Pollo a la crema

Pollo a la crema
Receta de pollo a la crema

El pollo a la crema es una receta casera clásica que destaca por su salsa suave, cremosa y llena de sabor. Preparado con pechugas de pollo doradas, cebolla pochada y una base de nata o leche evaporada, este plato se ha convertido en uno de los favoritos tanto en España como en muchos países de Latinoamérica. Su elaboración es sencilla, económica y perfecta para cualquier ocasión, ya que en apenas 30 minutos se obtiene una comida reconfortante y deliciosa.

Esta versión tradicional incorpora champiñones, un toque de vino o coñac y especias suaves que realzan el sabor sin ocultar la jugosidad del pollo. La salsa queda melosa y perfecta para acompañar con arroz blanco, pasta o unas clásicas papas. Además, puedes adaptar fácilmente la receta utilizando contramuslos para un resultado más jugoso o incluso sustituir la nata por alternativas más ligeras sin perder la esencia cremosa y casera de este popular plato.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 35 minutos
  • Tiempo total: 50 minutos
  • Raciones: 4 porciones
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Cocina casera
  • Calorías por ración: 520 kcal

Ingredientes

  • 800 g de pollo
  • 250 g de champiñones
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 150 ml de vino blanco seco, oloroso seco o coñac
  • 200 ml de nata para cocinar o leche evaporada
  • 120 ml de caldo de pollo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Perejil fresco

Como hacer pollo a la crema

  1. Preparar y sazonar el pollo: Corta el pollo en trozos medianos y colócalo en un recipiente. Añade sal, pimienta negra y la nuez moscada, mezclando bien para que el pollo quede impregnado de sabor. Déjalo reposar durante unos 10 minutos mientras preparas el resto de los ingredientes. Para esta receta, los contramuslos deshuesados suelen quedar más jugosos, aunque también puedes usar pechuga o una mezcla de ambas partes.
  2. Dorar el pollo: Calienta el aceite de oliva junto con 1 cucharada de mantequilla en una cazuela amplia o sartén grande. Cuando esté bien caliente, incorpora el pollo y cocínalo a fuego medio-alto hasta que quede bien dorado por todos lados. Este paso es importante porque el sellado aporta mucho sabor a la salsa final. Retira el pollo y resérvalo en un plato mientras continúas con la preparación.
  3. Preparar el sofrito: En la misma cazuela añade la cucharada restante de mantequilla. Corta la cebolla en juliana fina y sofríela a fuego medio-bajo durante varios minutos hasta que quede transparente y ligeramente caramelizada. Pela y pica finamente los dientes de ajo, incorpóralos junto con la hoja de laurel y cocina un minuto más. Añade el pimentón dulce y remueve rápidamente para evitar que se queme y amargue la salsa.
  4. Incorporar el vino y formar la base de la salsa: Vierte el vino blanco, el oloroso o el coñac y cocina durante unos minutos hasta que el alcohol se evapore. El coñac aporta un sabor más profundo y tradicional, mientras que el vino blanco da un resultado más suave y ligero. Aprovecha este momento para raspar el fondo de la cazuela y recuperar todos los jugos caramelizados que dejó el pollo. Añade el caldo de pollo.
  5. Cocinar el pollo: Devuelve el pollo a la cazuela y cocina a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos para que absorba bien todos los sabores de la salsa. Mientras tanto, limpia los champiñones y córtalos en láminas. Agrégalos a la preparación y cocina unos minutos más hasta que comiencen a ablandarse y soltar parte de su jugo.
  6. Añadir la crema y terminar la receta: Incorpora la nata para cocinar o la leche evaporada y mezcla suavemente. La nata da una salsa más rica y cremosa, mientras que la leche evaporada ofrece una versión más ligera y muy utilizada en muchas recetas caseras latinoamericanas. Cocina a fuego bajo durante 8 a 10 minutos, evitando un hervor fuerte para que la salsa mantenga una textura suave y cremosa. Si deseas una salsa más espesa, puedes dejarla reducir unos minutos adicionales sin tapar. Prueba y rectifica de sal y pimienta si fuera necesario.
  7. Reposar y servir: Apaga el fuego y deja reposar el pollo a la crema durante 5 minutos antes de servir para que la salsa termine de asentarse. Pica finamente el perejil fresco y espolvoréalo por encima justo antes de llevar la cazuela a la mesa. Este plato combina muy bien con arroz blanco, puré de papas, pasta o pan crujiente para aprovechar toda la salsa.