Casamiento salvadoreño

Casamiento salvadoreño
Receta de casamiento salvadoreño

El casamiento salvadoreño es uno de los platos más tradicionales y populares de El Salvador. Esta receta combina frijoles y arroz en una mezcla sencilla, económica y llena de sabor que forma parte del día a día en miles de hogares salvadoreños. Preparado normalmente con arroz y frijoles del día anterior, el casamiento adquiere una textura más auténtica y un sabor todavía más intenso. Aunque existen distintas versiones familiares, la más tradicional se elabora con frijoles rojos, cebolla, chile verde y ajo, creando un plato casero perfecto para cualquier ocasión.

Considerado uno de los mejores platos de desayuno en Centroamérica, el casamiento suele servirse con huevos fritos, plátanos maduros, queso fresco, crema, aguacate y tortillas calientes. Algunas familias prefieren hacerlo con frijoles molidos, mientras otras usan los frijoles enteros o ligeramente aplastados. Fácil de preparar y muy versátil, este clásico salvadoreño también acompaña carnes asadas o cenas tradicionales.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 20 minutos
  • Tiempo total: 35 minutos
  • Raciones: 4 personas
  • Categoría: desayuno
  • Tipo de cocina: salvadoreña
  • Calorías por ración: 420 kcal

Ingredientes

  • 2 tazas de arroz blanco cocido (preferiblemente del día anterior)
  • 2 tazas de frijoles rojos cocidos
  • ¼ a ½ taza de caldo de frijoles
  • 2 cucharadas de aceite vegetal o aceite de aguacate
  • 1 cucharada de mantequilla o margarina
  • ½ cebolla blanca
  • ½ chile verde
  • 1 diente de ajo
  • ½ cubito de consomé de pollo
  • Sal al gusto

Para acompañar (opcionales)

  • Huevos fritos
  • Plátanos maduros fritos
  • Queso fresco o queso duro rallado
  • Crema salvadoreña
  • Aguacate
  • Tortillas o pan francés

Como hacer casamiento salvadoreño

  1. Preparar el sofrito: Calienta el aceite junto con la mantequilla en un sartén grande a fuego medio. Mientras tanto, corta la cebolla en cubitos pequeños, el chile verde en tiras finas o cuadros pequeños y pica finamente el ajo. Sofríe primero la cebolla hasta que se vea transparente y suave. Agrega luego el chile verde y cocina unos minutos más hasta que empiece a ablandarse. Finalmente incorpora el ajo y cocina brevemente para que suelte su aroma sin llegar a quemarse. Este sofrito sencillo es la base más tradicional del casamiento salvadoreño.
  2. Cocinar los frijoles: Añade los frijoles rojos junto con un poco de su caldo y mezcla bien con el sofrito. Cocina durante varios minutos mientras revuelves constantemente para que los sabores se integren. Agrega el consomé de pollo y prueba la sal antes de añadir más, ya que el consomé y los frijoles suelen aportar suficiente sazón. Tradicionalmente los frijoles pueden usarse enteros, ligeramente aplastados o un poco molidos, dependiendo de cómo se preparen en cada hogar salvadoreño.
  3. Incorporar el arroz: Agrega poco a poco el arroz cocido mientras mezclas continuamente para integrar bien todos los ingredientes. El arroz del día anterior suele funcionar mejor porque mantiene su textura y absorbe mejor el sabor de los frijoles sin deshacerse. Continúa revolviendo hasta que el arroz tome un color uniforme y quede completamente mezclado con los frijoles. Si la mezcla se siente seca, añade un poco más de caldo de frijoles para mantener una textura suave y húmeda.
  4. Terminar el casamiento: Cocina el casamiento a fuego medio-bajo durante unos minutos más, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue. Muchas personas dejan que algunas partes se doren ligeramente en el fondo del sartén porque esto aporta un sabor más intenso y casero. El resultado final debe quedar suave, bien integrado y con suficiente humedad, pero sin exceso de líquido.
  5. Servir: Sirve el casamiento caliente acompañado de huevos fritos, plátanos maduros fritos, queso fresco, crema salvadoreña y aguacate. También es muy común servirlo con tortillas recién hechas o pan francés. En muchos hogares salvadoreños se disfruta especialmente en el desayuno, aunque también puede acompañar carnes asadas, pollo frito o chorizo.