Alfajores de maicena

Alfajores de maicena
Receta de alfajores de maicena

Los alfajores de maicena argentinos son uno de los dulces más tradicionales de la repostería argentina, conocidos por sus delicadas tapas que se deshacen en la boca y su irresistible relleno de dulce de leche. Esta receta clásica combina una suave masa preparada con fécula de maíz, mantequilla, vainilla y limón, creando un bocado tierno, aromático y lleno de sabor. Su textura única los ha convertido en un favorito de grandes y pequeños durante generaciones.

Preparar estos alfajores en casa es una receta fácil y económica, con ese sabor casero de la abuela que recuerda a las reuniones familiares y los momentos especiales. El secreto está en lograr unas tapas suaves, horneadas en su punto justo, y utilizar un dulce de leche firme que permita un relleno abundante. Terminados con coco rallado, son perfectos para acompañar un café o mate y disfrutar de un clásico argentino lleno de tradición, ideal para compartir en cualquier ocasión especial.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 10 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 10 minutos
  • Raciones: 18 alfajores
  • Categoría: Postres
  • Tipo de cocina: Argentina
  • Calorías por ración: 290 kcal

Ingredientes

Para las tapas de alfajor

  • 150 g de manteca o mantequilla sin sal
  • 100 g de azúcar impalpable o azúcar glas
  • 3 yemas de huevo
  • 1 huevo grande
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón
  • 200 g de fécula de maíz o maicena
  • 100 g de harina de trigo 0000 (o harina de trigo de todo uso)
  • 10 g de polvo para hornear
  • 2 g de sal

Para el relleno y decoración

  • 400 g de dulce de leche repostero
  • 40-50 g de coco rallado seco

Como hacer alfajores de maicena

  1. Preparar la crema de mantequilla y azúcar: Colocar la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar impalpable en un recipiente amplio y batir hasta obtener una crema suave, pálida y aireada. Es importante que la mantequilla esté blanda, con textura de pomada, para que pueda mezclarse correctamente con el azúcar y lograr unas tapas de alfajor tiernas y delicadas. El azúcar impalpable ayuda a conseguir una textura más fina; si se utiliza azúcar común, la masa puede quedar ligeramente más granulada y pueden aparecer pequeños puntos dorados después del horneado.
  2. Incorporar los huevos y los aromas: Agregar las yemas y el huevo entero poco a poco, mezclando bien después de cada incorporación hasta que la preparación quede uniforme. Añadir la esencia de vainilla y la ralladura de limón, utilizando solamente la parte amarilla de la piel para evitar sabores amargos. Estos aromas son parte del sabor tradicional de los alfajores de maicena y combinan especialmente bien con el dulce de leche.
  3. Formar la masa de alfajor: Tamizar la fécula de maíz, la harina de trigo, el polvo para hornear y la sal para eliminar grumos y conseguir una masa más suave. Incorporar los ingredientes secos poco a poco a la mezcla de mantequilla y huevos, integrando con una espátula o cuchara hasta obtener una masa uniforme. No se debe amasar demasiado, solamente mezclar hasta que los ingredientes estén unidos, ya que el exceso de trabajo puede desarrollar el gluten de la harina y hacer que las tapas queden duras en lugar de tiernas y quebradizas. Formar una masa compacta, envolverla y llevarla al refrigerador durante unos 30 minutos para que tome firmeza; este reposo es importante porque la masa es suave por la cantidad de fécula de maíz y mantequilla que contiene, y fría será más fácil de estirar y cortar.
  4. Estirar y cortar las tapas: Precalentar el horno a 170-180 °C con calor arriba y abajo. Colocar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada o entre dos hojas de papel para horno y estirarla con un rodillo hasta obtener un grosor aproximado de 5 mm. Cortar círculos de masa con un cortador redondo de unos 5 cm de diámetro y colocarlos sobre una bandeja cubierta con papel para horno, dejando un pequeño espacio entre cada tapa. Unir los restos de masa sobrante suavemente, sin amasarlos demasiado, y volver a estirar para aprovechar toda la preparación. Es importante que las tapas no sean demasiado finas, ya que deben tener una textura suave y una buena proporción con el dulce de leche.
  5. Hornear las tapas de alfajor: Llevar las tapas al horno y cocinar durante 8 a 10 minutos, hasta que estén cocidas pero mantengan su color blanco característico. Los alfajores de maicena tradicionales no deben dorarse por encima; solamente pueden tomar un ligero tono en la base. Si se hornean demasiado tiempo quedarán secos y perderán la textura delicada que los distingue. Retirar la bandeja del horno y dejar reposar las tapas unos minutos antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen completamente. Esperar a que estén frías antes de rellenarlas porque son frágiles cuando todavía están calientes y pueden romperse con facilidad.
  6. Rellenar los alfajores con dulce de leche: Colocar el dulce de leche repostero en una manga pastelera o utilizar una cuchara para rellenar las tapas. Poner una cantidad generosa de dulce de leche sobre la parte interior de una tapa, procurando que el relleno tenga un grosor similar al de la tapa, y cubrir con otra presionando suavemente hasta que llegue ligeramente a los bordes. El dulce de leche repostero es el más recomendado porque tiene una consistencia más firme y mantiene mejor la forma del alfajor; si se utiliza dulce de leche común puede quedar demasiado líquido y salir por los lados al presionar las tapas.
  7. Decorar con coco rallado y reposar: Pasar los bordes de cada alfajor por coco rallado hasta cubrir la parte donde sobresale el dulce de leche. El coco aporta el acabado clásico de los alfajores de maicena argentinos y complementa el sabor del relleno. Antes de servir, dejarlos reposar unas horas en un recipiente hermético; incluso quedan mejor al día siguiente, cuando las tapas absorben ligeramente la humedad del dulce de leche y adquieren una textura más suave y delicada.

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