Torta de jojoto

Torta de Jojoto
Receta de Torta de Jojoto

La torta de jojoto es uno de los postres más queridos de la cocina venezolana, famosa por su textura húmeda, cremosa y ligeramente rústica. Esta receta tradicional combina maíz tierno, queso blanco salado y una preparación sencilla hecha en licuadora, logrando un equilibrio perfecto entre sabor dulce y salado. Su origen está ligado al uso ancestral del maíz en Venezuela, donde el jojoto forma parte de muchas recetas típicas y familiares. Además, puede prepararse tanto con maíz fresco como con maiz en lata, ideal para disfrutarla en cualquier época del año.

Con su aroma irresistible y su superficie dorada, la torta de jojoto conquista desde el primer bocado. Es perfecta para servir como desayuno, merienda o postre acompañado de café. A diferencia de otros bizcochos, esta torta no necesita grandes técnicas ni ingredientes complicados, y su interior suave recuerda a un pudín de maíz casero lleno de sabor y tradición.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora y 15 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 35 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: Postre
  • Tipo de cocina: Venezolana
  • Calorías por ración: 390 kcal

Ingredientes

  • 6 tazas de maíz tierno (jojoto)
  • 4 huevos
  • 1 taza de leche entera
  • 80 g de mantequilla
  • 3/4 taza de azúcar
  • 1 a 1/4 taza de queso blanco duro
  • 1/2 taza de harina de trigo todo uso
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de sal

Para el molde

  • Mantequilla
  • Harina de maíz o harina de trigo

Para decorar (opcional)

  • Queso blanco rallado

Como hacer torta de jojoto

  1. Preparar el horno y el molde: Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Engrasa un molde mediano con mantequilla y espolvorea ligeramente harina de maíz o harina de trigo para evitar que la torta se pegue. Un molde mediano permite obtener el grosor tradicional de la torta de jojoto, con un interior húmedo y una superficie ligeramente dorada.
  2. Licuar el maíz: Desgrana los jojotos si estás utilizando maíz fresco y colócalos en la licuadora junto con la leche y los huevos. Licúa durante pocos segundos, solo hasta obtener una mezcla cremosa y algo grumosa. La torta de jojoto tradicional no debe quedar completamente lisa, ya que los pequeños trozos de maíz forman parte de su textura característica y ayudan a conservar mejor el sabor natural del jojoto.
  3. Incorporar la mantequilla y los ingredientes básicos: Derrite la mantequilla y agrégala a la mezcla junto con el azúcar y la sal. Licúa nuevamente solo hasta integrar. La cantidad de azúcar en esta receta está pensada para mantener el equilibrio clásico entre el dulzor del maíz y el toque salado del queso blanco, evitando que la torta se parezca demasiado a un ponqué dulce.
  4. Añadir el queso y los ingredientes secos: Pasa la mezcla a un recipiente amplio. Ralla el queso blanco duro y agrégalo junto con la harina y el polvo de hornear. Mezcla suavemente hasta integrar todos los ingredientes. La pequeña cantidad de harina ayuda a darle estabilidad a la torta sin quitarle su textura húmeda y cremosa, mientras que el queso aporta el contraste salado típico de las versiones tradicionales venezolanas.
  5. Verter la mezcla en el molde: Vierte la preparación en el molde previamente engrasado y sacúdelo suavemente sobre la mesa para eliminar burbujas de aire. La mezcla tendrá una consistencia algo líquida y rústica, lo cual es completamente normal en este tipo de receta.
  6. Hornear la torta de jojoto: Hornea durante 55 a 75 minutos, dependiendo del tamaño del molde y de tu horno. La torta estará lista cuando la superficie se vea dorada y al insertar un palillo en el centro este salga limpio o apenas húmedo. Es importante no sobrehornearla para conservar la textura suave y jugosa que caracteriza a una auténtica torta de jojoto.
  7. Dejar reposar y servir: Retira la torta del horno y deja reposar al menos 15 minutos antes de desmoldar. Puede servirse tibia o a temperatura ambiente. Si lo deseas, añade un poco de queso blanco rallado por encima al momento de servir. Guardada en refrigeración conserva muy bien su humedad y sabor durante varios días, e incluso suele estar más sabrosa al día siguiente.

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