Caldillo de mariscos
El caldillo de mariscos es una de las sopas más tradicionales de la cocina chilena, famosa por su caldo reconfortante y su intenso sabor a mar. Esta receta combina una mezcla equilibrada de mariscos, pescado blanco firme y papas, creando un plato casero perfecto para los días fríos o para disfrutar de un almuerzo especial. Su preparación tradicional incluye un sofrito sencillo, vino blanco y caldo de pescado, logrando un resultado ligero, aromático y lleno de sabor costero.
Una de las ventajas de esta receta es que puede prepararse tanto con mariscos frescos como con productos congelados o incluso con surtido en tarro, sin perder su esencia marinera. Gracias a su combinación de ingredientes simples y sabrosos, el caldillo de mariscos se ha convertido en un clásico del Pacífico sudamericano. Servido caliente, con cilantro fresco y unas gotas de limón, es una receta tradicional que siempre invita a repetir.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Tiempo de cocinado: 40 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
- Raciones: 6 personas
- Categoría: Sopas y caldos
- Tipo de cocina: Chilena
- Calorías por ración: 420 kcal
Ingredientes
- 1.5 litros de caldo de pescado o fumet
- 1 taza de vino blanco seco
- 2 hojas de laurel
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cebollas medianas
- 4 dientes de ajo
- 1 pimentón rojo
- 2 tomates maduros
- 3 papas grandes
- 500 g de pescado blanco firme
- 400 g de mejillones o choritos
- 300 g de camarones
- 300 g de anillos de calamar o surtido de mariscos
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Ají o merkén al gusto (opcional)
Para servir
- Cilantro fresco o perejil picado
- Limón en gajos
- Pan fresco o crujiente
Como hacer Caldillo de Mariscos
- Preparar los ingredientes: Lava cuidadosamente los mejillones o choritos y retira cualquier impureza de las conchas. Si utilizas mariscos congelados, descongélalos previamente y elimina el exceso de líquido. Pela las papas y córtalas en gajos medianos. Corta la cebolla en pluma fina, el pimentón en tiras y los tomates en cubos pequeños o gajos. Pica finamente el ajo y corta el pescado en cubos medianos para que mantenga su textura durante la cocción.
- Preparar el sofrito: Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla y cocina lentamente hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Incorpora el ajo y el pimentón, removiendo constantemente para que las verduras se cocinen sin quemarse. Añade los tomates, el orégano, sal y pimienta, y cocina algunos minutos más hasta obtener un sofrito aromático y bien integrado. Si deseas un toque más intenso y tradicional, puedes agregar una pequeña cantidad de ají picado o merkén.
- Formar el caldo: Vierte el vino blanco sobre el sofrito y cocina durante unos minutos para que el alcohol se evapore. Agrega el caldo de pescado caliente junto con las hojas de laurel. Cuando el caldo comience a hervir, incorpora las papas y cocina a fuego medio hasta que estén casi tiernas. El fumet o caldo de pescado aporta profundidad y un sabor marinero mucho más auténtico que usar solamente agua.
- Cocinar los mariscos: Agrega primero el pescado y los mejillones o choritos, dejando cocinar unos minutos hasta que el pescado se vea firme y las conchas comiencen a abrirse. Luego incorpora los camarones y los calamares o surtido de mariscos. Cocina solo el tiempo necesario para evitar que los mariscos se endurezcan y pierdan su textura jugosa. Prueba el caldo y ajusta la sal y la pimienta al gusto, teniendo en cuenta que algunos mariscos ya aportan naturalmente salinidad.
- Servir el caldillo: Sirve el caldillo bien caliente en platos hondos o pocillos de greda. Espolvorea cilantro fresco o perejil picado por encima y acompaña con gajos de limón para añadir unas gotas justo antes de comer. Tradicionalmente se sirve con pan fresco o crujiente para disfrutar mejor del caldo.