más casero y tradicional.
- Reposar, cortar y servir: Retira del horno y deja reposar al menos 30 minutos antes de cortar. Recién salido puede parecer muy suave, pero al enfriarse toma mejor consistencia. Muchas personas incluso prefieren comerlo frío al día siguiente porque el sabor se intensifica y la textura mejora aún más. Córtalo en cuadritos y sírvelo acompañado de café negro, café con leche o una taza de aguadulce caliente, como se disfruta tradicionalmente en Costa Rica.