Torta de auyama

Torta de auyama
Receta de torta de auyama

La torta de auyama es uno de los postres más queridos de la cocina casera venezolana, famosa por su sabor suave, su textura húmeda y esa consistencia cremosa tipo quesillo que la hace irresistible. Preparada con auyama cocida, leche condensada, huevos y harina de trigo, esta receta tradicional destaca por ser económica, rendidora y perfecta para cualquier ocasión, desde una merienda familiar hasta un postre especial de domingo.

Su preparación es muy sencilla, ya que solo necesitas cocer la auyama, licuar los ingredientes en la licuadora y llevar la mezcla al horno hasta lograr una torta dorada, firme y deliciosa. Algunas versiones incluyen pasas o un toque de canela, pero siempre conserva ese sabor auténtico que recuerda a las recetas de mamá y a los postres criollos de toda la vida.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 25 minutos
  • Tiempo de cocinado: 60-75 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 35 minutos
  • Raciones: 8 porciones
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Venezolana
  • Calorías por ración: 320 kcal

Ingredientes

  • 1 kilo de auyama (calabaza o zapallo)
  • 4 huevos
  • 1 lata de leche condensada (395 g)
  • 80 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 pizca de sal
  • 1 1/2 tazas de harina de trigo (180 g)
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear (levadura química)
  • 1/4 taza de pasas (opcional)
  • 1/4 a 1/2 taza de leche líquida (solo si la mezcla lo necesita)

Como hacer torta de auyama

  1. Cocinar la auyama: Pela la auyama, retira las semillas y córtala en trozos medianos. Llévala a una olla con suficiente agua y cocina hasta que esté completamente blanda, lo que suele tardar entre 20 y 25 minutos. También puedes cocinarla al vapor si prefieres evitar exceso de humedad, ya que esto ayuda a obtener una mejor textura final. Una vez lista, escúrrela muy bien y déjala reposar unos minutos para que suelte la mayor cantidad posible de agua. Este paso es muy importante para que la torta no quede demasiado húmeda. Luego tritúrala hasta obtener un puré suave y reserva.
  2. Preparar el horno y el molde: Precalienta el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo para que tenga una temperatura estable al momento de hornear. Engrasa con mantequilla un molde redondo desmontable de 22 a 24 cm o uno rectangular mediano, luego espolvorea un poco de harina para evitar que la torta se pegue. También puedes colocar papel vegetal en la base si deseas un desmoldado más fácil.
  3. Licuar la mezcla base: En el vaso de la licuadora coloca el puré de auyama todavía tibio junto con los huevos, la leche condensada, la mantequilla y la vainilla. Licúa durante varios segundos hasta obtener una mezcla cremosa, homogénea y sin grumos. La textura debe quedar lisa y bastante espesa. Si notas que la preparación está demasiado densa y difícil de licuar, puedes añadir un poco de leche líquida, comenzando con 1/4 de taza. Tradicionalmente muchas recetas no la llevan, por lo que solo se usa si realmente hace falta.
  4. Incorporar los ingredientes secos: En un recipiente aparte mezcla la harina de trigo, el polvo de hornear, la canela y la pizca de sal. Añade poco a poco estos ingredientes secos a la mezcla líquida y remueve suavemente con movimientos envolventes hasta integrar bien. No conviene batir demasiado para que la torta conserve una textura suave y húmeda. Si vas a usar pasas, agrégalas en este momento para que queden bien distribuidas.
  5. Verter la mezcla en el molde: Pasa toda la preparación al molde previamente engrasado y enharinado. Da unos pequeños golpes suaves sobre la mesa para eliminar posibles burbujas de aire y ayudar a que la mezcla se distribuya de manera uniforme. Esto permite una cocción más pareja y una mejor textura en el resultado final.
  6. Hornear la torta: Lleva el molde al horno durante 60 a 75 minutos aproximadamente, aunque el tiempo puede variar según el tamaño del molde y la potencia del horno. Si utilizas un molde más grande y bajo, puede tardar menos; si es más alto, necesitará más tiempo. La superficie debe verse dorada, ligeramente brillante y firme al tacto. Al insertar un palillo en el centro, este debe salir limpio o con pocas migas húmedas. Es normal que la torta suba durante el horneado y luego baje ligeramente al enfriarse.
  7. Dejar enfriar correctamente: Retira la torta del horno y deja reposar primero a temperatura ambiente sobre una rejilla hasta que pierda el calor fuerte. Después, puedes llevarla a la nevera durante unas 4 a 6 horas para que termine de asentarse y tome esa textura más cremosa, firme y tradicional que caracteriza a la auténtica torta de auyama. Muchas personas prefieren servirla fría porque el sabor se intensifica y la consistencia mejora notablemente.
  8. Servir y conservar: Desmolda con cuidado una vez que esté bien fría o completamente templada y corta en porciones. Puedes servirla sola, espolvoreada con un poco de canela o acompañada con café, chocolate caliente o un vaso de leche. Para conservarla, lo mejor es guardarla en la nevera dentro de un recipiente bien tapado, especialmente en climas cálidos o húmedos. También puedes congelar el puré de auyama sobrante para futuras preparaciones sin perder calidad.