Masa para tamales

Masa para tamales
Receta de masa para tamales

La masa para tamales es el ingrediente esencial para preparar los tradicionales tamales mexicanos. Aunque muchas personas la compran preparada o utilizan masa fresca de tortillería, hacerla en casa con masa harina es una excelente alternativa cuando esos productos no están disponibles. Con unos pocos ingredientes y una técnica sencilla podrás obtener una masa suave, esponjosa y fácil de untar, perfecta para envolver cualquier relleno. Esta receta tradicional reúne los mejores consejos para conseguir un resultado auténtico y delicioso, incluso si es la primera vez que preparas tamales.

Aprender a hacer una buena masa marca la diferencia entre unos tamales secos y otros tiernos, ligeros y llenos de sabor. En esta receta encontrarás el equilibrio ideal de ingredientes, la consistencia correcta y todos los pasos para lograr una masa perfecta, ya sea que la amases a mano o con batidora. Además, descubrirás cuándo está lista, cómo ajustar su textura y los trucos que utilizan muchas familias mexicanas para preparar tamales caseros con excelentes resultados en cualquier ocasión.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 0 minutos
  • Tiempo total: 30 minutos
  • Raciones: 20 tamales aproximadamente
  • Categoría: Masas
  • Tipo de cocina: Mexicana
  • Calorías por ración: 215 kcal

Ingredientes

  • 500 g de masa harina para tamales
  • 250 g de manteca de cerdo a temperatura ambiente
  • 750 a 850 ml de caldo tibio de pollo, cerdo, res o verduras
  • 1½ cucharaditas de sal (ajustar según el caldo)
  • 1 cucharadita de polvo para hornear (opcional)

Como hacer masa para tamales

  1. Batir la manteca hasta que esté esponjosa: Coloca la manteca a temperatura ambiente en el recipiente de una batidora o en un tazón grande. Bátela durante 5 a 8 minutos a velocidad media-alta, o entre 15 y 20 minutos si lo haces a mano, hasta que aumente de volumen, adquiera un color más claro y una textura muy ligera y cremosa. Este paso es el más importante para conseguir tamales suaves y esponjosos, ya que incorpora aire a la masa. Si utilizas aceite en lugar de manteca, omite este paso y mézclalo directamente con los ingredientes secos y parte del caldo.
  2. Incorporar la masa harina: Mezcla la masa harina con la sal y el polvo para hornear, si decides utilizarlo. Agrégala poco a poco sobre la manteca batida, alternando con parte del caldo tibio mientras continúas mezclando a velocidad baja. El caldo debe añadirse gradualmente, ya que la cantidad necesaria puede variar según la marca de la masa harina, la humedad ambiental o la altitud. Si preparas tamales con masa fresca de maíz nixtamalizado en lugar de masa harina, incorpora únicamente el caldo necesario para suavizar la mezcla, ya que este tipo de masa contiene más humedad.
  3. Batir hasta obtener una masa ligera: Una vez incorporados todos los ingredientes, aumenta ligeramente la velocidad y continúa batiendo durante 6 a 8 minutos más, o alrededor de 15 minutos si amasas a mano. La masa debe quedar muy ligera, aireada y completamente homogénea, sin grumos de harina ni restos de manteca. La consistencia ideal es similar a un puré de papas muy cremoso o una mantequilla suave, lo suficientemente firme para mantenerse sobre la hoja del tamal, pero fácil de extender con una cuchara o una espátula. Si queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo, una o dos cucharadas cada vez, hasta alcanzar la textura adecuada. Si vas a extenderla con las manos, puedes dejarla ligeramente más firme.
  4. Comprobar que la masa está lista: Toma media cucharadita de masa y colócala en un vaso con agua muy fría. Si flota, significa que ha incorporado suficiente aire y está lista para preparar los tamales. Si se hunde, continúa batiendo durante unos minutos más y repite la prueba. Si después de varios intentos aún no flota, incorpora una pequeña cantidad adicional de manteca y vuelve a batir hasta conseguir el resultado. Prueba también la masa y ajusta la sal si es necesario, teniendo en cuenta que durante la cocción al vapor los tamales perderán parte de su sazón, por lo que la masa debe quedar ligeramente más salada de lo que parece necesario.
  5. Reposar y conservar la masa: Cuando la masa esté lista, mantenla cubierta con un paño limpio ligeramente húmedo o con plástico adherente para evitar que se reseque mientras preparas los tamales. Lo ideal es utilizarla inmediatamente, aunque también puedes refrigerarla bien tapada hasta por 24 horas. Antes de usarla nuevamente, deja que recupere la temperatura ambiente y remuévela unos minutos para devolverle su textura ligera y esponjosa. Si durante el reposo notas que ha espesado demasiado, incorpora un poco más de caldo tibio y mezcla hasta recuperar la consistencia original.

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