Api con pastel

Api con pastel
Receta de api con pastel

El api con pastel es uno de los desayunos más tradicionales de la gastronomía boliviana y una combinación imprescindible en mercados, ferias y puestos callejeros de ciudades como La Paz, El Alto y Cochabamba. Esta receta reúne una taza de api morado, una bebida caliente elaborada con maíz morado, canela y limón, junto a un crujiente pastel de queso recién frito con un delicioso relleno fundente. Su equilibrio entre sabores dulces y salados lo convierte en una opción reconfortante para comenzar el día o disfrutar durante una merienda, especialmente en los meses de clima frío.

El origen de esta preparación se remonta a antiguas tradiciones andinas, donde el maíz ha sido un alimento fundamental durante siglos y dio lugar a una rica historia culinaria que aún permanece viva. Hoy en día, el api con pastel sigue siendo una receta casera muy apreciada por las familias bolivianas gracias a su sabor, su sencillez y el aporte energético del maíz morado. Con esta versión tradicional podrás preparar en casa un desayuno auténtico, lleno de aroma y con el inconfundible sabor de Bolivia.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 35 minutos
  • Tiempo de cocinado: 40 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 15 minutos
  • Raciones: 6
  • Categoría: Desayuno
  • Tipo de cocina: Boliviana
  • Calorías por ración: 620 kcal

Ingredientes

Para el api morado

  • 2 litros de agua
  • 300 g de harina de maíz morado (api morado molido)
  • 200 g de azúcar
  • 2 ramas de canela
  • 4 clavos de olor
  • 1 limón
  • 250 ml de agua fría
  • 2 cucharadas de jugo de limón

Para los pasteles de queso

  • 500 g de harina de trigo común
  • 60 g de manteca de cerdo (o manteca vegetal)
  • 35 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • 200 ml de agua caliente (aproximadamente)
  • 250 g de queso fresco boliviano, queso criollo o mozzarella
  • Aceite vegetal suficiente para freír
  • Azúcar glas (opcional, para servir)

Como hacer api con pastel

  1. Aromatiza la base del api: Coloca los 2 litros de agua en una olla junto con las ramas de canela, los clavos de olor y la cáscara del limón. Lleva a ebullición y deja hervir durante unos 10 minutos para que las especias liberen todo su aroma. Mientras tanto, mezcla la harina de maíz morado con los 250 ml de agua fría hasta obtener una preparación completamente lisa y sin grumos, ya que este paso es fundamental para conseguir un api de textura suave y uniforme.
  2. Cocina el api morado: Vierte lentamente la mezcla de harina sobre el agua hirviendo mientras remueves constantemente con una cuchara de madera o un batidor para evitar que se formen grumos. Cocina a fuego medio durante 20 a 30 minutos, removiendo con frecuencia, especialmente el fondo de la olla, para impedir que se pegue o se queme. Cuando el api haya espesado y tenga un aspecto brillante, incorpora el azúcar y el jugo de limón, exprimido justo antes de añadirlo, y cocina cinco minutos más para integrar los sabores. Mantén el api caliente hasta el momento de servir.
  3. Prepara la masa de los pasteles: Coloca la harina en un recipiente amplio y añade la sal y el azúcar. Incorpora la manteca de cerdo o la manteca vegetal y mezcla con las manos hasta obtener una textura arenosa. Agrega poco a poco el agua caliente mientras amasas hasta conseguir una masa lisa, suave y flexible que no se pegue a las manos; dependiendo de la harina, puede ser necesario utilizar un poco más o un poco menos de agua. Cubre la masa y déjala reposar durante 20 minutos para que sea más fácil de estirar y los pasteles queden más ligeros.
  4. Forma los pasteles de queso: Divide la masa en porciones iguales y forma bolas del mismo tamaño. Estira cada una con un rodillo hasta obtener discos muy finos, ya que una masa delgada permitirá que el pastel se infle correctamente durante la fritura y quede más crujiente. Corta el queso en trozos o bastones, colócalo en el centro de cada disco, humedece ligeramente los bordes con agua, dobla la masa formando una media luna y presiona bien para sellarla. Si lo deseas, recorta los bordes para darles un acabado uniforme y vuelve a presionarlos con los dedos o con un tenedor para evitar que el queso se escape al freír.
  5. Fríe los pasteles: Calienta abundante aceite hasta alcanzar aproximadamente 180 °C. Fríe uno o dos pasteles a la vez y, mientras se cocinan, báñalos continuamente por la parte superior con el aceite caliente utilizando una cuchara. Esta técnica tradicional ayuda a que se inflen como un globo y desarrollen una textura ligera y crujiente. Cuando estén bien dorados por ambos lados, retíralos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Si lo deseas, espolvorea azúcar glas justo antes de servirlos.
  6. Sirve el api con pastel: Sirve el api morado bien caliente en tazas o vasos resistentes al calor y acompáñalo inmediatamente con uno o dos pasteles de queso recién fritos. La forma tradicional de disfrutar esta preparación boliviana es alternando sorbos del api, espeso y aromático, con bocados del pastel de queso caliente, logrando el contraste característico entre el dulzor de la bebida y el relleno salado y fundente del pastel.

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