Pasta frola

Pasta frola casera con membrillo
Receta de pasta frola

La pasta frola es una tarta tradicional muy querida en la cocina de Argentina, Uruguay y Paraguay, famosa por su deliciosa combinación de masa suave y relleno de membrillo. Su origen se relaciona con la italiana pasta frolla, aunque con los años se convirtió en una receta propia del Río de la Plata, ideal para acompañar el mate o disfrutar en la merienda. Su clásico enrejado superior la hace inconfundible y muy apetecible.

Esta versión casera, fácil y con sabor de la abuela mantiene la esencia más original de la receta tradicional. Aunque la más popular se prepara con membrillo, también existen variantes con batata o incluso dulce de leche. Prepararla en casa es sencillo y el resultado es una tarta dorada, aromática y perfecta para compartir en cualquier momento del día.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 45 minutos
  • Tiempo de cocinado: 35-45 minutos
  • Tiempo total: 1 hora 25 minutos
  • Raciones: 8 a 10 porciones
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Argentina
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

Para la masa

  • 400 g de harina de trigo de todo uso (harina 0000)
  • 100 g de maicena (fécula de maíz)
  • 10 g de polvo de hornear (2 cucharaditas)
  • 200 g de mantequilla sin sal fría
  • 180 g de azúcar
  • 2 huevos grandes
  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 pizca de sal fina

Para el relleno

  • 600 g de dulce de membrillo
  • 80 a 100 ml de agua caliente

Para terminar (opcional)

  • 1 yema de huevo para pintar
  • Coco rallado al gusto

Como hacer pasta frola

  1. Preparar la masa: En un bowl grande tamiza la harina, la maicena y el polvo de hornear. Añade el azúcar y la pizca de sal, y mezcla bien para distribuir los ingredientes de forma uniforme. Incorpora la mantequilla fría cortándola primero en cubos pequeños para facilitar el trabajo, y frótala con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa parecida a migas finas. En ese momento agrega los huevos, la yema, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Mezcla primero con una espátula y luego con las manos solo hasta unir todo. No conviene amasar demasiado porque eso desarrolla el gluten y endurece la masa; la clave de una buena pasta frola está en una masa tierna y quebradiza.
  2. Refrigerar la masa: Pasa la masa a una superficie apenas enharinada y termina de unirla suavemente hasta formar un bollo parejo. Envuélvelo en film transparente, aplástalo ligeramente para que enfríe mejor y llévalo a la nevera durante al menos 30 minutos. Si hace mucho calor o notas que la mantequilla se ablandó demasiado, puedes dejarla 45 minutos. Este reposo es fundamental porque permite que la masa se afirme, sea más fácil de estirar y no se rompa al colocarla en el molde.
  3. Preparar el relleno de membrillo: Mientras la masa reposa, coloca el dulce de membrillo en una cacerola cortándolo en trozos medianos para que se funda más rápido. Añade el agua caliente poco a poco y cocina a fuego bajo removiendo constantemente. Aplasta con un tenedor o cuchara de madera hasta obtener una pasta espesa, lisa y fácil de untar. Ajusta la cantidad de agua según la textura, buscando una crema firme pero fácil de extender. Es importante dejar enfriar completamente este relleno antes de usarlo para evitar que humedezca demasiado la base de la tarta.
  4. Forrar el molde: Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Reserva aproximadamente una cuarta parte de la masa para las tiras del enrejado. Estira el resto entre dos papeles de horno o sobre una mesa ligeramente enharinada hasta conseguir un grosor de unos 4 a 5 milímetros. Esta técnica ayuda mucho a evitar que la masa se rompa. Forra con ella un molde para tarta de 24 a 26 cm previamente engrasado o cubierto con papel vegetal, ajustando bien la base y los bordes con las manos. Pasa el rodillo por encima para cortar el exceso de masa y lleva nuevamente el molde a la nevera mientras preparas la decoración superior.
  5. Rellenar y formar el enrejado: Vierte el relleno de membrillo ya frío sobre la base y distribúyelo de manera uniforme con una espátula para que toda la tarta tenga el mismo grosor. Estira la masa reservada formando un rectángulo y corta tiras de aproximadamente 1,5 a 2 cm de ancho. Si la masa está muy blanda, refrigérala unos minutos antes de cortar, ya que será mucho más fácil manipularla. Coloca las tiras formando el clásico enrejado cruzado de la pasta frola, alternando unas sobre otras. También puedes aprovechar los recortes para hacer pequeñas hojas o flores decorativas si buscas una presentación más tradicional y vistosa.
  6. Pintar y hornear: Bate ligeramente la yema restante y pinta con cuidado las tiras y los bordes de la masa para conseguir un acabado más dorado y brillante. Lleva la tarta al horno en una guía baja o en la segunda empezando desde abajo, y hornea durante 35 a 45 minutos, según tu horno, hasta que la superficie tenga un bonito color dorado. No conviene retirarla demasiado pronto aunque parezca lista, porque una pasta frola bien hecha necesita que la base también quede correctamente cocida y no húmeda.
  7. Decorar y dejar reposar: Cuando saques la pasta frola del horno y todavía esté tibia, espolvorea coco rallado por los bordes si quieres ese toque tradicional presente en muchas recetas argentinas y uruguayas. Déjala enfriar completamente antes de desmoldar y cortar, ya que caliente puede quebrarse con facilidad. De hecho, si reposa de un día para otro, la masa toma un poco más de humedad, se asienta mejor y se corta mucho más limpio, por eso al día siguiente suele estar incluso más rica.